17/9/24

Homenaje a ELENA CABREJAS en su fallecimiento

 Me entero del fallecimiento de Elenita, como le decía cariñosamente. Nos acompañó desde el 2007 en el sitio. Gran poeta, una gran luchadora por los Derechos Humanos, una enorme, amorosa y valiente. Una gran gran mujer. Una pena su partida.

Abz enorme a sus familiares y amiges, Gus.




CABALLO SOLO

 

Rondo como caballo solo

como caballo que busca la caricia de tus manos

neblinoso de soledad.

Como caballo con mirada de niño infinito

y cascos de volar sobre la tierra.

Rondo en busca de tus manos

con las crines desatadas

y toda la ternura oliéndose en la piel.

Paso cavando en la negrura de no hallarte

mi profético origen, tu infinito caudal.

Paso con el fulgor de la escarcha buscándote en mi adentro

en el laberinto de la soledad.

Ya se que no soy ni siquiera un caballo

ni siquiera un espacio donde gritar tu nombre.

Sólo una traslúcida sombra errante

que después de encontrarte

continúa muriendo por buscarte otra vez.

En la travesía en la distancia

en la obstinación de tus manos ocultas

obstinadas en no ser.

Por eso parto y regreso

como el agua del mar hasta el océano.

Como sólo caballo solo que abre el aire

con el fragor de sus cascos.

 

© Elena Cabrejas

 

PATRIA TOMADA

 

Sagaces leñadores te talaron las tardes

con olor a costumbre

como a una niña ciega te legaron la noche

de perros y fantasmas

con laberintos donde ya no podremos encontrarnos.

Ahora es el abismo.

Donde yaces con un sudario de horror en las entrañas

buscándote y buscándome

en esta inmensa soledad de catedral desnuda

a la hora de una ceremonia

que no pudo ser.

En mi ventana

se alza tu grito de vieja barcaza desvencijada

hundiéndose en el mar.

 

© Elena Cabrejas 

 

ESE DÍA

 

¿Hacia dónde volveremos la mirada -hecha sombra

de musgo acorralado -después que todo se desnude

y ya nada sea igual?

¿Hacia dónde la piel ajada y triste, la entraña

disecada de volver tantas veces del centro

de la tierra?

¿Hacia dónde la hendidura de los siglos

los huesos calcinados asomando en la herida

frente al pavor del día lleno de realidad?

Quedará sola el alma naufragando en sí misma.

El viento habrá pasado arrasándolo todo.

 

© Elena Cabrejas

 

CACERÍAS INTERIORES

 

Soy la desconocida que golpea a tu puerta.

La ignorada en una isla de pájaros secretos

donde nunca te hallaré.

Soy la que vano pasa con sus manos de ofrenda

mientras yace mi canto junto a tu pórtico cerrado.

La que pasea con sus vestiduras de  muérdago

bajo el sordo ropaje del atardecer.

La que lleva su chal atado a la cintura

y el pelo abierto por las calles del sueño

que me arrastran -como a los monjes de la noche-

hacia el único espacio que nunca me preparas.

Soy la hija del desierto, el lugar donde viejos mendigos

mueren de sed al borde de mi pócima extraviada.

Hay una letanía de musgos lejanamente incierta.

Un preludio de vientos huyendo entre barrancos

-que me están aguardando- toda vez que bajo a imaginarte.

 

Lobos que atisban entre el velamen de tu barco

cuando te obstinas en partir.

Entonces me arropo con mi manto de tinieblas

para no morir a la intemperie. Y ruego tu voz.

Pero ya todo me habla con palabras de negación.

Ya todo es una fosa.Todo una entrada hacia la oscuridad.

Todo una inmensa vigilia. Un retablo quemado.

Un hondo aullido que me busca -incesantemente-

en el árido espacio de tus cacerías interiores

donde vuelves a atraparme.

 

©   Elena Cabrejas

 

P A T R I A

 

¿Cuál es la patria? La que espera

lenta en el norte de calores

bellezas  y de treguas

la que se hunde en los ríos

o se agolpa detrás de cordilleras.

La de pampas desiertas de galopes

la de nieves en éxtasis de estrellas

 la que ora la letanía de la lluvia 

la que sacude tempestades la que llega

tal vez de esa memoria –tan lejana-

de patriotas forjando una epopeya.

La que crece altiva en las ciudades

la que huele a naranjos y arboledas

la que en gotas de sol en los trigales

devuelve pan a la mano que se entrega

la que permanece en la vigencia de los viejos

o en el silencio piadoso de una iglesia.

La patria es el hombre sus hijos

su trabajo.

Mucho más que una bandera.               

 

© Elena Cabrejas   

 

Más de Elena Cabrejas         https://mispoetascontemporaneos2.blogspot.com/search?q=Elena+Cabrejas


ENTREVISTA A ELENA CABREJAS https://entrevistasamispoetascontemporaneos.blogspot.com/2007/08/entrevista-elena-cabrejas.html

 

 

Nacida en la ciudad de Bs. As.

 

Estudió Letras en Universidad del Salvador. Colaboradora en suplementos literarios diarios: La Nación, La Gaceta de Tucumán y La Capital de Mar del Plata. Dirigió talleres literarios. Como Asesora Editorial dirigió la colección Letras en Ediciones Marymar. Organizó la revista de la SADE – Creó y dirigió la revista literaria CENTAURO. Dirigió diversos Cafés Literarios y el Grupo Literario SIEMBRA, que también fundó. Fue Secretaria de Cultura de la SADE durante la presidencia de Florencio Escardó (6 años). Fue Secretaria de Arte y Cultura de FUMPREVI (Fundación para la prevención de la violencia infantil). Fue miembro de la Comisión de Cultura de la Fundación El Libro para la Feria Internacional, durante 10 años. Creó para la misma, el concurso de Video-Poema. Creó el Plan de Extensión Literario-Cultural en las escuelas, aprobado por la Dirección Nacional de Enseñanza Media en el que trabajó durante años. Miembro de Comisión de APOA, Asociación de Poetas Argentinos que realizó entre otras actividades Jornadas Itinerantes de Poesía con escuelas de enseñanza primaria, secundaria y nocturna, que apoyó el Gobierno de la Ciudad de Bs.As. y la Secretaría de Cultura del mismo.

Junto a Alejandrina Devescovi, es creadora y dirige “POESIA VI VA”, Feria Integral de la Poesía, desde hace ya 11 años. Presentada durante el mes de setiembre en el Centro Cultural Recoleta, auspiciada por la Secretaría de Cultura de la Nación, la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Bs.As. y la Fundación El Libro. También se presentó en la librería Hernández, y actualmente en la SEA (Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina.

Una obra suya puso título e ilustró un Video-Documental sobre la vida de una india mapuche y su comunidad, que contó con la adhesión de la ONU, el auspicio de la OEA y de UNISEF y de la Municipalidad de Bs.As. que lo hizo circular en las escuelas.

Fue jurado en distintas instituciones en poesía y en cuento. En novela actuó como jurado internacional invitada por el Instituto Nacional de Cultura de Panamá, para el concurso Ricardo Miró – el más importante de las letras panameñas-. Durante el curso de la Semana Miró, dictó una conferencia sobre la Narrativa actual Argentina en la Universidad Latina de Panamá y ofreció un recital poético.

Su obra figura en la Biblioteca Nacional Uruguaya, Biblioteca Nacional Chilena, Biblioteca de la Mujer y en las Bibliotecas Populares de todo el país. Su nombre figura en el Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas de Editorial Plus Ultra.

Obtuvo diversos premios en poesía y en cuento: en Editorial Atlántida, Sociedad Española de Cosquín, Universidad de Belgrano, Fundación Argentina para la Poesía, el premio “ALICIA”de la Fundación Alicia Moreau de Justo , el premio a la traducción de la Fundación Charles Leopold Mayer a la novela “Algo Habrán Hecho”(Monjas Francesas Desaparecidas), y el premio Ávon para la Mujer de poesía.

 

OBRA POETICA:

 

“CANILLA POPULAR” Editorial TESTIMONIO (1975)

“POEMAS PARA LA MADRE” Editorial ARCO IRIS (1981)

“TIEMPO QUE DUELE” EL CID EDITOR (1983)

“VENCER AL MIEDO” MARYMAR EDICIONES (1984)

“COMO UN PAJARO EN LLAMAS” MARYMAR EDICIONES (1986)

“HEREDEROS DEL SILENCIO” MARYMAR EDICIONES (1992)

“ “ “ “ “ (reedición (1993)

“TODAS LAS MADRES” EDICIONES BOTELLA AL MAR (2003)

 

 

NOVELA: “ALGO HABRAN HECHO” (Monjas Francesas Desaparecidas) Editorial

SOLARIS (GRUPO EDITOR SUDAMERICANO) (1998)

 

“ALICE ET LEONIE DEUX RELIGIEUSES FRANCAISES DISPARUES EN ARGENTINE” INDIGO & COTE FEMMES EDITON (2000) (traducida al francés por premio otorgado por la FUNDACION CHARLES LEOPLD MAYER (Por el Progreso del Hombre).

 

SELECCIONADA POR LA “CONABIP” PARA REPARTIRSE EN SUS 2.000 BIBLIOTECAS, SE REEDITÓ EN EDICIONES “DE LA FLOR” 2001) A LA MISMA NOVELA SE LE OTORGÓ EL PREMIO MUNICIPAL, BIENIO 1998/1999.

Biografía no actualizada (extraída del blog)

Etiquetas:

12/4/20

Poema de Elena Cabrejas



Donde no existen los cerrojos
  
Tu voz me soborna con ecos de fuego circular,
robándome el insomnio.
Una madeja de hebras de luna
     me tejen y destejen
     cinturones de hierro para guardarme.
El señor del castillo ha dejado un vigía
     que acecha desde la cumbre de una nube;
pero tu corcel invisible
     entra sigilosamente
     en cada uno de mis sueños.
Tu lanza y mi alarido.
Tu ritmo incesante de colibrí en celo
     sobre mi aliento de jazmín.
Y tu voz nuevamente
     en arrebatos redondos
     como girasoles encendidos,
dulces,
como panales donde copulan las abejas.
El señor del castillo ha perdido sus cerrojos.
El vigía duerme.
Mientras tu voz me secuestra.

© Elena Cabrejas

Etiquetas:

8/6/16

Poema de Elena Cabrejas


HIMNO PARA ALEJAR LA OSCURIDAD

¡OID MORTALES!
desde tanta vidas arrebatadas a la inocencia
desde tantas muertes anticipadas a la muerte.
EL GRITO SAGRADO
creciendo hacia adentro
sosteniendo el desgarramiento de hábitos
y crepúsculos desaparecidos.
¡LIBERTAD!
reclamada desde el vértigo del último escalón
para alcanzar la dignidad.
¡LIBERTAD! ¡LIBERTAD!
que se pierde en cada exhalación
que golpea en el pecho y se eriza en los puños.
¡OID EL RUIDO DE ROTAS CADENAS!
por el óxido de las corrupciones
y la lima brutal de los delatores.
VED EN TRONO A LA NOBLE IGUALDAD
que sólo existe en las imágenes bíblicas        
en las evocaciones sin regreso
en el centelleo de la demencia
y el bullir de los milagros del insomnio.
SEAN ETERNOS LOS LAURELES      
donde todo acaba y se corroe      
donde el hombre perece      
en la voracidad de los insaciables.     
QUE SUPIMOS CONSEGUIR.     
a la manera de los próceres     
en la lejanía de los huracanes narcotizados después     
con infinita sabiduría.     
CORONADOS DE GLORIA VIVAMOS      
En pie. Con la llama prometéica en alto      
desechando el blando camino      
de las peticiones y de los lamentos.      
Exigiendo y exigiéndonos      
desenterrándonos con uñas y dientes      
alzándonos desde el  abismo.     
¡O JUREMOS CON GLORIA MORIR!


© Elena Cabrejas

Etiquetas:

19/3/16

Poema de Elena Cabrejas




ESTE AMADO TERRITORIO QUE NO SE ENTREGA

"El el horno apagado del silencio
 mis frutos maduran"
   Jacobo Fijman

Late Latinoamérica
campanario del mundo
en la hora de mostrar nuestras llagas
convocando a los ángeles de la desolación.
Parten buques fantasmas con las cabezas decapitadas
que han de morir mañana.
Una tela de bruma los alcanza hasta el lugar secreto
donde los nombres se olvidan.
El mar escucha con sus caracolas el filoso ir y venir
de cuchillas degolladoras adelgazándose contra la piedra
como fríos peces de metal.
¡Ay! Esta tierra viva que no alcanza a contener tanta muerte.
Aquí los cadáveres son convocados para sepultarse a sí mismos
aquí las manos de los que imploraron cincelan su propia lápida.

Late Latinoamérica
es el tiempo de arrancar la cizaña
en la cuesta fangosa de los desheredados.
Como avaros escondieron los sonidos de tu tierra
en un cofre sellado.
Los piratas codiciaban la sinfonía que entonaban tus pájaros
en la enorme cabellera de la selva que no pudieron alcanzar.
Codiciaban las canciones ahogadas que aún susurran los peces
en el íntimo hogar del coral y las medusas.
En vano te ofrecieron el precio del soborno.
Porque los galopes y resuellos de caballadas intrépidas
sacuden su clamor desde centurias
y los trigales levantan su canto de color
en la extraña cárcel que fundaron para esta raza desesperada.

Ahora todo deberá volverse canción y proclama
 en la antigua gesta del hambre que no termina.
En tu territorio el hombre es una bestia acosada
en la busca continua de la dignidad de ser hombre.
Las víboras han sido diseminadas y persisten con su obstinación
de andar desatando secretas tormentas
que corroen tus raíces.

Late Latinoamérica
desde el mapa del mundo
a pesar del asedio de tus perseguidores.
Nos legaron la noche como la única forma de los días
con la ciega condena pasamos sobre las lenguas del silencio
y los pasos perdidos en la misma derrota.
Hay un olor a ciudad quemada en la piedad de la lluvia
hay un olor a incienso
en el rito de segarnos el rastro de la huída.
Tanto ambicionar nuestro origen, los caminos de piedra y sol
el esplendor del cóndor que los presentía
desde cada hebra de su plumaje.
Tanto clausurarnos el nombre para volver a bautizarnos.
Como esclavos marchamos por los arrozales sedientos
que nos beben la sed
marchamos por los obrajes y las plantaciones
sentenciados a partir sin la cosecha.
Marchamos sobre crecientes devoradas de tierras y de hombres.
Y seguimos hundiéndonos en el temblor de las minas
para incrustar más piedras preciosas en la misma corona
de otro monarca.
Una vez más nos arrebatan las señales
y el laberinto vuelve a cerrarse.
Pero algunas grietas se abren en los terrones más negros
donde tu corazón late desgajado.

Latinoamérica las realidades tienen luz propia
y el portal de las inmolaciones
puede ser una antorcha.
Danza una pesadilla de huesos
frente a los blancos espejos del hambre
mientras arde en los cirios
la voz de los ajusticiados.
Junto al umbral de la locura
un escuadrón de chicos avanza
con los pies desnudos.
-Es el rebaño de los que mueren sin matar.-
Desde otro siglo suenan los tambores en torno a la hoguera
Los malones prosiguen llegando con el remoto ulular de reclamos
como una pantera que despierta de su larga obediencia
para saltar a la cima del último imperio.

Aún los buques fantasmas continúan partiendo
con su monstruosa carga.
Aún la bruma arrastra olor a sepulcros y a nueva simiente.
En el destierro de la noche
                 la Cruz del Sur es la única señal.


© Elena Cabrejas

Etiquetas:

20/12/15

Poema de Elena Cabrejas





VIVIR

              “Le tenemos un gran miedo a la aventura
                no sabemos vivir apasionadamente”
                           ALFREDO ALCÓN


Vivir con el hechizo en la mirada
                               con el fuego en la voz
escarbando en las sienes los tesoros
guardados cerca de la memoria.

Vivir a pesar de este exilio
que escribió nuestra historia irreverentemente
en ese adiós continuo de la sangre
en esa lucha enorme contra el olvido
                               de las cosas amadas
a pesar del ronco sonido subterráneo
                               de este río
donde aún continuamos naufragando.
A pesar de los trenes que persisten
                               en llevar nuestros muertos
partiendo una y otra vez
con sus blancas entrañas refulgentes
mostrándonos la herida.

Vivir la aventura de beber la palabra
rotunda apasionadamente
desplegarla entre los vestidos de la noche  
                                    enjuagarla  en el rumor del agua
           nombrarla
                repetirla
                               multiplicarla
                                               gritarla.
Que golpee hueso contra hueso
que sacuda las tenaces agujas del canto
                               hasta desnudarlo.
                                                                                                                



© Elena Cabrejas

Etiquetas:

11/9/15

Poema de Elena Cabrejas

  

LA  MUERTE  EN  QUE  ME  DEJAS               

Llegan tus manos y crece mi derrota
y esta ansiedad que es gloria
y es condena.

Se van y me doblega el viento
la esencia de la llama en que me dejan.

Configuran mi muerte. Ya no existo
en este desbandarme de escaleras
cada golpe
me aleja de tus manos.

Sólo me sobreviven las marcas
que dejaron sobre mi piel
pobres remiendos de tu ausencia.



© Elena Cabrejas

Etiquetas:

3/4/15

Poema de Elena Cabrejas



    Duele tanto buscar en el silencio
    las voces que perdimos
    los cantos que se agolpan en el aire
    duele tanto mi cuerpo innecesario
                    impotente de ruegos
                                   desolado
    que he decidido ahogarme quedamente
             en el hondo salitre de una lágrima.



© Elena Cabrejas

Etiquetas:

26/8/14

Poema de Elena Cabrejas



CUANDO EL CORAZÓN DE UN PÁJARO SE DETIENE
  
Diminuto tambor apagando su voz
en los acantilados de la sangre
en los pasadizos del alma
donde cada jadeo es un golpe
contra las alambradas del aire 
contra el tajo infinito del atardecer 
a la hora del ocaso 
cuando el corazón de un pájaro se detiene. 

Pecho herido por el canto roto en mil pedazos 
entre los dientes del canto. 
Por el sueño arrasado de continuar soñando 
en los follajes del amanecer 
en el arpa del viento que consume su nombre 
como una conflagración 
que corroe su nombre igual a una tumba 
cuando el corazón de un pájaro se detiene. 

Cae y no deja de caer 
pequeño universo mutilado, osario leve 
vaivén oscilante en el tiempo de partir 
regalo de Dios para la tierra. 
Vuelo al revés, vértigo blanco 
llama asfixiada entre las palmas de la noche 
pies insaciables como hebras del clamor 
como agujas quietas en el reloj del mundo 
                                           agonizante 
cuando el corazón de un pájaro se detiene. 

Cae y continúa cayendo 
-es la hora de devorar inocencias- 
doblegado sobre su propia memoria 
sobre la memoria de la rosa 
sobre la desmesura del bosque 
sobre su antigua sed que no deja de crecer 
cuando el corazón de un pájaro se detiene. 

Pico dormido atravesando el último suspiro 
su propia niebla, su libertad derribada 
su tormenta interior 
su mirada ciega goteando hacia el abismo 
cuando el corazón de un pájaro se detiene.          


© Elena Cabrejas


Etiquetas:

19/4/14

Poema de Elena Cabrejas



ESPANTO QUE CRECE

En las cavernas de mis sueños
crece el espanto de una granada a punto de estallar
duermo en el escalofrío de la locura
que me acecha como a una tigresa herida
cuando me dejas tu ausencia gigante igual que el río
y te pienso en mi piel
extendiéndome rosas de carne amanecidas
para este amor que a sorbos me lleva hasta el delirio.

Tu boca y sus dos únicos pétalos de fuego
  llenan el viento de mi nombre.
Y no sé como puedo perderte a cada instante
esconderte en mi sangre amarte hasta el desgarro
saber que es demasiado este amor
                               que da miedo
este irme despeñando por el túnel estrecho
                              de tu voz.

Adentro de mi hay un caballo blanco
 que despierta tus manos
cuando comienzas
 a deshojar mis suspiros.


 ©  ELENA CABREJAS

Etiquetas:

1/12/13

Poema de Elena Cabrejas

  
EN EL AGUA DEL SUEÑO

                                A mi amor

Te escucho andar en las sombras
pájaro desplegado arrebatándome hacia los sueños
que no puedes soñar.
Luchando con la espada que corta las siete cabezas
de los brujos profanos
agolpando las nubes hasta oír llover
en tu desierto.
Te escucho con mi tercer oído
subir a las cumbres del insomnio
para encontrarme.
Ven. Despiértame y lleguemos juntos
al territorio del agua
donde se curan todas las heridas.
Donde puedes volver a seducirme
con tu vehemente manía de desnudarme
en los sueños.
Ya sé porque me llevas de la mano
caminante de escarchas que a penas sabes gemir.
Ya sé porque me buscas incesante
         en ese extraño país que no tiene noche.
Ya sé todo lo que ocultas
en los callejones perdidos
donde escucho resonar tus pasos y tu última lágrima.
Sé de tu lámpara azul con que me alumbras
para arrancar minuciosamente cada uno de mis alfileres.
Nadie puede arrebatar el amor
que tiene raíces de fuego
nadie puede saquear mis ropajes de novia
que guardo en la íntima alcoba.
Hacedor de peces que cantan en el agua del sueño
suave como un niño de seda
te deslizas en mí
con tu mágico talismán de enamorar
y me conduces a las delgadas colinas de tus párpados
al oasis verde-gris de tus ojos
para arrancarme la piel hasta el final de las olas.


 © ELENA CABREJAS


Más de la autora en la primer parte de mispoetas:


Etiquetas:

3/9/13

Poema de Elena Cabrejas


SINFONÍA HECHIZADA

Mi amor tiende sus manos de mago  
y me cubre la piel con furia de relámpago y asombro
y galope de caballos blancos.
Mi amor trae versos de torrente
y vuelo de pájaro de trescientos sesenta colores
y brasas de encender suspiros en el bosque de mi pelo.
¿Me oyes? Eres tú el que me crea mujer y me proclama
en los bandos del mundo.
Tú el que me ofrece la boca de imán nocturno
y licores y ungüentos y flor 
con sus dos únicos pétalos que me abrasa.
Mi amor tiene la llave de todos los cantos
y por eso lo espero 
con mi traje de novia de princesa de esclava
sobre mi desnudez.
Con un ramo de clavelinas en el umbral de la tarde.
Con la sed de los muelles a la hora de la última marea.
Con la  danza de nuestra sinfonía hechizada
en la curva de las caderas que no dejan de oscilar tu nombre
húmedo y profundo como la noche
                    cuando me amas. 
                                               


© Elena Cabrejas

Etiquetas:

12/6/12

Poema de Elena Cabrejas


DESDE EL ABISMO

¿Dónde ha quedado el día en que comenzaron
a desarraigarnos?
¿Dónde el oscuro leñador que fue sacrificando
las costumbres y tantas cosas nuestras?
¿Cuando comenzaron a cambiarnos el rostro
que en vano urdimos ahora en los espejos?
Fuimos entregando poco a poco la inocencia
en esta rutina permanente
en la que nos dejamos despojar.

El abismo es perfecto.

Un puente - que no existe - regresa a salvarnos.

© ELENA CABREJAS

Etiquetas:

28/3/12

Poema de Elena Cabrejas



PLEGARIA PARA LA MUERTE QUE NOS NACIERON

Tiéndenos tu música infinita hacia el terror de la nada
haz una casa de polvo de ladrillo rojo sobre la sangre.
Abre tus galerías de silencio
tus lentas brasas quemándose por dentro.
Déjanos conocer tu sombra agazapada
en un bosque de nubes que te espera
hasta el fin.
Te soñé en una pesadilla
en un laberinto de ratas que roían mis ojos
en una cruz de hueso
donde tu trenza ataba fuertemente mis presagios.
Hoy regreso en tus huellas de exilios incansables
de musgo pisoteado de piedras y sentencias
y se que serás testigo del despojo infinito
cuando la espuma del estupor se levante
cuando puedas narrar tus días sin hundirte en la noche.
Cuando dejes de cavar las tumbas y sólo seas
un eco de madera.
A paladas de noche tal vez el polvo nos rescate.

© Elena Cabrejas

Etiquetas: