2/11/23

Poema de Jorgelina Soulet

 


Que entre un rayo

y me parta

ahora

cuando abra el ventanal

que entre un rayo

y fulmine

la oscuridad voraz

de esta casa

en este instante.

Que un mal rayo me parta

pero que entre

al fin

la luz

por esa ventana.

 

© Jorgelina Soulet

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14/8/23

Poema de Jorgelina Soulet

 


 

Vendrá una piedra

y sanará tu corazón

dijo

y yo creí.

Un cuarzo rosa

tres horas al sol

que atrape la luz

me dijo

y entonces ofrendé

mi piedra al sol.

Once minutos exactos

descansará

luego

el cristal

sobre tu pecho

me dijo.

Un cuarzo rosa

refulgente

será bálsamo y alivio

en tu costado

dijo

y yo

otra vez

creí.

Ahora llevo

acá

un agujero de luz

resplandeciente y manso

un rayo fulminante

en el lugar

del corazón.

 

© Jorgelina Soulet

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5/7/23

Poema de Jorgelina Soulet

 

 

Quiero que sea

diez de octubre de dos mil uno

otra vez.

Ir a buscarte a Ezeiza

después del periplo

Canarias-Cuba-Buenos Aires.

Quiero pasear por la ciudad

de la mano con vos

volver a cantar

Close your eyes give me your hands

y reírnos porque esa canción

sonaba en cada lugar

como himno de nuestro amor.

Quiero darte un beso

en la puerta de la iglesia del Pilar

para que se indignen

las viejas del barrio.

Quiero que sea

aquel mes

que no dormimos.

Quiero volar a Madrid

que me esperes en Barajas

compartir un ático en el Rastro

cantar canciones pop

comer la mejor tortilla.

Quiero que sea

febrero de dos mil tres

mudarme a tu isla canaria

ir a la cumbre, las dunas

las calderas

y otra vez al mar

siempre el mar.

Quiero volver con vos

a Buenos Aires

vivir ocho años

en el noveno piso

de nuestros sueños.

Y quiero que un día

me pidas

volver juntas a tu tierra

y esta vez

decirte sí.

 

© Jorgelina Soulet

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16/5/23

Poema de Jorgelina Soulet

 


 

Contra la tarde anaranjada

se recuestan

las torres del Fuerte.

Parece un pueblo tranquilo

aquel que se yergue

cruzando la avenida.

De niña pensaba

que eran indios

los habitantes de Fuerte Apache.

Como en una película de cowboys

imaginaba

los torsos desnudos

las plumas en el pelo

caballos, flechas, lanzas.

Las viejas del barrio decían

que cuando Perón

les regaló las casas

ellos hicieron fogatas con el parqué

y casi pude verlos

alrededor del fuego

bebiendo y cantando

toda la noche.

En febrero y marzo

los pibes del Fuerte

eran los mejores del corso

los más ágiles

los danzarines

los reyes del Carnaval.

Y cuando llovía

–¡ay, cuando llovía!–

y era un río la General Paz

muchos iban

a lanzarse de cabeza

desde el puente

porque

los pibes del Fuerte son delfines

cocodrilos

carpinchos

yaguaretés.

A veces

sacuden la noche a los tiros

porque escapan

o porque están de fiesta.

Y en Navidad

a las doce en punto

encienden bengalas

cañitas voladoras

y el cielo se ilumina para todes.

 

© Jorgelina Soulet

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24/4/23

Poema de Jorgelina Soulet

 


La espera es

el corazón de la orilla.

 

Vivo en la orilla

en silencio contemplativo

en forma de pequeñas olas

como piedritas de colores

o juncos

enlazados con el limo.

Vivo en la orilla

donde el tiempo

se suspende

si no vuelve la barca

con sus pescadores

sus redes

sus anzuelos.

Y aunque no sepa

desde mi quietud

cómo se mueve el río

aguardo

tal vez

que me arrastre

la creciente

que me arranque

del corazón de la espera.

 

© Jorgelina Soulet

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24/6/19

Poema de Jorgelina Soulet





Te vas a quedar sola
con tus plantas
tus gatos
y tus libros
me dijo
el último día que la vi

pero hace dos meses
acá
los días transcurren mansos
y un gato duerme al sol
mientras yo
con las manos en la tierra
pienso el poema
que voy a escribir
para contarle
que en esta casa
estamos muy bien
muy felices
los gatos
las plantas
los libros
y yo.

© Jorgelina Soulet

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18/5/19

Poema de Jorgelina Soulet



No voy a ir a Lisboa con vos
ni a Praga
ni a París.
No voy a ir con vos
a Berlín ni a Venecia.
No vamos a hablar
en idiomas inventados
para pedir habitaciones en hoteles.
No vamos a visitar museos
iglesias palacios jardines.
No vamos
a subirnos a un tranvía
a un caballo o a una góndola.
No vamos a comer
croissants
spaghetti
chucrut
ni a emborracharnos
y después no saber
cómo volver a casa.
No vamos a ir al Pont Neuf
ni tampoco a tocar
los restos del Muro.
Ver más ruinas
para qué.
A Madrid tampoco vamos a ir
te negabas
a caminar por la Gran Vía
donde fui tan feliz con otra
con la que tampoco fui a Lisboa
ni a Praga
ni a Berlín
pero me hubiese encantado.


© Jorgelina Soulet

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20/4/19

Poema de Jorgelina Soulet





Confiné a Vila Matas
al último estante de la biblioteca.
Una hilera simétrica de libros grises
descansa en la periferia
acunada por el polvo.
Conozco de memoria sus tapas
lugar y fecha de edición
cantidad de páginas
citas
párrafos.
De vez en cuando alzo los ojos
están allí
me miran
y no puedo evitar
estirar la mano y acariciar sus lomos
como si fueran perros mansos, obedientes
que no gruñen
pero tienen el poder
de acribillar con la mirada.
Entonces me animo
los bajo uno a uno
y me expongo a la mordida certera
que saben dar
cuando los abro
y en la primera página
leo tu nombre.

© Jorgelina Soulet

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30/3/19

Poema de Jorgelina Soulet



Te repito, luz de mis ojos, que la cacería ha terminado.
Vuélvete a donde están los tuyos.
R. Kipling


Cuando te dije que era el fin
y elegiste con destreza
mi libro favorito
para desmembrarlo
ante mis ojos
fue
como si hubiera visto
a Mowgli
rodar barranca abajo
y morir despedazado
por una jauría hambrienta.


© Jorgelina Soulet

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23/2/19

Poema de Jorgelina Soulet





Me pedía que nadara
quería ver
ligeros mis pies
la respiración simétrica
a un lado
y al otro.
Quizás
porque ella
tanto le temía
nunca pudo
bordear el agua
sin antes elegir un salvavidas.
Le gustaba contemplar
cómo me lanzaba
los brazos extendidos
rectas las piernas
se deleitaba viéndome
hacer dibujos en el agua
brazada tras brazada.
Es como una guirnalda
–decía–
esa estela de burbujas
que te envuelve.
Me llamaba sirena
y yo
que siempre quise
vivir en lo profundo
desarrollé branquias
aletas dorsales
y vejiga natatoria.
Ahora lo sé
nada puede hundirme
siempre logro
salir a flote
sortear las olas más altas
los maremotos
los tifones.
Mi mamá siempre decía
que yo
podría haber nacido pez.

© Jorgelina Soulet

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26/1/19

Poema de Jorgelina Soulet





Tras la medianera
el golpe
cadencioso
se instala en mi sueño.
El martillo
muerde la piedra
se estampa
contra lo que una vez
fue techo.
El cincel se hunde
en la chapa
que se rasga y sangra.
Rechinan los cimientos
y afuera
todo se desploma.
Entonces soy yo
la que arrasa con paredes,
techos y pisos.
Con una pequeña maza
lidero el cataclismo
y entre los escombros
abro huecos al cielo.

© Jorgelina Soulet

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8/11/18

Poema de Jorgelina Soulet





Quiero mi ventana
mirar de nuevo lo celeste
que se me agrieten los ojos
con el rayo rojo amarillo anaranjado
de las siete de la tarde en el Oeste.
Quiero esa ventana
la que daba a la hilera verde
de ciento veintidós macetas
atravesando la terraza
entregadas al sol tigre amenazante del mediodía.
Quiero mis ventanas al balcón
los treinta metros cuadrados de cielo para mí
el viento de las doce de la noche
silbando en los huesos
el cinturón de Orión, la Cruz del Sur patas arriba.
Quiero mi puerta-ventana
y la luz que irrumpe dibujando sombras
quiero el cielo arrebatado
un golpe azul en la mejilla
un resplandor
una plegaria a medianoche
bajo ningún techo.

© Jorgelina Soulet

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10/10/18

Poema de Jorgelina Soulet




Ayer aprendí
que las tortugas
pueden comer cactus
y salir victoriosas
de semejante hazaña.
Mastican
tragan
digieren
los afilados tesoros.
Entonces
quiero yo también
caparazón simétrico
patas con escamas
y pico curvado
para arrancar una a una
las espinas
y disolver en mi boca
todas las desgracias.

© Jorgelina Soulet

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28/9/18

Poema de Jorgelina Soulet



Como el aguaribay
que se derrama
en verde cascada
balancearme
y permanecer erguida
ya pasada la tormenta.
Ostentar el don
de ser flexible
ir de la tierra al cielo
hundir hasta el núcleo las raíces
pellizcar las nubes.
Resignar
la costumbre de lo inmóvil
sobrevivir al latigazo del viento.

© Jorgelina Soulet

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