6/9/21

Poema de Jorge Ortiz

 


SIESTA


Pasado el mediodía

cuando cierran los postigos del almacén de piedra

la tarde se pone entre paréntesis

y se vuelve siesta por un rato.

Si es verano se adormecen las horas en sus calles de tierra

crepita la copa de los árboles 

 y en la sombra morera  de la plaza

capitulan los pájaros su vuelo.

Caballos que arrastran su pereza en baldíos

ladridos desganados

 y gente presurosa

que en solapado éxodo

deja al pueblo vacio.

El viento norte de algún infierno trae

resolana en sus manos.                                                                              

Inhóspito como la rabia

Atropella, empuja, duele.

 

La tarde añora el frágil  bullicio de la poca gente

el prolijo desorden de todo pueblo chico. 

 

Recién cuando la sombra se pone larga y fresca

hombres y mujeres se desperezan,  salen

a renacer la vida porque pasó el solazo.

Se levantan persianas, se hace grito la radio

se enveredan las sillas

le vuelve la tarde al cuerpo.

 

Y se aleja la siesta otra vez derrotada

hasta mañana al menos

cuando la gente encuentre ese breve remanso

en que la vida vuelva a morir por un rato.

 

© Jorge Ortiz

Etiquetas:

13/5/20

Poema de Jorge Ortiz





PALABRAS PARA NUESTRA JULIA

Es cierto Julia, no sabía mucho de vos
pero suficiente para que la tristeza
se me haya instalado en la palabra 
Recuerdo en una postal de la ternura
apenas llegado a La Quintana
me salieron al encuentro vos y el Golo
en el sulky florecido en pan casero y alfajores
Tu mano entre la falda  buscando presurosa el vuelto
para luego seguir el traqueteo en la calle de tierra.
Conocí tu sonrisa de amanecer
tu mirada sin resquicio a la mentira.
Primero fue la Gaby que se llevó la risa
guardada en su adorable desparpajo.
Ahora vos te llevas medio paisaje
tanto de lo hermoso que tuvo la Quintana.
 La muerte codiciosa arrebató la alegría
proponiendo el olvido.
Aun así los esperaré
el sábado que viene y el otro y el otro
para que al golpear las manos en mi puerta
 dejen su ternura disimulada en pan casero
y entre doce alfajorcitos de maicena

© Jorge Ortiz

Etiquetas:

6/4/20

Poema de Jorge Ortiz





SANGRE II

La savia al árbol grita:
si un viento te azota
trepa en tus raíces, yergue tu tronco
agita tus ramas como aspas
hasta hacer del aire una bandera.
Si al fin te vence
 y caes
ya habrás sido huracán en otro sitio.

La savia y la sangre son un mismo grito.


© Jorge Ortiz

Etiquetas:

16/2/20

Poema de Jorge Ortiz





Noche en la Quintana

En La Quintana la noche se encapricha de milagros
 sin medias tintas, sin límites, sin duda.
Hace caer el cielo sobre mi hombro, vuelca los cántaros
derrama el rocío y en su horizonte cuchillo 
desangra a la luna por su vientre.
Inventa perros que tuercen el silencio
y sapos que refutan a los príncipes
 se unen al canto arrabal de las chicharras.
Su oscuridad  se parece al destierro
al no saber si mañana habrá mañana.
No le cabe a su cielo tanta estrella y alguna sin red
cae fugaz para enredarse en tres deseos.
Y tarde, muy tarde, viene como sangre memoriosa el vino
que le pone camino a mis palabras
que hechas pájaros nocturnos
anidan en el decir más metáfora del tala
y en el sentir más algarrobo del poema.


© Jorge Ortiz

Etiquetas:

11/10/19

Poema de Jorge Ortiz



ARBOL

Germinarás la primavera
después de dormir casi cien noches
volverás  sombra y fruto
espinal de los montes
argamasa de selvas
destello de los páramos.
Árbol, acontecer rebelde de la vida
desobediente al brazo del hachero
y a la fuerza topadora de los bárbaros.
Patrimonio inmemorial porque tu savia
esperma inagotable de la tierra
no muere ni envejece.
Cuando el hombre venere los grises del acero
irremediablemente no sabrá de tu follaje 
y en la vigilia de una nueva flor
sin mas cómplice que el tiempo
reinarás sobre la tierra
descomunal y yermo
desnudo pero erguido.
Cuando el mundo  despierte
hecho asfixia entre aridez y muerte
árbol misericordioso
una semilla tuya bastará para salvarnos. 


© Jorge Ortiz

Etiquetas:

6/9/19

Poema de Jorge Ortiz



NOCHE DESTIERRO

Una noche destierro me ha invadido
entre el decir anodino de los grillos
 chúcara habitante de estas horas
tan solo arreada por el silbar del vino.
Su  silueta fantasmal a contraluna
se aparea en el sexo de los talas
hacen silencio los perros y los pájaros
 y es su silencio un puñal en el paisaje.
Ni brisa siquiera que camine
 reinventándose vaivén en el lapacho.
Mientras tanto, en la casa
la soledad , latifundista de todos los rincones
deambula
 poniendo nombre propio a las ausencias 
 en obscena bacanal  gris y sepia  .
Tal vez el alba, en su pausado acontecer, redima
la eclipsada textura del poema. 

© Jorge Ortiz

Etiquetas:

6/5/19

Poema de Jorge Ortiz





 REZONGOS 

Años atrás plantaba en La Mirona una frágil intención de vida
un palo borracho
al que cuidé con insana urgencia por sus frutos.
Ayer le reclamaba su pereza y su sola vocación de sombra.
Él no contestó, se tomó la noche.
Esta mañana me respondió con sus primeras cinco flores
con los colores del tiempo necesario
con un futuro que es mucho más que el mío
cinco ofrendas de perdón por mis rezongos
cinco razones para aprender
a esperar paciente a los amigos

© Jorge Ortiz

Etiquetas:

5/4/19

Poema de Jorge Ortiz





ALETEO

Éramos vos y yo, hermano
cuando en picaflor volviste con tu abrazo.
No buscabas la flor sino este viejo árbol que te espera
con el sosiego de tu melliza sombra.
Llegaste a La Mirona, color en tu plumaje
a contarme que al fin es primavera
y que no sabe de inviernos tu nuevo paisaje.
No tardé en reconocerte, si siempre fuiste pájaro.
Bailaste suspendido en el aire
el tiempo que duró mi asombro
esperaste a que te viera la otra gente
para hacer cierta la leyenda del colibrí y las almas.
Confieso que me pesa tu ausencia de llovizna
lo fugaz de tu marcha, lo tanto que faltaba.
Ayer decías que ya éramos amigos
desde esa noche austral de nueve meses
hoy tu paso picaflor me anuncia
que entre vos y yo
tan solo nos distancia
un aleteo.

© Jorge Ortiz

Etiquetas:

29/3/19

Texto de Jorge Ortiz





ALBERTO

Las acciones de la muerte se han derrumbado en las Bolsas del mundo. Un error tan torpe de su parte ni ella misma lo esperaba. Mirá que equivocarse de tipo es un error no digo infantil pero al menos impensado. Se espera mucho más de una profesional experta de toda la vida, valga el juego de palabras.
Hoy ya no es la misma, ha perdido su porte altanero, su palabra dictatorial, absoluta, indiscutible. Ahora resentida refunfuña, putea por lo bajo.
_De dónde salió este irrespetuoso¡¡ y de dónde toda esta gente que me empuja para atrás??¡¡ masculla entre sus no dientes y maldice el momento en que eligió a la bartola sin leer el prospecto que traen estos imprescindibles en un pliegue de sus alas. 
Cuando se ha vivido a toda vida, solidario y por el otro como este tipo, es posible hacer que la muerte no siempre sea infalible y se gana el derecho a sacarle la lengua, hacerle pito catalán o un desafiante y brutal corte de manga.
Hace un Alberto que lo hemos aprendido.                                                                         
Gracias hermano.
Acá no se rinde nadie.

© Jorge Ortiz

Etiquetas:

23/2/19

Poema de Jorge Ortiz





AMIGOS                 
             
               (en memoria de Marité, Alberto y el chueco) 

Mueren los amigos que estuvieron
se van como verdades sin sentido
vientos sin hojas
coloridos plumajes que se esconden.
La vida no alcanza a retenerlos, les suelta la mano
 los precipicia, los malquiere.
 Los sobrevivientes nos enumeramos, uno dos tres los que quedamos
unidos en una sólida tristeza.
Ya no somos todos y la esperanza cede.
Pronto o no tanto será el que viene que se ha ido.
Presentimos que no estamos aunque estemos
nos miramos ante el último féretro
 y rogamos que éste o aquel no sea el próximo.
La amistad impide pensar en uno mismo.

© Jorge Ortiz

Etiquetas:

10/12/18

Poema de Jorge Ortiz



HERMANO 

Es duro este invierno
el frío nos puso el corazón en situación de calle
de un día para el otro, de viento sur
de nudo en la garganta.
Sin embargo la ventisca no pudo extraviar nuestros pasos
hicimos fuertes las certezas
entrelazamos dos manos por cada corazón que te quiere
y construimos el puente que llega
caricia tibia
hasta quien pone cuerpo, mente, alma con voluntad de sol.

La fe, el amor siguen intactos
leños que no dejan de arder
y es su fuego la convicción que volverá la risa
que pronto será recuerdo este invierno-infierno.
Falta poco y verás
será justicia la primavera
por vos y con nosotros.

© Jorge Ortiz

Etiquetas:

5/11/18

Poema de Jorge Ortiz





SECRETOS

Hoy podría decir, desde lo más océano del alma
 que te esperaba, hermano amigo
y  recordar que llegaste hecho milagro
al útero tibio que nos dio cobijo.
Fuimos dos peces en el mar del regazo
otras, en un cielo sin sol , fuimos dos pájaros.
Luego llegamos a convocar los juegos
pelotas de goma, chutear con el viejo
 la paciencia hermana de crear fantasías 
y lo omnipresente de la mirada Lidia.
Aquel patio universo de árboles y tapias
 para trepar igual después nuestros sueños.
El cuartito del fondo guardó entre sus chapas 
 aquella travesura que truncó la inocencia.
Recuerdo el duende libro al cruzar tu camino
ganándote el poema tu palabra de niño.
Andar de Cordobazo con tus consignas claras
de secundario magia, de adolescente hombría.
Luego el tiempo de siembra, de lucha, de cosechas
en un mundo que supo tu certera mirada
de tu mano extendida, tu palabra estandarte
de poner en tu piel , la piel del excluido. 

Los mellis nos decían, sin nombre ni apellido
y en verdad fuimos uno al compartir los secretos.
 Hoy que estás de viaje, querido hermano amigo
yo me guardo los tuyos, vos llevaste los míos.


© Jorge Ortiz

Etiquetas: