Poema de Sonia Rabinovich
10 de Agosto 1998
Granada
Para vos, por supuesto
Te miro erguirte sobre el monte rojo,
allí en
la cima fortaleza
con fosas a los pies,
adivinando extensiones de profundas aguas
para que nadie acceda.
No podés visitarte, estás allí
desde la torre madre avizorando
las pequeñas casas blancas
que trepan la granada
mientras yo traspaso la Puerta del vino
hasta llegar al centro de tu Alcazar.
No me digas que no sentís
a esta hora del día
el calor como raja las murallas
No me digas que no sentís
a esta hora de tus días
esta sequía de piedras
mientras asomo entre tus arcos
y hay sospecha de fuente
en el centro del patio.
Dejá que explote el agua de tu sed
por la boca de los doce leones,
que fluya húmeda por el sendero unánime
hasta llegar al extremo
donde la llave guarda el agua del secreto.
Imaginá el atardecer, el rojo del monte
y el del cielo
uniéndose hasta penetrar tus palmeras de
nácar
Imaginá
no querrás quedarte ahora haciendo guardia
en este instante en que acabo de mojar mi
mano
en el agua de la fuente más fresca de la
alhambra.
© Sonia Rabinovich
Etiquetas: Sonia Rabinovich



2 comentarios:
Me encantó tu poema.Susana Cattaneo
Este poema admirativo de Granada revela, fundamentalmente, la emoción que produce este lugar que fue centro de la cultura más refinada de su tiempo, y el talento poético de Sonia Rabinovich.
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