16/5/23

Poema de Patricia Cuaranta

 


De parcas arcas

se nutren los párpados aciagos

que tu memoria

intenta descifrar

irremediable y bizantina

en pictogramas de anaquel

descubro el signo de la vida y de la muerte

en el reloj de arena

veo las horas sin el tiempo

rastreo la última

de las escenas encerradas

destrabo el cerrojo

y el candado de los gritos

extiendo sobre la tierra de mi infancia

el manto implacable de tu olvido.

 

© Patricia Cuaranta

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15/3/23

Poema de Patricia Cuaranta

 


 

De la Babel antigua

tengo la piel

de la muralla china

la columna vertebral

del viejo Cuzco

las heridas y el origen…

se extinguen en un nirvana propio

entre las hojas

que perdí

en la tormenta de otra vida…

Cuando bebía las virtudes

de tus labios

cuando mirabas al desnudo

la carne trémula

y la sangre

cuando entendías

todos los idiomas

de mi lengua

y no hacía falta abjuración alguna.

 

© Patricia Cuaranta

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15/2/23

Poema de Patricia Cuaranta

 


Sobre el mantel

unos higos

esperan temblorosos

a los dientes

que muerdan con placer.

 

© Patricia Cuaranta

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9/1/23

Poema de Patricia Cuaranta

 


Vienes a verme en otro idioma

no encuentro el traductor

que se asemeje

al significado

irremediable

de perderte.

 

© Patricia Cuaranta

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12/10/22

Poema de Patricia Cuaranta

 


 

Movies city

 

Perdida en la niebla

detrás de las ventanas de algún micro urbano

dejo la última serie

ya no hace falta

Netflix

es mi propia vida

tengo serie a la carta

la reina del sur

los filósofos de la calle sin Merli

la casa de papel y la criptonita venezolana

suena la radio o la tv

un tipo de nombre Albino

dice que los forros no son seguros

mejor de porcelana

seguro debe haber leído a Pietro Aretino

consoladores de cristal de murano

monjas sin deseos en la carne

sadomasoquismo medieval

me pierdo

si estoy perdida

no sé adonde queda mi casa

el chofer se apiada de mí

y espera

me espera

encontrar un taxi que me devuelva

a la civilización

nadie sabe que no estoy a salvo

corro conmigo

peligro de extinción

la lava corre entre mis piernas y se devora la última piel

que dejé en la ciudad de la furia

26 de julio

día de gloria

sostengo la última mirada

mientras veo el modo aberrante

en que me mira directo a los ojos

la bala me perfora

el hombro izquierdo

sigo corriendo

hasta dar con tus brazos

y sentir un perfume de rosas

me decís que estamos en el mar

me mentís

para que muera feliz

te creo.

 

© Patricia Cuaranta

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8/8/22

Poema de Patricia Cuaranta

  


 Yo sé que sería la amante perfecta de Bukowsky

Me gusta verte en la alteración matutina que desparrama la casa

el cementerio de vidrios de papeles y plásticos construyendo catedrales de sueños incompletos

Ocupan todos los lugares y no pertenecen a ninguno.

Yo sé que hubiera sido la amante perfecta de Bukowski

Sé que al final del día le hubiera partido un botellazo en

la cabeza sino me dejaba mi ración

Sé que a la tarde competía conmigo porque las mujeres

me miraban con lujuria, la travesti de la esquina siempre

me dijo que por mi iba y venia

Me sucedió en la escalera que me llevaba a la biblioteca

 Buscando el único ejemplar de Margaret Mead

Ya sabía de las vaginas dentadas y mis orígenes

Algo siempre me incomodó entre las piernas

Cursaba antropología y Raulito me dijo que yo embarazada lo calentaba…

Me encantó

Lo siento hija

Tu madre no conoció la moral victoriana.

Mira que mis amigas insistieron

Y me regalaron todo tipo de manuales...

La seducción es un arma cargada de sentidos y me fascina,

nunca entendí tanta pacatería contemporánea

ni antes ni después del virus, a mí siempre me gustó estar cerca de los cuerpos,

sentir el latido del corazón,

que se acelera porque mi respiración se blinda a la esperanza de un mañana sin certezas

No sé si es la tanada o el relicto guaraní

Poco importa

Después supe que se llama proxemia cultural

Lo se

sería la amante perfecta de Bukowski

Tal vez sería excesiva en perfumes

Camino por la calle y se con precisión de arqueóloga

 Cada fragmento que mis vecinos arrojan a las basuras

Sé que les importa una mierda la ecología y el planeta

Sé que son señaladores

No le compran al haitiano de la esquina

No importa si vinieron de Cuba o de Polonia

 Se olvidaron

Hoy cualquiera te denuncia en las redes

Y no te anuncia que te ama

 Porque de cerca no se animan ni a la mitad de nada

De sus mediocres vidas

Sé que sería la amante perfecta de Bukowski

A él le gustaban las jugadas

Calíope desnuda

Las que se arrojaban al mar de los suicidas y los manteles manchados

De otras mujeres

No me importa

Porque de todos modos nadie sabe del amor

Y yo si

Estoy a salvo

 

© Patricia Cuaranta

 

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24/6/22

Poema de Patricia Cuaranta

 


Amarrar mi cuerpo

a los mástiles del tiempo.

Desenterrar despojos

beber el agua del molino

tragar la luna de la tarde

arrasar la tierra

para descubrir el cielo.

Encontrar mi boca

para dejar mi grito adentro.

Arrojar las evidencias de mi última muerte

a las fauces de los perros.

 

© Patricia Cuaranta

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2/1/22

Poema de Patricia Cuaranta

 


La luna se devora cada noche al día por nacer.

La tierra nos devuelve a la espesura de los signos.

Y ha de correr con rieles el futuro

intenso, agazapado.

En cada historia develada

en cada mano

un gesto

una mirada

nos aguarda.

Otro sol

y el nuevo día

crece

narrando los silencios.

El río arroja a la llanura

el poder secreto de las aguas

surcando el horizonte y la memoria.

 

© Patricia Cuaranta

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7/12/21

Poema de Patricia Cuaranta

 


La piel que habito

Hemos lamido la carne ajena

Y nos quitamos las espinas

Escupimos las llagas a los peregrinos de la tierra

para que no duelan

para que no sangren…

para que no sea demasiado tarde.

Dejaremos a un lado

la belleza de las flores amargas

morderemos los flancos

del último cordero

el mundo se ha detenido en una telaraña infranqueable

es un nuevo relicto de tiempos ancestrales

estamos escribiendo

la bitácora del alba

la bitácora

de los sueños enterrados...

hemos destruido las semillas

el amor

se desgajó en olvidos

los gritos se ajustaron a los candados

y amordazaron los silencios.

Descuartizamos cada día y decimos haber dejado el carroñeo

Al porvenir se abreva.

Cuando miro las flores y la hierba del campo...

para sobrevivir

reconocen del exceso y la escasez

necesitan el agua y el reparo

un poco de luz y otro de sombras

perciben la maldad y la naturaleza de las plagas

saben del daño y la impiedad

La piel que habito, tiene señales de mis orígenes.

Mis padres fueron insistentes

De la vida aprendieron el verbo agradecer

No fue de la gramática, sino de los caminos

No fue de la certeza, sino de la zozobra

En la mesa había siempre un plato de comida para saciar hambres

ajenas.

Las manos estaban extendidas para cruzar arenas movedizas.

Nos enseñaron a los hijos, a preocuparnos por los padres

A los abuelos a tejer lazos con los nietos

El legado se transmite

Se pasa y se entrelaza, está en la naturaleza vital de cada amanecer.

La reciprocidad, es parte de eso mismo, en cada una de las

cosmogonías.

El pensamiento de Occidente, la cultura de la culpa,

de allí la desazón

los desatinos, los olvidos.

La desmesura y la avaricia.

Hoy pienso en desafíos y arrebatos

Veo la calma que antecede a las tormentas

La tierra nos grita el desamparo

Se devora hasta el último destello.

Parir de nuevo cada vez

Tantas hasta volver a ser.

En la memoria del corazón anida la esperanza

Suscribo con fervor de condenado

El devenir me aguarda.


© Patricia Cuaranta


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19/11/21

Poema de Patricia Cuaranta

 


Te veré llegar otra vez con tus piernas azules

vendrás de madrugada a lamer mis heridas

mi casa está helada

hendijas de sudor descomponen el aire

he perdido el olfato

el sabor de tus labios

no queda nada en pie

sé que nos conocimos el día en que se derrumbó el muro de Berlín

sé que vos nunca entendiste nada

entramos a esa casa como a una morada.

Teníamos libros y discos vasos apilados y platos rotos...

Teníamos todo por hacer la barca, el mar que no cruzamos.

El helecho sin hojas

la belleza absoluta

y las flores amargas

 

© Patricia Cuaranta

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