31/7/26

Poema de Sonia Rabinovich

  


10 de Agosto 1998

Granada

                                            Para vos, por supuesto

 

Te miro erguirte sobre el monte rojo,

allí en  la cima fortaleza

con fosas a los pies,

adivinando extensiones de profundas aguas

para que nadie acceda.

No podés visitarte, estás allí

desde la torre madre avizorando

las pequeñas casas blancas

que trepan la granada

mientras yo traspaso la Puerta del vino

hasta llegar al centro de tu Alcazar.

No me digas que no sentís

a esta hora del día

el calor como raja las murallas

No me digas que no sentís

a esta hora de tus días

esta sequía de piedras

mientras asomo entre tus arcos

y hay sospecha de fuente

en el centro del patio.

Dejá que explote el agua de tu sed

por la boca de los doce leones,

que fluya húmeda por el sendero unánime

hasta llegar al extremo

donde la llave guarda el agua del secreto.

Imaginá el atardecer, el rojo del monte

y el del cielo

uniéndose hasta penetrar tus palmeras de nácar

Imaginá

no querrás quedarte ahora haciendo guardia

en este instante en que acabo de mojar mi mano

en el agua de la fuente más fresca de la alhambra.

 

© Sonia Rabinovich

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2 comentarios:

Blogger Susana ha dicho...

Me encantó tu poema.Susana Cattaneo

31 de julio de 2026 a las 14:14  
Blogger Antonio Tello ha dicho...

Este poema admirativo de Granada revela, fundamentalmente, la emoción que produce este lugar que fue centro de la cultura más refinada de su tiempo, y el talento poético de Sonia Rabinovich.

31 de julio de 2026 a las 14:36  

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