Poema de Gito Minore
SOLTARSE
Abandonar el sendero.
Alejarse kilómetros
de la ruta.
Observar atentamente,
que solo quede la extensión
silente y pelada,
después de deglutirse
el último sonido.
Caminar hasta el borde,
hasta el límite de la nada con la nada.
Asomar la cara.
Reflejarse en el abismo
como en un espejo,
encontrar
las siete diferencias
de uno
con uno,
reconocer,
-si está al alcance-
cuántos
somos los que habitamos
este desquicio,
cuántos
los que no pudimos
escapar.
Entonces,
contemplar el vacío,
y, si aún quedan agallas,
respirar.
© Gito Minore
Etiquetas: Gito Minore



