13/6/26

Poema de Ernestina Elorriaga

 


El hiposulfito  impregnaba tus sueños 

 

Qué luces andaban

qué sombras en la niña de tus ojos ?

 

Qué veías mas allá del tres-cuarto de frente y de perfil?

Tal vez las imágenes de un pueblo que sigue ardiendo en mi memoria

 

Quién guardará tu nombre del olvido?

Quién lo abrigará del frio?

Alguien lo cuida?

 

Sola y escasa de palabras intento tu nombre

 

Recuerdo tu breve talle

en madrugadas eternas con los ojos fijos

congelados ante los negativos

escudriñando en ellos las imágenes

 

Tu cuarto oscuro era la misma noche

leías como un ave lee el cielo

e indaga sus condiciones para el vuelo

 

Una sinfonía de aromas brotaban de ese cuarto

se montaban a tu vestido

el hiposulfito impregnaba hasta tus sueños

que mas tarde ahogabas junto a la película

en las bandejas del lavado

 

Tu vida fue allí

en tu trabajo de fotógrafa

preparar reveladores en el tiempo justo

remover fijadores lavar secar

historias de bodas , cumpleaños, bautismos

  

Quién dijo que solo en color

debíamos mirar el mundo?

 

Vos que supiste parar en seco el revelado

medir exactos tiempo y temperatura

no pudiste con la penumbra que se arrumbó en tu cuarto

la ampliadora cruje a la sombra de las telarañas

un aroma a fijador quedó en las bandejas de lavado

botellas con ácido acético

un termómetro con tus huellas digitales 

un reloj

restos de fotos quemadas por exceso de luz o pasadas de revelado

 

Madre mis ojos

en blanco y negro te regresan.

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

27/2/26

Poema de Ernestina Elorriaga

 


Nadie lo escuchará nadie lo pensará lo imaginará

nadie lo amará lo buscará nadie lo esperará nadie lo creerá nadie lo contará nadie lo leerá nadie lo devorará nadie lo sentirá

el sexo de Dios

 

si tiene sexo

estará adormecido en una sábana blanca 

 

mis manos buscarán

en la seda del pecado

la serpiente que lo salve

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

22/11/25

Poema de Ernestina Elorriaga

  


Cuando las palabras nos dejaron solas

pudimos huir expulsadas del olimpo

hundiendo en la tierra nuestros cuerpos de mica y algodón

qué dioses controlaron

alguien celebró esa comunión qué importaba

a quién le importaba la sangre

el desamor nos había acunado

por eso fuimos cuerpos sagrados consagrados

el cielo bendijo la inocencia entregada a los vientos de la pampa

 

nuestros cuerpitos quebradizos

flamearon buscando un hueco para guardar esta historia.

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

28/8/25

Poema de Ernestina Elorriaga

 


 

La palabra no dicha

la que huyó temerosa o la que desacató el mandato también está guardada junto a la risa y la locura lejos del que todo lo sabe

entonces

lo que sentimos

lo que va o viene

lo ocultamos bajo la sombra fresca de la infancia y de los tamariscos

 

la enterramos en los médanos

con tu mano aferrada a la mía

y el dolor poseyéndonos.

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

19/7/25

Poema de Ernestina Elorriaga

 


El cuerpo es la caverna en donde se agazapa el miedo el último refugio

pujas y empujas con tus hombritos el horizonte que se tensa

avanzas

el dolor pinta mis ojos

los unta con vinagres y no hay luciérnagas ni grillos para  mis oídos

en tu cuerpo me busco

 

en sus formas severas de existir

 

en el rigor que duele y lo inclina al precipicio 

 

a solas

busco la razón  y el sentido de estar en este mundo.

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

17/6/25

Ernestina Elorriaga comparte a Rojas Paz/Campos Parra/Juárez

 


ENAMORARSE


El otro llega con el hueso calado de besos

en ritual amanecido con la carne 

estallando lunas nuevas 

en la saliva compartida .

Poseídos de lo indómito

flores en su máximo idilio

polen esparcido por al aire 

invadiéndonos la respiración.

Enamorarse es esta capacidad 

de olvidarnos de las estaciones 

en que la hoja se quiebra en marrones

 que llevan amnesia del color,

y se hace cenizas  de restos oseos 

tatuados de gestos.

El después susurra cantos

 de humanos primitivos,

pintamos  nuestro rostro  con polvo gris 

bailamos  lo cotidiano alrededor de una hoguera.

El fuego se apaga o resiste 

según  el exorcismo 

de toda  duda sobre la ausencia,

la  ceguera, el silencio y la muerte.


© Candelaria Rojas Paz



Cuánto he muerto

aquí donde estoy siempre

en compás de espera 

para quién sabe qué


con más ausencias

detrás de velos descoloridos 

donde la noche se esconde y mira,


no habrá más de ti

apenas lo que guardé

en un templo de diálogos,


mis surcos 

y los algodones tiznados del cielo

rompen en llanto

aquí donde estoy siempre,


la única ventana enmarca

un panorama indecible 

y soldados en la tierra,


la lluvia cae

y entra por los techos

las alturas

para que nadie se salve,


vienen coreando 

despedidas imposibles

ritmos mortuorios

y un adiós solo.


Palabras y palabrotas

que aprendió esta casa

se escurren por el lavaplatos 


caen hecho agua o cenizas

en la nada de donde somos,

vasijas inmemoriales 

y un rectángulo olvidado,


¿cuánto he muerto

aquí donde estoy siempre?


© Andrea Campos Parra



"Los nombres"


Mi ciudad se llama mundo.

Hay barrios 

Que me quedan un poco lejos 

Y los transito desde sus antojos 

Sentado en la orilla 

Recojo

Los tatuajes que eligió para mi.


Esto

Lo tuyo 

Que abarca en la infinitud 

Todo

Rueda incesante 

Junto al sonido lirico de los abrazos,

Cada fuego nació allí 

Trova y calle 

Cuerpo lúdico 


Esto 

De usted

Allá 

En la presencia incomoda de la desobediencia 

Rumbo al patio de los astros 

En grafía húmeda,

La ciudad es una metáfora constante 

Se atreve a mirar las calles 

A cualquier hora 

Pregunta por las bufandas 

Suena

También le interesan los ensayos sobre alimentación saludable,

Mi ciudad 

Se llama mundo.


La coherencia

Sería salir a presumir 

         El poema

Pasearnos por su jeta

Ardiente 

De fuegos nuestros

Y construir en la distancia el camino

Para que el olvido deje de burlarse 


Éste conglomerado de desiciones pregunta por tu patria 

Fundada el día de la victoria 

Reconozco ahí

Su calor,

Mi ciudad 

Se llama mundo.


© Walter Juárez    


Etiquetas:

12/5/25

Poema de Ernestina Elorriaga

 

             

Y un día regresan las verbenas en el cabello de mi madre

los gestos repetidos

el modo de agitar las manos mientras habla con los gallos

las madreselvas los lirios la hierba

y la piedra gastada de los días

 

un perfume húmedo y hondo brota de mi frente

 

me deshago

y en el polvo

asciendo

 

qué pétalos nublan tu boca cuando me miras callada

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

8/3/25

Poema de Ernestina Elorriaga

 

 

Me negué

me erguí sobre mis piernas de arena corrí me emplumé

grazné

no pude gritar

era tan grande el miedo que alejaba el deseo era muy frágil la cuerda

y era tu cuerpo más leve que un suspiro

 

yo soy la madre que no quiso

que no pudo decirte

que te amaba

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

3/1/25

Poema de Ernestina Elorriaga

  


Devorado el niño que fuimos no hay regreso el cielo es una rosa desnuda

la sangre se va yendo

la mirada se enturbia

se emponzoña

sin embargo lluvia y árboles no cesan de brillar

 

devorado el niño

los barcos no parecen secretos emergiendo del vientre de una ballena si no vientos perdidos

y el sol una pepita de oro atrapada en el zumbido de la noche

 

en la vigilia

la mañana es una ventana despedazada

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

14/12/24

Poema de Ernestina Elorriaga

 

 

Salgo a encontrarte pero el tren no arriba a la estación

va rodando sin horarios y sin

pasajeros hacia el corazón oculto del

olvido aguardo las lluvias de marzo

el rastro de tu paso

tu voz como el zumbido de las abejas dulzonas del verano

 

salgo a encontrarte pero es en vano

no he de habitar tu cuerpo

no hay ni habrá regreso del exilio

 

hijo

salgo a encontrarte

 

pero la mañana ha puesto vendas en mis ojos.

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

10/7/24

Poema de Ernestina Elorriaga

 


Donde guardamos los silencios lo no dicho lo prohibido el deseo lo negado

lo borrado el misterio lo maravilloso la lluvia el invierno las caricias la piel

el deseo la infancia los pecados el olor las rosas la memoria las risas las voces

los susurros el deseo

 

donde guardamos los caballos de nácar los caracoles de azúcar

los botones de escarcha

 

 

en ese lugar

vive un niño sin tiempo

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

3/6/24

Poema de Ernestina Elorriaga

 


En el recuerdo apenas alcanzas el borde de la mesa levantas los ojos

y sobre tu cuerpo cae una oscura lluvia de gritos

las palabras penetran tus ojos cuando corres sin fuerzas a orillas del día y el rostro del desamor tatúa la siesta

 

el desamor se relame

se endurece para siempre en el niño que apenas alcanza el borde de la mesa

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

30/12/23

Poema de Ernestina Elorriaga

 

 

Romper el muro para que escapen las palabras

huir de la melancolía acantonada en el corazón

burlar el pudor

penetrar el silencio y desollar su mutismo

abrir mi cáliz con dedos de niebla

agitarme

llegar a ser yo misma

volver a encontrarme y dejar de ser un secreto

 

quiero romper las preguntas que trae la noche que se sepa

soy de carne

 

 

soy una mujer

 

y escondo a una mujer salvaje entre mis huesos

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

6/11/23

Poema de Ernestina Elorriaga

 

 

No voy a preguntar por lágrimas no lloradas

en el reflejo del agua soy tu rostro

nos acecha la misma tarde

la misma siesta

el incesto  perfumando las mismas flores rotas

 

Una rosa deviene espina

la espina deviene puñal

 

y el puñal penetra nuestras venas.

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

18/10/23

Poema de Ernestina Elorriaga

  


Se hundió en el sueño tratando de huir de la desolación qué hace una madre

cuando se acerca con sus tetas de miel a perfumar el rocío

y hurga

con sus manos de arena la inocencia

y siente que todo se corrompe

se astilla

se vuelve un torbellino

 

quiere ser el fuego del infierno dejar la tierra yerma

 

 

y que de las ruinas nazca una canción de cuna.

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

19/8/23

Poema de Ernestina Elorriaga

 

 

Hoy no puedo con tanto azul

ni con la luna esfumándose entre mis dedos

 

Sólo permanece el lenguaje que me sostiene porque en el recuerdo también se refugia el miedo

 

A la hora que el gallo canta mi cuerpo se va volviendo pregunta las sombras se desvanecen

y en el aire mi mano intenta alcanzarte

 

A hurtadillas

llevas el olor y el nombre

de aquél caballo que en el secreto del morral atesoraba sueños

 

Infancia

¿Dónde?

¿Dónde vas ?

 

¿Dónde vas sin mí?

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

8/7/23

Poema de Ernestina Elorriaga

 


 

Ay del quejido de los huesos

ay de la mirada que nublado vuelve al día

 

La vejez viene en el misterio de la vida irrumpe con las letras del desasosiego estalla en lo no dicho

acuna en sus brazos las culpas que nos habitan

 

Ay ay

que no llame a mi puerta que no llame

grito

 

Ella insiste

su bastón despojado de tiempo inquieta agito la memoria de mis días felices los despliego

le enrostro la fotografía de alondras y de risas

 

Vocifera mi niña

y la vejez se espanta

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

26/6/23

Ernestina Elorriaga comparte a Estrada/Giraldo González/Tabares

  


ALEJANDRO MAGNO

323 a.C.

 

Yo, Alejandro,

El Anastole,

soy hijo de Felipe II de Macedonia

y descendiente de Amón

 

Bucéfalo,

-el que temía a su propia sombra-

se rindió

al cabalgarlo

con la mirada

puesta

en dirección al sol

 

El nudo gordiano

se deshizo

ante mi espada

Así conquisté Oriente

La Ilíada

y Píndaro

compañeros

en las noches de insomnio

 

Con Aristóteles

aprendí el arte de la retórica

 

La audacia

-fruto de la juventud-

me hizo invisible

 

En el -331

descansé en tierras fértiles

Un saco de harina

sirvió de papiro

allí dibujé

los planos de Alejandría

Los pájaros

borraron los trazos

Signo

que la hambruna

no será

el flagelo

de su pueblo

Doce años más tarde

el arrojo

me abandonó

 

Ptolomeo

rescató el féretro

desde entonces

reposo

en una urna de arcilla

y la miel

ahuyenta el frío

 

Berta Lucía Estrada 

 


Dios es un hombre que toca el arpa en la noche oscura

 

Asombro del hombre rostro en el espejo. 

 

Un dios borracho y engañoso, de sal y dulce, de luz 

y tiniebla.

 

¿Cómo encontrar a Dios en mi duda, 

en el resto de esta noche sin estrella?

 

Dios es un hombre que toca el arpa en la noche oscura.

 

Lo veo en la voz encandilada de la luna. 

 

La desobediencia de Dios al hombre 

es una calle angosta donde la palabra se agita.

 

María Helena Giraldo González 

 


Es imperativo rescatarse de lo frío

 

y la insensibilidad que deja la herida.

 

Ordenarle a la carne ser de nuevo

barro modelable entre las manos

soplarse como Dios el rostro

y darse vida.

 

Exigirle a la rosa de sangre

abrirse otra vez

dejar libre sus aguas y que fluya

el río.

 

Ver nacer

como si fueran ramas de un árbol

las piernas

y así    hacia delante      el camino.

 

Maria Tabares

Etiquetas:

8/5/23

Poema de Ernestina Elorriaga

 


Al despertar he matado una araña 

 

En la noche mientras

una niña de trenzas finamente tejidas jugaba en su tela

fue

 

cercándola toda 

 

Ojalá que en mi sueño se desteja la tela y la infancia de prisa me sea regresada

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas:

12/4/23

Poema de Ernestina Elorriaga

 

 

Quedarás por siempre aprisionada en esa foto

entre primos que se esfuminan

en tu corazón profundo como la tierra

pasan los días que no sucedieron

y vas mordiendo a dios entre los dientes

 

Afiebrada deambulas

el pavor

cabalga desenfrenado por el acero de tus ojos

 

y es un demonio atormentado

que navega tu sangre

 

Infancia

te beso en la boca como una resucitada

 

© Ernestina Elorriaga

Etiquetas: