6/10/25

Poema de Marcelo Fagiano

 


GUARDIANES DE CENIZAS

 

“¿Qué haría    Amigas mías   sin su presencia?

¿Quién se preocuparía por apantallar

cada día

las brasas que aún arden en mis entrañas?”

                                                 Glauce Baldovin 

 

                     III

 

Me dijiste que te siguiera

visitara tu casa

y eso es lo que estamos haciendo

sentados alrededor del fuego

chispeante y enérgico de tus palabras

haciendo rondas

entre amigos y poetas.

 

Ha sido fácil seguirte

fuego en poesía insinuaste

lo hemos entendido

corazón hecho de palabras

alma empalizada de batallas

podemos ahora crecer

atentos al presente incierto

mecidos por el oleaje esperanzado

al rescoldo humeante de tu paso

escondiendo

como falsos guardianes de cenizas

“en una cavidad del corazón todavía inexplorada”

tus seductoras brasas e inquietantes destellos.

 

© Marcelo Fagiano

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11/7/25

Poema de Marcelo Fagiano

 


GUARDIANES DE CENIZAS

 

“¿Qué haría    Amigas mías   sin su presencia?

¿Quién se preocuparía por apantallar

cada día

las brasas que aún arden en mis entrañas?”

                                                 Glauce Baldovin 

 

                     II

 

Una mujer alta

enigmática atractiva me llama

su corazón está hecho de palabras

el alma con empalizadas de batallas

descifro sus labios

los poemas que lee me cortan el aliento

la brevedad y síntesis de su estilo

son mis banderas de escritura

el arte que intento esculpir al recordarte

sentada en tu sillón

buscando rastros entre carpetas

rebosantes de memorias y olvidos.

 

Una mujer alta

enigmática atractiva

entra a mi cabeza

se sienta en el living

neuronal de mis deseos

y comienza a leer:

 

 “Habrá otra permanencia -dices-

porque la vida y la muerte se confunden

en una cavidad del corazón todavía inexplorada

donde la sangre es sangre por tu sola presencia”.

 

Te detienes

prendes un cigarrillo

aspiras y continuas:

 

“Ahí donde creces y hablas y respiras

y me exiges un tiempo de luz

el pensamiento lúcido. La única respuesta”.

 

Bajas el papel que cubre tu cara

me miras a los ojos:

pensarte es un vendaval de aire fresco

una caricia hecha fiesta

que habita mi refugio luminoso para siempre.

 

© Marcelo Fagiano

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14/5/25

Poema de Marcelo Fagiano

 


GUARDIANES DE CENIZAS

 

“¿Qué haría    Amigas mías   sin su presencia?

¿Quién se preocuparía por apantallar

cada día

las brasas que aún arden en mis entrañas?”

                                                 Glauce Baldovin

 

                     I

 

Me dijiste que te siguiera

visitara tu casa

allá en el tiempo

donde amigos y poetas

sentados alrededor del fuego

chispeante y enérgico de tus palabras

hacíamos ronda

quedándonos hasta el amanecer

como falsos guardianes de cenizas.

 

¡Necesitabas beber de esos encuentros!

 

Aunque no lo sabíamos

estaba terminando la estación

del terror invernal de nuestra patria

vivíamos cauterizados por el miedo

la desaparición forzada de los sueños

el violento secuestro de la vida en las calles

la mordaza clausurando madrugadas

el hachazo crudo en el destino de todos.

 

¡Necesitábamos beber de esos encuentros!

 

© Marcelo Fagiano

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3/3/25

Poema de Marcelo Fagiano

 


ECUACIÓN I

 

Aún no está resuelta

la matemática desigualdad.

 

No pudo conformarse

la ecuación de segundo grado:

la riqueza

tiene términos conocidos

crece exponencial.

 

La pobreza como incógnita

completa la expresión

miembros contrapuestos

a uno y otro lado

luchan.

 

El orden establecido

carcome protocolos

el producto bruto interno

aumenta sin educación

la esperanza cuántica

altera el color del horizonte

la justicia justifica

gestiona desamparos

suben y bajan las acciones

humanitarias

no se sostienen.

 

El hambre canta afinado

forma coro en los suburbios.

 

En la centralidad de las conciencias

ciudad adentro

desde el sillón del confort

se mira el noticiero:

siempre son otros los que sufren.

 

Una novela más

narrada por el poder mediático

el óxido de la economía

carcome cerebros y sentidos.

 

Aún no está resuelta

la matemática desigualdad.

 

© Marcelo Fagiano

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6/1/25

Poema de Marcelo Fagiano

  


DULCE DE ESTRELLAS

 

                           A Antinisca

 

Aquella mañana

abrimos el último frasco

del dulce casero de ciruelas.

 

Con pan y manteca

el desayuno

se completó perfecto.

 

Comerlo

fue recordar

al ciruelo del patio

muerto hacía varios veranos.

 

(Se sabe que por las noches

aun vemos titilar estrellas

que ya no existen).

 

 

Aquella mañana

saboreamos

el intenso y colorido manjar.

Sentimos

la textura suave y jugosa

de las ciruelas

que alguna vez

brillaron en el patio.

 

Aquella mañana

untada sobre nuestros sueños

los frutos rojizos del recuerdo

se habían transformado

por un juego de palabras

en un delicioso dulce de estrellas.

 

© Marcelo Fagiano

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23/10/24

Poema de Marcelo Fagiano

 


 

CELEBRACIONES

 

Cada mujer

según la escultura de su talle

el terciopelo de sus ojos

y el balanceo de sus formas más sabrosas

está sujeta a infinitas celebraciones.

 

Cada porción de su universo

necesita de circuitos inevitables:

transgredirlos es una regla de oro.

 

Cada cabellera reclama las manos

que deshilvanen más lentos sus misterios.

 

Cada una es reina de una tensión

proporcional al vaivén de sus caderas.

 

En fin

toda mujer

es un interminable paraíso

cambiante

como las manzanas que se pudren

cuando no las amamos.

 

© Marcelo Fagiano

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11/9/24

Poema de Marcelo Fagiano

 


TENEDOR LIBRE

 

Tal vez este hombre hoy se muere:

almuerza como si fuera el último de sus días.

Recita versículos con sus mandíbulas,

el decálogo de los hambrientos del mundo:

¾ de vino, una soda y 128 platos

que no dejará de probar. Come por todos,

se desquita, se sacrifica. Es un héroe

sentado a la mesa de los mediodías. Alimenta

el espíritu de los desposeídos. Reza

con cada diente. Muerde

con el odio de los que nada tienen.

Hace justicia a su manera, es para aplaudirlo:

su estómago es la memoria de la humanidad.

 

© Marcelo Fagiano

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4/7/24

Poema de Marcelo Fagiano

  


POETICA DE LOS MATERIALES

 

Los objetos adquieren una intención secreta en esta hora que presagia el abismo.

Olga Orozco (del poema “Objetos al acecho”). 

 

Los objetos se apoderan de su objetivo:

es más vidrio el vaso con el agua,

más real el humo con el hombre,

disfruta más el traje que el señor que lo contiene, hay más apetito en la prenda

que el despojo que ensaya esa mujer.

 

Los objetos, hambrientos, devoran personajes, mastican sus ingredientes, perturban

la sustancia que contienen, hacen chispas, se deleitan con ambigüedades, inventan un mundo para cada mirada:

 

nos arrastran, indefensos, en su corriente inmóvil

 

© Marcelo Fagiano

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3/6/24

Poema de Marcelo Fagiano

  


SIEMBRAS

 

¡mueran los versos objetivos!

¡inventen una lengua donde quepa

todo el furor que falta!

Juan Gelman

  

Sembrar palabras

en el fango del espíritu

en el alma gelatinosa de los días.

 

Licuar poemas

rociar con su esperma al mundo

desmalezar frases hechas

malas hierbas y tóxicas obviedades.

 

Traducir semillas

el código genético del lenguaje

forzar vocales hasta el aullido

desbloquear consonantes

obtener el ADN del silencio

inventar un lenguaje de acciones espontáneas

que ovule la belleza humana que aún nos falta.

 

Cultivar palabras

al rescoldo de la intemperie

remover las neuronas orbitales del fracaso

entre brasas que el hielo enciende

junto al fuego y su ceniza inaugural.

 

Sembrar y cosechar:

en la tierra del pensamiento todo es posible.

 

© Marcelo Fagiano

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22/5/24

Poema de Marcelo Fagiano

 


TEOLOGÍA DE LA SILLA 

 

a Joaquín Giannuzzi

a Leo Fagiano

 

Tan cotidiana como ausente

geométrica y elemental

sentada sobre sí misma

observa y espera.

 

Desafía la verticalidad humana

se usa para detener la marcha

pensar

descansar

 

ejercitar el silencio o la palabra.

 

Si un día retiran su presencia

en rebelión silenciosa

nacerá

un símbolo que crucifique su memoria para instalar la teología

de los dioses de cuatro patas.

 

El evangelio del reposo

cautivará a cuerpos en movimiento los hombres

erguidos sobre si mismos

no se sentarán en espacio alguno

por respeto e idolatría a las divinidades

dejando de pensar

descansar

ejercitar el silencio o la palabra.

 

Convertidos al fin

en peatones sonámbulos

a la espera de sus dioses

para poder sentarse.

 

Tan cotidiana como ausente

geométrica y elemental

sentada sobre si misma

observa y espera.

 

¿Cuántas veces te habrás sentado

en el lugar equivocado

en el lugar perfecto?

 

© Marcelo Fagiano

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