22/11/25

Poema de Carolina Bugnone

 


El aire entra y sale de mí

al ritmo del aire que hace sonar

las hojas de los árboles cuando camino

por las subidas y bajadas de calle Saavedra.

 

Son pocas las personas que me cruzo a esa hora:

la mamá con el hijo de doce

las chicas con guardapolvo de la escuela especial

la señora de pelo blanco y corto

los labios pintados, una bolsa en la mano

el hombre bajito de mirada torva.

Llevo los oídos cansados,

la única música es la del viento

contra los motores de los autos

contra mis propios pensamientos.

 

Una terapéutica en las oleadas

que trae el mar gélido

a veinte cuadras de casa

aun cuando lo niego

una y otra vez,

una caricia, un roce

una cura provisoria.

                                                                              

© Carolina Bugnone

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20/9/25

Poema de Carolina Bugnone

 


Nace el mundo

 

Los piedrazos sobre el parabrisas

y las piernas pegadas entre nosotros,

mojados y con la tierra

en polvareda por las ventanillas del Fitito

 

somos agentes de un caos imaginario

en Zárate - Brazo Largo

viajamos a través del tiempo de los árboles,

la luz se abre sobre los camalotes

y nos deja entre sol y sombra.

 

Se cocina en el viaje el espacio

en el que viviré

de una vez y para siempre:

 

en la ruta catorce nace nuestro mundo

cada vez que la recorro

con los ojos bien abiertos

como una balsa vieja

que atraviesa el río

muy lenta

un poco ahogada, un poco a salvo

en la lengua híbrida del agua.

 

© Carolina Bugnone

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2/8/25

Poema de Carolina Bugnone

 


La yerba cae despacio

la huelo, amarga y hermosa

suenan los pájaros

y el cuero curtido de los yerbateros

que se deslomaron al calor

mientras resistíamos

el viento del mar

 

me mirás como de agua dulce

el agua está a punto, ese punto imposible

moja una lengua tímida en lo verde

sobre la que clavo la bombilla austera

pero vital, el dedo tapa el aire

que sobra al aire de la yerba

al aire del agua a punto

el aire que sobra al aire

 

el aroma amargo amable nos inunda

cuando vuelco el agua, toda el agua

que se estanca cerca de la bombilla

se esconde al principio como un gato

y ahora se escucha fuerte el río en la cocina

el aire caliente del sol en la casa

y los pájaros y los perros y el barro

hay luz por todos lados,

con tus dedos rozás los míos

cuando te lo doy como a un tesoro

y le das

el primer beso.

 

© Carolina Bugnone

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15/2/25

Poema de Carolina Bugnone

 


Retiro

                     

               “Mientras tanto café, y con viento a favor

                            suena la alarma y manoteás la lapicera”

                                                                      Laura Wittner

 

algo para comprar la leche

algo por favor

insiste, cree

que no quiero darle

porque tardo en responder

veo los rulos apelmazados

las piernas flacas y torcidas

cómo se tambalea entre las personas

torpe, sucio

tendrá la edad

de mi hijo

 

busco algo que ahora no tengo

lo miro a los ojos para que sepa

que de verdad ahora no tengo

que de verdad algo renguea

como él entre las mesas

en este bar de viajantes grises

como si al mirarlo le diera al menos

la idea de que no es una sombra

de la que quiera huir

como huyen los animales frente a otros

de los que desconocen su potencia

 

más que correr quiero llorar

pero la culpa me convierte en una ridícula

revolviendo otra vez en la cartera

si ya sé que ahora no tengo

 

entonces miro para abajo

como una más de los fantasmas

que se recortan de este lugar

para pasar sin habitarlo

ni contactar con nadie

y quedar fuera de todo riesgo,

pero en la mesa tengo

un poema de laura wittner

que me dice cómo escribir poemas

según la receta de una abuela,

lo único que puedo hacer ahora

es escribir en el celular

que no creo tener derecho a desesperarme

que el chico ya se fue

y que va a venir otro

y yo ya no voy a estar acá.

 

© Carolina Bugnone

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25/11/24

Poema de Carolina Bugnone

 

 

Yo tengo un río por cabeza

y un calor y unas plantas

por cuerpo.

Los mosquitos que tengo por cerebro

pican las ideas

y los pájaros que tengo por lengua

sólo dejan de hablar

cuando duermo.

 

Cuando duermo

se oye, de fondo

la respiración pausada

de los las hojas de los árboles.

 

Y cuando sueño

las imágenes

son brazadas en el lecho

del río que tengo por cabeza

y nado con los ojos abiertos

a esperar que el agua

tome su curso

el calor su cuerpo

los mosquitos las teorías

la tierra los pies

los pájaros mi boca

 

y ser una persona

bastante normal

al día siguiente.

 

© Carolina Bugnone

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26/8/24

Poema de Carolina Bugnone

 

 

los temas son cuestiones

menos frecuentes, cosas

que también pasan

en el hospital pero menos

niños que van a nacer

con malformaciones

eutanasia

fernández tiene una voz de cartón

lo miro pedir lo último

entre los residentes de psicología

sus dedos fabrican un vaso

y los ojos buscan en los ojos

de la médica un alivio

un puente colgante para pasar

hacia algún otro lado

aunque sea tambaleando

 

en el invierno estable

de las habitaciones del hospital

los guardapolvos secos

lo miramos decir algo

opacos como él

 

no servimos

para nada

 

© Carolina Bugnone

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5/6/24

Poema de Carolina Bugnone

 


Hace calor en Paso Vera

el río se desplaza en secreto

mirándolo fijo puedo ver su movimiento

sutil, como si fuera un pestañeo

o el paso del vapor desde la pava.

Los pies en la orilla se traslucen

y pican las llagas que dejará el sol en la espalda.

 

Un árbol, cien árboles

la marca de los sauces.

 

Acá en el río todo se duplica

como si no bastara una existencia para cada cosa

como si algo nos obligara a vivir dos veces.

 

Un árbol, cien árboles

la marca de los sauces.

 

Frente al mar

todavía, si entrecierro los ojos

puedo divisar una línea verde

en el horizonte del agua gris.

 

© Carolina Bugnone

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12/4/24

Poema de Carolina Bugnone

 


leucemia

48 años

el pelo negro pegado a la frente

 

el enfermo abre la boca

para decir algo

sus encías sangran

puedo ver los dientes rojos

habla tan bajito

que casi no lo escucho

doctora ¿puedo

tomar un vasito de cerveza?

no fernández

fabrica entre el pulgar y el índice su vaso

casi no lo oigo

¿por qué pide cerveza?

¿no sabe?

¿no sabe que no?

alguien dice: las encías sangrantes

se deben al tratamiento

antes de entrar en la habitación

por segunda vez

a través de la puerta

entreabierta veo

una bolsa negra

enorme sobre la cama

toda para él

 

no se habla del tema

en clase de bioética

no se habla de nada

que haya pasado ese día

en clase de bioética

 

© Carolina Bugnone

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9/1/24

Poema de Carolina Bugnone

 


la nena fuera de órbita

pasa a través de la ventana

con su cuerpo de chapa torcida

dejando atrás las astillas

y no la atrapan nunca más

la veo huir del mundo

vengarse descalza

plateada, sonora

como un pájaro lunar

sin casa en el cielo

 

© Carolina Bugnone

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3/11/23

Poema de Carolina Bugnone

 


¿vino en cohete?

¿tiene alas?

¿cuatro ojos, cinco, ninguno?

 

su cuerpo se desarma cuando

cuatro palabras lo rompen

como a un copito de polvo

lunar

 

© Carolina Bugnone

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17/9/23

Poema de Carolina Bugnone

 


la nena se pone el casco

del astronauta despedazado

en el cohete despedazado

ella es el conjunto

de pedazos

en la pista de aleación

de titanio y magnesio

baila sin vergüenza

 

© Carolina Bugnone

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3/7/23

Poema de Carolina Bugnone

 


dos pasos y en la galaxia

de otro sistema solar

se desatornilla su cuerpo

atraviesa el campo alfanumérico

un mar de agua luminosa

débil como la luz de las estrellas

que se miran de frente

pero sólo alumbran al mirarlas de costado

como si no se animaran

a tanto

 

bajá a tierra, chiquita

¿o sos sorda también?

 

© Carolina Bugnone

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10/5/23

Poema de Carolina Bugnone

 


la encontré dormida

destapada, con un pie suelto

del resto del cuerpo

pero todavía ahí, la encontré

con un dedo en la luna

otro en una estrella y otro

en el sol dormido, suelto

todavía ahí, con un pie

en la noche y otro en el piso frío

como un bollito de ropa sucia

una remera de otro país

una caja de fósforos en sueco

un ideograma escrito con el dedo

en el aire por una nena

extramuros

 

© Carolina Bugnone

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