12/10/26

Poema de Adrián Marcelo Ferrero

 


Tríptico: Elegía de Río Santiago

 

I

 

Un fervor de marineros

 

Escucho un fervor de marineros,

una tripulación que de uniformes

se resuelve en un saludo al horizonte.

Los marineros

que agitan los remos en la espuma

sobre la frescura de las olas

también cantan sus canciones,

atentos a no desentonar

con la música de la mar.

Escucho un fervor de marineros

y las muchachas se alborotan,

agitan sus faldas el viento Norte

y dejan alterado y suspendido

el juicio de los camaradas de a bordo.

Estoy feliz de este homenaje,

en el que mi padre fenecido

siquiera por el instante de un escrito

me permite reconciliarme

con un oficio de altamares

que le son tan ajenas

a mi obstinado afán

de trajinar la tierra y los libros.

Papá y yo ahora estamos en paz.

Me acerco a su tumba procelosa,

aspiro de una bocanada

el río caudaloso,

Santiago así llamado,

y algo en mí se encoge de alegría

con la camaradería que brilló antaño

en estos parajes

que él fatigó de sobra,

con sol, vientos o lluvia.

Este grumete que escribe

se entrevera con su genealogía,

y se reencuentra por fin en un río

con el destino

que tan celosamente

guardado lo tenía.

 

© Adrián Marcelo Ferrero

Etiquetas:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio