11/7/26

Poema de Ramón Altamirano

 


PARQUE                 

                                                 Para Fer 

 

Ese que va escribiendo poemas bajo la almohada

tenue lucecita o relámpago

a cielo desgarrado

 

Con la constancia de un pájaro

itinerante / fugaz

 

inventa un parque

charla / ladra como un perro /ríe

 

se burla / charla

 

rompe los poemas bajo la almohada

 

© Ramón Altamirano

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15/6/26

Poema de Ramón Altamirano

 


DESPEDIDA 


                       Constitución, 1817


te vas

me dijiste

y se hizo

un silencio de vidrio o escharcha

yo empiné el último trago

y salí

como quien sale

a desgarrar la noche

hundí la reja de los recuerdos en la tierra

seca

que antes fuera barbecho / promesa / ilusión

 

sin luciérnagas siquiera

más allá del Hueco de los Sauces

es la noche / cardos / pajonales

 

me vi cruzar

de Constitución al desierto

y me dije

que la muerte acabe por fin

con este pobre infeliz

 

la niebla todo lo cubre

no hay estrellas  para mirar

yo quise merecer la suerte de El Alazán

y no me dio  miedo correr

cortando la oscuridad

 

tal vez, como dice el cantor:

                 si "hay cielos pa'l buen caballo"

                 haya un cielo para mi

 

© Ramón Altamirano

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25/4/26

Poema de Ramón Altamirano

 


OLLIN Y EL ÁRBOL DE NARANJAS 

 

Y vamos a sembrar esta posibilidad de fruto,

de aroma, de sombra, poema o color

En la redondez perfecta del día

plantamos el nacimiento de Ollin

 

Ollin será una danza de naranja

En su corazón florido no habitarán los temores

 

Sobre su centro, Ollin, en redondo baila

y crea el mundo y mira el mundo que lo ha creado

 

Su creadora descansa, Ollin en redondo baila

Mira a su padre y le pinta un símbolo antiguo en los ojos

Mira a su hermano y le imprime una canción

 

 

Ollin en redondo baila la redondez perfecta del mundo

Ha nacido Ollin y en redondo baila, baila, baila

 

© Ramón Altamirano

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16/3/26

Poema de Ramón Altamirano

                


CAMALOTE 

 

La costanera nos acompañaba de cerca

y hasta el ceibal

vio ese río incendiando la ternura

 

Los colores se hacen intensos

violeta el cielo rosa las nubes

atardece y hay que nacer de prisa

lamerse las sombras pegoteadas en la ingle /

entre los dedos / en la barbilla

y abrazarse al aliento soleado

 

ser

mano

soplo

remo

 

Camalote río arriba

allá vamos

    

allá voy

recién nacido

 

de mí y de vos

 

© Ramón Altamirano

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24/1/26

Poema de Ramón Altamirano

 


TAPERA 

 

Hay que estar de pie      

cuando la noche zumba en su abejal de estrellas

 

Ajena a la tristeza

la cruz del sur hunde sus rayos

en un cofre de soledad

 

Esta changa no da para dormir

 

Hay que estar de pie

asaltar un firmamento sembrado de luz y toronjil

y sacar a la palabra de su cárcel /

de su cielo

 

En mi estrella hay un enigma o un olvido

que no puedo alcanzar

habrá que bajarlo un día y descifrarlo o preguntarle

por qué en las noches aún salgo por la almohada

a cartonear el beso que dejaron los amantes

 

Hay que estar de pie

   

La ciudad se hunde

con las alas atadas a sus rejas

¡Reja para el verdor y el amor a pelo

bajo el ramaje de los parques!

              

Tapera / yo no soñé este desierto

 

He soñado este lugar

para estarme cantando la ceniza del viento

antes de gastar el último recuerdo de tu boca

 

En el lugar de los malvones y el jilguero

regué la baldosa

para que en el patio

el mburucuyá trepe y florezca

 

Hay que estar de pie

 

Enredados en su vuelo

el grito de gol y la ternura

escriben su canción sobre el asfalto

 

Hay que estar de pie

porque al sur

avenidas ya se visten con pérgolas y glicinas

los pibes iluminan el Riachuelo

y clavan un ceibo en el agua

para que sangre su perfume

 

Aunque la ciudad se hunda

y no haya beso que encontrar

hay que estar de pie

para ver cómo crecen las clavelinas en la aurora

 

© Ramón Altamirano

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1/12/25

Poema de Ramón Altamirano

 


VIDALA 

 

Vidala, tu ciencia y tu saber de gatita

muestran que hay más vida en la rendija

que en uno u otro lado de la puerta

 

Para Vidala las puertas no son buenas

ni abiertas ni cerradas

 

Ese intersticio entre una hoja y otra hoja

se convierte en lugar para un ritual de gestos

y contorsiones

celebración de un bosque de símbolos

solo conocidos por ella

 

Hay que saber parapetarse

y esperar esa pelusa provocadora

esa pluma chapita o pata de Camiliano

 

Hay que esperar que se insinúe el otro lado

inventarlo

y esperar que se mueva

para desatar el juego

 

Puertas, intersticios, rituales

nada explica mi emoción por tu ñau ñau

y tu ronda alrededor de mi silla

 

© Ramón Altamirano

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8/11/25

Poema de Ramón Altamirano

 


LA CALLE LUNA 

 

Había que asomarse a esa ventana que daba a la calle

para ver

un baldío que fue galpón chimenea grasa herrumbre

los plátanos con sus ramas desparramando sombras

—y esa pelusa dorada que en primavera se clava en el estornudo—

y la calle de adoquines y nombre soñador

 

Luna

una calle al sur de la ciudad / una casita alquilada /

otra forma del amor

 

A pocas cuadras está el lugar de mis hijos

en una calle con otro nombre

pero en la calle Luna estuve yo

nombrandomé / creando el paisaje /

inventando palabras para decir y habitar mi mundo

 

Luna es un sendero que va y viene

de la ciudad al Riachuelo

 

En los años 40, allá humeaba una quema donde

los pobres cirujeaban de día y de noche

ahora se levanta una torre que ilumina sueños futboleros

 

Por años he recorrido la calle Luna / de ida y de vuelta

de ida soñando y sonriendo como si el triunfo

[estuviera asegurado

de vuelta con la cabeza gacha

contando los adoquines de un empate mezquino o de otra derrota

 

Pero yo quiero decir otra cosa

entre los adoquines / en la calle Luna

me nació una voz

y habité el lugar / la casita alquilada / la poesía

y  otras formas del amor

 

© Ramón Altamirano

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20/6/25

Ramón Altamirano comparte a Gelosi/Osuna/Tempone

 


Llevo un valle con ríos

en la palma de mi mano

porque de cuidar este amor

                                se trata.

De darle el calor del día

de sostenerle la memoria

aun en la corriente adversa

porque deseo escribirte

un nombre nuevo

transparente

que pueda nacer

en la pulpa de una fruta

                      de mi huerto.

 

© Juan Gelosi


 

HE VISTO

MORIR

A MI PADRE

 

He visto morir a mi padre

La he visto a mi madre gritándome...

Margarita Roncarolo

 

He visto morir a mi padre

 

Me he visto viendo morir a mi padre.

 

Yo vi a mis hermanos viendo morir a mi padre.

 

He visto la última vez que ingresó aire en sus pulmones.

He visto a mi madre llorando,

tapándose la cara con las manos

en un rincón.

La he visto furiosa rechazándome.

 

Yo vi a mi padre quedarse solo en una cama.

He visto el dolor disimulado en el rostro de sus amigos, en sus movimientos torpes.

He visto a mi padre sonreír de miedo, lo he visto

derrumbarse.

 

He visto el viento en su cara asomándose

por la ventanilla del acompañante del auto.

Me he visto asegurando que sí, que íbamos escapando

en su avioneta para nueve personas.

 

He visto a mi padre diciéndome: si algo me pasa

Luis me debe 10.000.

He visto al campeón de ajedrez paralizado

ante un nuevo tablero.

Lo he visto no pudiendo mover.

 

Lo he visto preguntar por mí mientras yo permanecía

escondido detrás del mostrador del kiosco.

Lo he visto irse con dolor.

 

He visto la paciencia de mi padre

desenredando galletas de tanza

que parecían imposibles.

 

Me he visto escuchando a mi padre diciendo

que fui el mejor del partido en la derrota rotunda.

 

Lo he visto muchas veces bajar de la camioneta

en lugares desconocidos diciendo:

ahora vengo, no te muevas de acá.

Me he visto cerrando todas las puertas

y planificando qué hacer si no volvía

todas las veces.

 

Me he visto escondido en el techo

que me enseñó a subir.

 

He visto a mi padre sonriéndome

en medio de la tormenta:

lo he visto dormirse haciendo la plancha.

 

© Juan Osuna


 

MI BARRIO ES MALEVO

 

Mi barrio es zona liberada

hay pibes con la cabeza tronada

pipéan señoras embarazadas

que de tanto sufrir están agotadas.

Mi barrio es malevo

te pinchan la tripa

por mirar feo.

Es zona roja

hay putas viejas, lindas y cojas

otras sin dientes parecen videntes

por unos billetes te dicen tu suerte

mientras te aman con caras ausentes...

 

Y González Tuñón es la plaza

dónde enterré a mi gato

que se llamaba Batato

al cuidador por ortiba le metí un palazo

y en la comisaría me armaron causa de homicida.

Yo intenté explicarle al jefe de policía

que mi gato debía

tener un entierro lleno de violencia

y poesía

como él se merecía.

 

© Franco Tempone

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6/1/25

Poema de Ramón Altamirano

 


OLLIN Y EL ÁRBOL DE NARANJAS 

 

Y vamos a sembrar esta posibilidad de fruto,

de aroma, de sombra, poema o color.

En la redondez perfecta del día

plantamos el nacimiento de Ollin

 

Ollin será una danza de naranja

En su corazón florido  no habitarán los temores.

 

Sobre su centro, Ollin, en redondo baila

y crea el mundo y mira el mundo que lo ha creado.

 

Su creadora descansa, Ollin en redondo baila

Mira a su padre y le pinta un símbolo antiguo en los ojos

Mira a su hermano y le imprime una canción

 

 

Ollin en redondo baila la redondez perfecta del mundo

Ha nacido Ollin y en redondo baila, baila, baila

 

© Ramón Altamirano

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30/11/24

Poema de Ramón Altamirano

  


OLIVIER MESSIAEN Y EL CARDENAL 

 

Maestro Messiaen ¿Le gustaría tomarse unos mates

bajo el lapacho?

¡No se me distraiga con esos Pájaros exóticos!

¿Le gusta el cardenal?

 

Hace unos años,

en las afueras de un pueblito correntino

imaginé a  Messiaen

allí, con una libretita en la mano

delineando grafías para el canto de los pájaros.

 

De allá

tal vez de un algarrobo

venía ese canto enloquecido

el cardenal, sin dudas.

 

Una cuneta seca

es un buen lugar para sentarse 

con los pies en su lecho cuarteado

y escuchar el canto de ese pájaro

y conversar, aunque yo no hable francés

 

¿Le gusta el cardenal?

 

De paso, le cuento Don Olivier

el impacto de su Turangalila en mis 18  años

 

Una caja deslumbrante contenía

el disco, tan cuidado por Eugenio, el padre de mis amigas,

un libro con mucha información

ilustraciones sicodélicas como de un álbum de rock

y  la música ¡Una sinfonía

con piano y ondas Martenot!

 

¡Qué interferencia poderosa

para una cabecita recién salida del colegio de curas!

 

Más tarde, mi propia discoteca se fue poblando

Y  allí, entre esos objetos maravillosos están sus Pájaros Exóticos

y Turangalila, que por mucho tiempo fue un sueño

 

Maestro, el tercer mundo tiene

a estos muchachos escuchadores de su música

casi tan exóticos como sus pájaros

 y también tiene al cardenal

 

Con su copete rojo seduce al monte

y su canto, maestro Massiaen, su canto

 

¿Le gusta el cardenal?

 

Olivier Messiaen  (1908 – 1992) compositor francés  de música contemporánea. “Pájaros exóticos” y “Turangalila” son obras de Messiaen, que junto a su “Cuarteto para el Final de los Tiempos” integran sus obras más conocidas.

 

© Ramón Altamirano

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16/10/24

Poema de Ramón Altamirano

 


MADERA DE NARANJO                                                                                                                      

Ayer en el Hospital de Clínicas me vi como un aprendiz

Pero nadie enseña el oficio de  ser viejo

hay que aprender un libreto que no está escrito

colocarse la máscara de las arrugas

y hacer la fila

siguiendo las órdenes rituales de la iniciación 

 

Fui solo al Clínicas a empezar mi tratamiento

aunque no todos los viejos van solos

 

unos  conmueven con su mujer colgada del brazo

abriendo las bolsitas de plástico

 

otros dan pena, siguiendo las órdenes de su mujer:

quedate ahí, escuchá bien el número del turno, no te dije que

 

Yo  voy solo

 

El azúcar me va haciendo amarga la sangre

 

Entonces recordé aquel naranjo en el patio de mi abuela

tantas dulces naranjas

y ahora se iba secando

ramas sin hojas tronco leñoso

y  mi abuelo

que ya está viendo

la madera 

 

Con nostalgia de naranjas de sombra 

de mateadas fragantes

-pensativo -

le dice al árbol

qué lindo cabo de hacha voy a hacer

 

© Ramón Altamirano

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9/8/24

Poema de Ramón Altamirano

 

CAMILIANO 

 

Gatito Camiliano

vos y yo nos asustamos hasta de una estrella fugaz

 

Te expliqué muchas veces que las vacunas

los pulguicidas y las vitaminas

son apenas un instante

pero no hay modo

por horas te quedás mirándome

sospechando de cada objeto que hay en mis manos

 

Luego pasa

 

Vos me has explicado

que la noche es un instante

que estarás allí acurrucado

ronroneando para ahuyentar las sombras

 

Ya sé que ese pinchazo

es solo un instante

pero por horas me quedo mirando

tus ojos de “bolillón de cinco”

pensando que se hace largo

como el temor a la vacuna

 

Luego pasa

 

Pero el solo ver esa estrella por el cielo

nos estremece

 

© Ramón Altamirano

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24/7/24

Poema de Ramón Altamirano

 


JILGUERO 

 

Montados en sus trinos

vienen

-el pecho destellante-

 

En su condición de jilguero

en su cielo azul

vuelan y cantan

 

 

En  su canto breve

otro jilguero

se  posó en mi ventana y era diciembre

 

 

¿Volverá

con el pecho surcado de trinos amarillos?

¿Volverá

y cantará con su voz pequeña en algún tablón?

¿será diciembre?

¿azul?

 

¡ojalá si!  ojalá vuelvas

jilguero de pecho iluminado

 

© Ramón Altamirano

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21/6/24

Poema de Ramón Altamirano

 


MANUEL


                         A  mi hijo 

 

Me he preguntado, Manuel,

por las notas y el tono de tu nombre

las que dieran el color

y la luz a tu sonrisa 

 

¿Qué nota, Manuel?

¿La de los paraísos de tu infancia

que al doblar la esquina

reventaban en cada primavera?

¿La de Manuel J Castilla vibrando

en zambas de pastorcitos o hacheros?

¿La de pueblos lejanos que evocaba Serrat

y tu madre cantaba

con esa nostalgia adolescente?

¿O esa nota de nácar en llanto

que Marziali vidaleaba

en noches de vino?

 

Te cuidé en sonido y luz lunar

De tu cuna colgaron cintas siderales

mientras te mecía en truncas, vidalas, 

eléctricos sueños

o voces de un cantantes de jazz

 

Ahora suena en el aire

El Manu hermano / el Manu amigo /

el Manu enorme y manuelhijo

y me digo que las notas

no están solas en tu nombre

 

Cantás sostenidos en celo

y se iluminan tus ojos brillantes y cantás

cuando estás triste redoblás tus manos

en el parche del tambor

y  bailás  al filo de un intervalo imposible 

 

Cantás / bailás

 

Me digo que las notas

se inventaron todas con tu nombre, Manuel.

 

© Ramón Altamirano

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22/4/24

Poema de Ramón Altamirano

 


PLEGARIA


                 A Maty

 

No hace falta inventar palabras

para nombrar estos lunes

-se inventan a sí mismas-

y dicen

compañero / merienda /

y dos sillas que ordenan la tarea 

 

Me asistan siempre  estos lunes

más allá de un lábil contrato 

para hacer el seguimiento

          de los pájaros y el techo /

          de alegrías que no llegan a la meta

          o tristezas  de pobres desempeños 

 

Al llegar

con apenas veinte años

tu mirada tiene una frescura de caldenes

          la certeza  de  los viajes

          y  lugares impensados para mí

 

¿Hubo retamas en los juegos de tu infancia?

 

Aquí,  solo se ofrece

una celda con datos imprecisos

 

Tu trabajo  es hallar la fórmula

la aprobación remota de esos sueños

      de cosechas mejores /

      de más tejidos/ buena leña/

      de selva que salva a sus antiguos pobladores/

      de esteros que reflejan cielos guaraníes /

      y diversidades que cantan en las calles nuevas. 

 

Me asista siempre tu lunes

ritual de contar otros lunes

más allá de la pena

con la que despierta la ciudad.

 

© Ramón Altamirano

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29/3/24

Poema de Ramón Altamirano

 


CIELO DE BOVRIL                                                                      

  

Al cielo de Bovril

se le prenden ramos de espinillos

 

Por la noches esa copa florecida del  aromo

tapa  la tristeza

que de día se ve tan clara

y nos va chuseando los talones

 

El cielo de Bovril parece una gran torta asada

¿quién no se empachó alguna vez

con la miguita que le tocaba?

hasta hubo una mujer negra y refulgente

que curaba el empacho de cielo

 

Mi abuela Santa

guardaba rodajitas de cielo bajo la almohada

y cuando el hambre nos despertaba

las untaba con miel de lechiguana

y nos dormía bajo ese cielo

 

El cielo de Bovril tiene fuegos

en sus estrellas más bajas

he visto a mi madre

estirar los brazos

para encender un tizón 

recorrer los candiles

hacer una masa luminosa y tierna

llenar un tazón

y en el rescoldo de su cansancio

hacernos dormir

para que el cielo no nos llene los ojos 

de flores de espinillos

 

Del cielo de Bovril

mi hermana descolgaba labios

de luisitos y no sé que mas

los besaba y les hacía prometer

amor eterno

mientras corría saltando las cunetas

y las rayuelas que nunca tuvieron cielo  

 

En el cielo de Bovril

los cometas se paraban largo rato

para ver a mi hermano el Tongui

haciendo rabonas o mareando

a su propia sombra

gambeteando a las maestras

tirando un centro al destino  

diciendo cabecéala

 

Bajo el cielo de Bovril mi abuelo

se bañó muchas noches en el rocío de la madrugada

mientras apagaba  estrellas en ginebras o en cimarrón ensillado

y en la oscuridad del alcohol 

veía mujeres hermosas y les hablaba

 

Un día vi en ese cielo de Bovril

unos ojos celestes

los miré me miraron

los bajé de ese cielo tormentoso

daba vergüenza andar

con esos ojos mirándome

y los escondí  en un nido de golondrinas

 

Ahora vuelvo al cielo de Bovril

a buscar esos ojos que ya no me miran

para ver el cielo  

y las estrellas bajas

y las flores de espinillos del cielo y de la tierra

 

© Ramón Altamirano

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