5/8/24

Poema de Jonathan Berumen

 


Certero tu ojo

su mira telescópica que apunta al corazón.


Sabrás de fragmentos

                          de un rojo que tiñe la nieve

¿has visto morir la flor?

                                  si deja de latir

                                  si tiembla.

Certero

apuntarme de nuevo.

                                            Florecer

                                            sin esquirlas.

 

© Johathan Berumen

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10/2/24

Poema de Jonathan Berumen

 


los últimos pasos en la arena

y un barco naufrago que me trajo

aquí al último glaciar

la promesa de

redimirme a un sitio

transparente

aquí, voy a fraccionar el corazón

para dejar al tiempo

pequeños témpanos de

mí a la espera de que

algún día un rayo de sol

deshiele

y yo pueda crecer

a la par de los árboles.

 

© Jonathan Berumen

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1/2/23

Poema de Jonathan Berumen

 


Me hinco sobre la nieve

al sello de las heridas

mi sangre petrificada en el hielo, 

ahora que miro a distancia

la pérdida inevitable del aire


© Jonathan Berumen


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30/12/22

Poema de Jonathan Berumen

  


Mis dedos son el principio del iceberg

puntas que dan en el blanco 

que son mis ojos 

               no la nieve 

                           que los oscurece 

no las palabras que caen

por los entresijos de los cuerpos que se pliegan al primer contacto del signo

donde nada

queda en los labios.

 

© Jonathan Berumen

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17/8/22

Poema de Jonathan Berumen

 


II

 

Palabra pérdida 

al aire se va sin saber en qué cabeza cae 

a quién mató esta vez

de qué labios se accionó el gatillo. 

 

Es el tránsito diario desde nuestras bocas 

un fuego cruzado.

 

Sácame esta palabra del hombro 

del corazón 

 

El silencio es otra forma de matar.

 

© Jonathan Berumen

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25/7/22

Poema de Jonathan Berumen

   


“El fuego se acerca sin tocarnos 

el azul es más intenso”

ELSA CROSS


I


La nieve sirvió para resanar el cuerpo 

frío interior que ya no quema 

se adapta a la sangre

 

(como un cristal y espejo pueden fundirse 

en un mismo estallido)

 

esta metralla de palabras 

queda incrustada

en los huesos que hoy se vuelven astillas 

que se clavan en los ojos

o como balas perdidas 

                 caen sobre las cabezas 

                 y hacen huecos

                que se llenan de lluvia

                                                       granizo

 

o en árboles que germinan dentro 

y sus raíces

abren paso hacía el fondo del cuerpo 

para nutrirse. 

 

Así, yo aprendo a mirar 

desde mí

escarbar para extraerlas 

volverme cómplice del frío 

cicatrizar. 

 

A esto le llamé vida: 

        un golpe en seco 

         contra el hielo 

                contra la carne 

                al camino frágil sobre la escarcha.

 

© Jonathan Berumen

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