7/8/26

Poema de María Cristina Chiama

             

                                                              

Cifras

 

cifras curiosamente imprescindibles en nuestra vida

tan de  moda la numerología

 estar en el lugar incorrecto puede costarnos la vida

como a Manuel del que canta  Jara:

“Son cinco minutos/ La vida es eterna en cinco minutos/ Suena la sirena/ de vuelta al trabajo/… muchos no volvieron/  tampoco Manuel”

se trata de latitudes  y  altitudes y  fechas no convenientes

tal vez si Ignacio Sánchez Mejía esquivaba la cornada

Federico no hubiera escrito nunca eran “las cinco en sombras de la tarde”                        

tampoco el tiempo en números sería importante

cuando la madre de Lennon después de abrazarlo por última vez

lo hubiera abrazado dos o tres  veces más pero no lo hizo y

sin embargo en el film alemán Corre, Lola, corre el tiempo de veinte minutos

tiene el privilegio de repetirse tres veces

hasta llegar a estar en el lugar correcto y en el momento adecuado

pero cuidado

 que ahí hay una mina que se plantó  en Ucrania

o andá a saber  vos en qué paralelo y meridiano más

hay  gente en el desierto de Malí, Congo, Afganistán por pisar una

creo  mientras las cifras de la desnutrición de mal en peor

en cuestión numérica se trata de gramos

siempre cifras mientras dos estados sometidos de pocos kilómetros cuadrados

es mucho para llamar reino unido a una isla y el fragmento de otra

tal vez la literatura abogue sin números

pero Georgie comienza : “ El catorce de enero de 1922” su cuento Emma Zunz

prolijamente ubicado pero al final

“sólo eran falsas las circunstancias, la hora y uno o dos nombres propios”

entonces qué

los números no dan

 ¿por eso la horda de refugiados buscando morder el pan?

escucho decir que soy número 8 en la numerología

entonces indago qué número es la infancia ahogada en el Mediterráneo

cifras de los economistas hacen pronósticos desoladores

necesitan que “los pobres/ que cada día están más solos/ cantando el himno nacional y agitando la  bandera,/ en la fría noche/ de la patria ajena”

como escribió Roque Dalton no se desvelen en una sublevación carnívora

no hay cifras que predigan  que el agua de la historia

ha de ser vertida en el nudo del polvo incalculable desde las matemáticas        

la cosecha no es propia si retacea el pan

la muele la imaginación poderosa de la poesía

que enhebra palabras voraces de esperanza

de que esto termine de una buena vez y se hagan bien las cuentas para todos.

 

© María Cristina Chiama

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