Poema de Liliana Díaz Mindurry
EL
GUITARRISTA CIEGO (fragmento)
Debe haber
en el ojo de los ciegos
una sórdida
luz de pasillo donde avanzan los bastones blancos,
un pobre
pez que se pudre en el agua del mar sin que nadie lo
advierta,
una zona
sin defensa,
el vientre
de las noches sin luna. Se sospecha:
una minuciosidad oscura,
un detalle
que se escapa del cuadro.
Y la música
no cura.
Cerrar el
ojo e inventar sonidos no inventa
otra luz.
Ni siquiera una luz oblicua.
Debe haber un cielo roto de
antemano
© Liliana Díaz Mindurry
Etiquetas: Liliana Díaz Mindurry


















