12/2/25

Poema de Gabriela Delgado

  


Era de sal y espuma

 

Ha guardado todas las sombras

bajo su cabellera de cobre en llamas.

Ha regateado la luz de cada estrella

para tender un nuevo cielo.

Aguamarina, el soplo de sus ojos,

descifra la escala de los grises

en el caudal del viento.

Una cruz de pájaros

marca su rumbo de pálida pisada.

Era de sal y espuma,

de olas despeinadas

donde los sueños transbordan

de quietud a tormenta,

de invierno a verano

como trompos de melancolía.

Ha acumulado todos los relámpagos

bajo el ruedo de su falda

Sin ajarlos.

Espera, inmutable,

el momento de nacer.

 

© Gabriela Delgado

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18/9/24

Poema de Gabriela Delgado

 


Aún tengo la fiesta

 

Acorralado el corazón

cuando el eco suena a paso deshabitado.

Busco en la angustia de mis huellas

los rostros que palpitan invisibles

en cada seudónimo que deletreo

con labios esclavos del sigilo.

No puedo recuperar

los minutos que dejé para después,

ni el diluvio de caricias

cosidas a los anhelos que duermen afuera.

Celebro mis olvidos

y me apego a mí misma,

al relámpago de realidad que me ciega,

a la foto cuarteada por los años.

Aún tengo la conmemoración que dejaron los saqueos.

Ya no huyo. Late una estrella,

un edén posible.

 

© Gabriela Delgado

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17/7/24

Poema de Gabriela Delgado

 

 

El ombú del filatelista

                                            Parque Rivadavia 

 

Hay un lugar vertical para la infancia,

un encantamiento de alturas,

un sitio de sombra espesa,

de aventuras embarradas, infinitas.

Una corteza de hojaldre,

escalera imaginaria hacia tus ramas.

Mástil de navío,

fuerte irreductible, guarida,

soporte de una cuerda en plena selva.

Antiguo testigo de tanto juego

y tanta catástrofe inventada,

más de un siglo de nidos

en tu telaraña verde.

Vendavales y sequías

solo han madurado tu linaje.

Enigma de raíces ardientes

que guardan el secreto

de todos aquellos que a tu resguardo

se han besado.

Continente vasija que alberga

a los solitarios bajo su paraguas.

Ramo de novia

para una plaza radiante,

símbolo, recuerdo, un pedazo de pampa

en pleno asfalto.

Monumento de noble madera,

regimiento de pájaros.

Paisaje y huella,

memoria de mis abuelos y mis padres.

Tal vez, algún día mis nietos

me recuerden allí sentada

velando sus correrías niñas

y tu eclipse de hojas y años.

 

© Gabriela Delgado

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23/2/24

Poema de Gabriela Delgado

 

 

Mariano

 

Una cascada en el juego de dominó

provoca, en mí, un embotellamiento.

Desencuentro de espacios.

Mi documento

me ubica cincuenta años después

en la línea de la vida.

Sin embargo él, mi abuelo Mariano,

fue mi amigo.

Me enseñó el valor de lo sencillo,

a llevar la juventud en los ojos,

más allá de las arrugas.

Pan y manteca con azúcar por la mañana

y su mano carpintera esperando el paseo.

Este juego encadenado de relojes

gira a ritmos distintos.

Él pasado. Yo futuro.

No puedo hallar la forma de desarmar

este engranaje perverso de soles

para detener el tiempo.

Para negar la muerte.

Para traerlo al presente

en un ir y venir de hamacas,

permanecer niña.

Eternamente.

 

© Gabriela Delgado

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8/1/24

Poema de Gabriela Delgado

 


Niño Hombre


                              A Agustín


Hay un rayo en el vital resplandor de sus pupilas,

el brío de una tropilla en salvaje carrera,

un verdor infalible que reta el límite más lejano.

No hay frontera para su dermis de golondrina.

Pescador que enrolla el cordel de la existencia

mientras una gota de sorpresa

se cuelga en sus pestañas.

Niño-hombre que sigue intentando

su efluvio de tilos,

su contorno apasionado.

Amontona quimeras,

clava sus espuelas asido a su tordillo.

Ensaya. Acecha.

Aborda el enigma que cada crepúsculo,

tizne de luna en su almohada.

Respira hondo.

Aún le resulta difícil

tocar suelo firme con sus entrañas.

                                            

© Gabriela Delgado

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17/11/23

Poema de Gabriela Delgado

  


Llega

                                   A Lucía


Los ojos vestidos de mundo

y un traje que revela los días transcurridos.

La ocasión de la despedida

y la madrugada del reencuentro

bordando su nombre.

Su silueta aún agita pañuelos.

Es ella.

La de siempre.

También otra,

surcada por un brillo de cristales.

En sus redes de seda

el ave y los planetas.

La pollera baila sus monedas de juventud en vuelo.

Estrena zapatos de llegada

y una sonrisa cómplice de infancia.

Está a la moda.

A la mía,

que la extrañaba tanto.

 

© Gabriela Delgado

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27/10/23

Poema de Gabriela Delgado

  


Trance de inocencia

 

Una muchachita sentada en el umbral,

los pies apoyados sobre el paraíso.

Rayuela y vereda.

El atardecer se demora ante su rostro.

 

Borrador de hembra, aún sin relieve.

Pudor y audacia.

Por encima de su hombro susurra la historia

una gloria de luces.

Un pájaro se lleva sus pupilas.

Presiente el filo de la tarde.

De todas las tardes.

 

Una curiosidad niña

enamora al porvenir.

 

© Gabriela Delgado

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6/9/23

Poema de Gabriela Delgado

 


Antes del brindis

 

Último paso en este tablero.

Múltiplo y modelo.

Dolerá el primer minuto del año flamante,

la sed que produce tanta mudez.

¿Qué puedo reprocharle al pasado

si me desconoce?

¿Qué confidencia, qué vendaval perdurable

se posa sobre la veleta sin rumbo?

¿Cómo delinear un perímetro

que no se ajuste al calendario?

 

Pateo las piezas que no encajan

y me permito izar, una vez más

la única bandera que traigo desde la infancia.

Tomo la flor y el festejo,

el abrazo y la ausencia.

Ejecuto todas las cábalas.

Vuelvo a heredar futuro.

Soy una mujer que aún cree

y no se resigna a andar

de puntillas por la vida.

La que todavía deposita su fantasía de oro

en el fondo de la copa

antes del brindis.

 

© Gabriela Delgado

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1/11/21

Poema de Gabriela Delgado

 


Antes del brindis


Último paso en este tablero.

Múltiplo y modelo.

Dolerá el primer minuto del año flamante,

la sed que produce tanta mudez.

¿Qué puedo reprocharle al pasado

si me desconoce?

¿Qué confidencia, qué vendaval perdurable

se posa sobre la veleta sin rumbo?

¿Cómo delinear un perímetro

que no se ajuste al calendario?


Pateo las piezas que no encajan

y me permito izar, una vez más

la única bandera que traigo desde la infancia.

Tomo la flor y el festejo,

el abrazo y la ausencia.

Ejecuto todas las cábalas.

Vuelvo a heredar futuro.

Soy una mujer que aún cree

y no se resigna a andar

de puntillas por la vida.

La que todavía deposita su fantasía de oro

en el fondo de la copa

antes del brindis.

 

© Gabriela Delgado

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10/4/18

Poema de Gabriela Delgado



Simulacros

En el preciso instante en que la puerta
soltó su aldaba
para abrirse a la historia,
se tejieron un sinfín de telarañas
y fronteras.
No alcanzó el plumaje.
Los días fueron ácidos delirios,
simulacros,
pasarelas al abismo.
Un eterno migrar hacia la muerte.
Rehén de un alevoso centinela
que redacta su juicio final
cuando nacemos.

© Gabriela Delgado

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26/12/17

Poema de Gabriela Delgado


Recuerdo

Habrá que remendar los ojos,
hilar la rueca del tiempo
y traducir los viejos idiomas.
Habrá que calzar guantes de seda,
el diáfano rubor del asombro,
la emoción niña de la quimera.
Ser un poco profeta y mago.
Trajinar la noche de puntillas,
para desandar el camino,
galera en mano.
Sin reproches, sin dobleces.
Tal vez sucumban el acopio de olvidos,
la llaga de las manos, las malezas.
Quizás llegue algún recuerdo remoto,
reprochable, incorrecto,
que me embista de frente
para ejercer su oficio de advertencia
y rescate el signo turbado
de los sueños.


© Gabriela Delgado

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19/4/17

Poema de Gabriela Delgado


Dónde

¿Dónde la luna joven,
adornada de albores,
que pintaba el retrato
de mis primeros años?
¿Dónde ese arduo vidrio de estrellas
que copiaba
el llanto de las decepciones?
Alegoría de mí
en la purpurina de los ojos.
Plagio perfecto que tuvo el honor
de indagar lo indecible.
Pirata de mis muecas y nostalgias.
El guijarro del destino te ha quebrado
y siete vidas de mala ventura
se esparcen frente a mi cara rota
en infinitos pedazos.


© Gabriela Delgado

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19/2/17

Poema de Gabriela Delgado


Lo irrecuperable

No sé traicionar
el bosquejo de la palabra,
el esqueleto de la sangre.
No puedo conceder la justicia de la sal
a mi garganta.
El aire se hace denso
en la madeja del sudario.
Todo un esfuerzo
conciliar amanecer y noche,
el por qué y su consecuencia.
El maltrato de cada invierno
privilegia lo irrecuperable
mientras imagino un ayuno de verbos
que se escurren entre mis palmas.



© Gabriela Delgado

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20/12/16

Poema de Gabriela Delgado


Credos

Un arpón hace centro
en la cúpula de la tarde.
Filamento que contrabandea
sueños de férreos cerrojos.
No hay camino temerario ni barranco
que desgaje esta migración
tras la flecha ilusionada del futuro.
Un imán de credos
me acoraza la suerte.
Tal vez, necia,
busco ese atrevido imposible
que se rebela en el sabor de la brisa.
Olvido vencimientos y relojes.
Con un tilde acentuado en el iris,
llego.


© Gabriela Delgado

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11/7/15

Poema de Gabriela Delgado


Conciencia blanca

                                9 de julio de 2007

Caen palomitas de maíz sobre la plaza
y para los pibes es fiesta.
La capital se ha vestido de escarcha
con un traje de bullicio nácar.
En los bares, el asombro
pudo con el semblante del gentío.
Cada baldosa se vuelve cuarzo.

Ochenta y nueve años después
llega “navidad” en julio,
esa que no es nuestra,
la de los pinos nevados.
Mientras tanto bajo un manojo de cartones
tiembla la Indigencia.

La noticia de hoy es
que “los con techo” no tenemos de qué preocuparnos.



© Gabriela Delgado

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23/5/15

Poema de Gabriela Delgado


Regreso

Vuelvo en busca de ese oro espeso
que se desgranaba en el trigal de la infancia.
Aquel destello dorado
que desvelaba la siesta con acordes de futuro.

Acudo en busca de aquello que fue mío
y que no pude olvidar ni por la fuerza.
La arcilla del juego, curioso alfarero,
que colaba sus alquimias de designio.
Esa curiosidad que destapaba con destreza
la historia, bajo las piedras.
Los ojos niños que divisaban el mar en un charco
y se encaminaban hacia la aventura
con un Rocinante hecho de escoba.

Regreso de tanto camino entrecruzado
rastreando la simpleza
que quedó en la bruma de lo añejo.
Indagando si la ternura de la lluvia
aún conserva mis pertenencias.


© Gabriela Delgado

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26/4/15

Poema de Gabriela Delgado




TALA

Hay un árbol tendido en plena calle,
el secreto de sus raíces, vencidas.
Corazón que agoniza sin certidumbre.
Una masacre de ventarrón en sus nidos.
Las ramas desmayadas.
Se escucha el último susurro de sus hojas.
Ha sido una noche de tala,
de furia que mutila.
Amanece en escombros.

Hay un hombre tendido en plena calle,
ya no tiene arraigo.
Un martirio de afonía en la garganta.
Sus manos, sucias.
El pecho fragmentado en evocaciones.
No hay llanto alguno en su penuria.
Ha sido una noche de tala,
de furia que mutila.
Amanece en escombros.

El hombre se levanta.
El árbol no.


© Gabriela Delgado

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17/1/15

Poema de Gabriela Delgado


En brazos de la calle

¿Dónde anida la palma de su lucero?
¿Dónde guarda su hambre y su frío,
su niñez atropellada?
¿Cómo es el mundo en colores
que imagina cada madrugada?
¿Qué se hizo de aquel globo
que alguna vez halló en la calle?
Duerme la inocencia en brazos del asfalto.
Ensueño de arroyo y velero,
caballito de escoba,
duendes, piratas.
¿Quién se llevó su disfraz de infancia,
su carnaval de encanto y de sonrisa?
¿Por qué no hay más retrato
que la sombra de sus huesos
y ese charquito, donde cada aurora
se lava las manos?
Va el niño de adoquín
revolviendo la basura.
No busca comida.
No busca juguetes.
Apuesta a encontrar la estrella
que en alguna parte perdió su madre.


© Gabriela Delgado

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3/12/14

Poema de Gabriela Delgado


Recuerdo de calesita

Hay cierta fatalidad,
cierto pacto de tinieblas
en una plaza dormida.
Todo camina sobre vestigios:
la pirueta de la hamaca,
el vértigo del pasamanos,
ese intercambio de cielo y tierra
del sube y baja.
Hay una resonancia melancólica a tango viejo
que me lleva por el sendero
hasta el portón.
Atemporal por un segundo,
vuelvo a verme pequeña
mientras empuño la sortija.
La ternura de un diente flojo
resplandece en el espejo.
Cabalga un ruano rumbo al futuro.
Me miro y no soy yo.
Una clandestina evocación
que a duras penas puedo recuperar.
Aquel juego de cascabeles
que mira con resignación,
con la alucinada lejanía
del que va deshilando la memoria.



© Gabriela Delgado

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15/2/13

Poema de David Sorbille


Tu diáfana poesía

 

A “La vida es otra cosa”
de Gabriela Delgado (2008)
 

Tu diáfana poesía
es una celebración de la palabra
una canción de gesta
un preludio de amor
una sinfonía de voces
un vuelo de almas exiliadas
un horizonte de promesas
en un tiempo sumido en el dolor
y la espera
un sueño de alas rotas
como el de Van Gogh
en los lejanos arrecifes de la soledad
un argumento vigoroso
en el refugio del silencio creativo
un pensamiento tan noble y profundo
como tu vida

 

© David Sorbille

 

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