25/4/26

Poema de Susana Valenti

  


EL MUNDO CABE EN LO REMOTO Y FUGITIVO


Los padres son ahora

seres interminables.

Algo queda detenido

en el espejo.

Su perímetro breve

persuade alguna huella

que descansa en los nombres.

Casi profano el tiempo

se apropia del lenguaje.

Es mágica la zona que vulnera

la quietud de la sala.

Morir es un oficio

donde el poema irrumpe

acorde al vacío que lo habita.

 

© Susana Valenti

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29/8/25

Poema de Susana Valenti

  


UN CIPRÉS


La visión del gran árbol de la noche

conserva en algún hueco

el extravío de un ave tenebrosa.

Remonta a fuerza de brumas su descarga

sobre la luna amarillenta.

Asciende por una edad en la que bate

la inconsistencia de un fantasma

que se recorta

contra la deserción del horizonte.

Forzosamente oscura

la raíz anuda cuerdas a las ramas

que se estremecen con esa eternidad

desde donde venimos,

pródigos y casuales,

para quemar infiernos.

Para no perdurar.

 

© Susana Valenti

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4/7/25

Poema de Susana Valenti

 

 

SOBRE LOS HOMBROS


Por los niños perdidos,

por los que no volvieron,

por aquellos fantasmas que aún pueden llorar,

por los huesos sin tiempo de los desconocidos,

por el fuego que nunca encienden las estatuas,

por la memoria, vacíos del vacío

que se aleja del puerto de los días,

por el eco de una voz

sin la montaña,

por un Dios que vacila

aunque tiene un sermón prendido en su costado.

Tanto miedo

y una sola garganta

que nos hace existir.

 

© Susana Valenti

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5/5/25

Poema de Susana Valenti

 

           

PUNTOS DE RETORNO

 

La altura se mide con los árboles.

Tal vez no es suficiente que se agiten

sin hundirse en las calles.

Numerosa la rama

se insinúa en los vidrios

y hace su propia música,

que en la ficción se perderá

para después volver.

Se deja ir el viento y el oro de la tarde

la regresa a su sitio.

Los ojos responden a esos límites.

Como un dios que asegura

el sueño y el insomnio

la casa queda atrás.

Entre las pertenencias

hay rumores guardados

que en órbitas ociosas

no determina el tiempo.

Ser parte de la escena no sucede

(una huella invisible,

inútil para el mundo).

Desde el fondo,

sin apagarse todavía,

la voz que nadie nombra

está despierta.

 

© Susana Valenti

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