8/8/26

Poema de Rocío Felice

  


yo tuve

de un gorrión

dentro de mi pecho

su terrible corazón muerto

 

y corrí al lado de una vía

como la mujer de flores amarillas

en lugar de ojos

 

yo vi la trémula voz del

jazmín de tu patio

y no tomé tu mano

porque de ella brotaban hormigas

porque percibí el perfume de una ausencia

como de casa abandonada

 

yo vi el sillón de Viena entre las ruinas

y en él puse mi cuerpo

entonces desperté en otro balcón de otro tiempo

y vi una guerra con su sangre

y vi el rayo sobre el volcán

y la tormenta de nieve

que desde la ventana vimos

pero no afuera

sino dentro de los ojos de flores de la mujer

 

tuve un muro por el cual irme

y el tren hacia adelante para siempre

hasta dar con el filamento rugoso

del fin del tiempo

 

y vi como lo vio Él en ese sótano

la circulación del amor

por tus sienes

 

yo fui fantasma de mi fantasma

y esqueleto de amapola

alzado a mitad del mar

 

quisimos pero no pudimos

hemos cerrado la puerta

de nuestra cueva tomada

por gárgolas y medusas

han sido ellas nuestra brújula

y nos hicieron flotar

y florar

y callar

de modo que ahora abro el muro

de modo que ahora dejo de ser

 

© Rocío Felice

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1 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Muy hermoso, mi querida Rocío. Abrazo, Ines Legarreta.

8 de agosto de 2026 a las 19:47  

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