17/6/26

Poema de Juano Villafañe

 


La memoria de un sueño invertido

 

A Enrique Molina.

 

No se dice así

Déjenme decirlo para siempre

No se ama en la marea del bajo

Ya no hay embarcaciones del Caribe, ni caballos atados en canoas

Déjenme decirlo para siempre

No se dice así

No es el hotel del mar lo que se pierde

Es el amor adentro lo que escapa

Hay que explicarlo

Ni los caballeros circulan por un juego

Todo vuelve a su crimen y a sus muertos

Ni es ella la mujer que se ha escapado

De una furia de tierra sin raíces

No se dice así, hay que explicarlo

No es ella, es la casa perdida, el jardín sin amor

“Porque no tenemos casa, ni paciencia, ni olvido”

Es la pared roja que respira sola con el ojo del buey

En la cama sin aire, en la muerte con su candelabro oscuro

No se dice así, nadie circula

Es en el mar de la pasión la amante

En las hogueras de un terror de infierno

Playa tierra del alma de origen en el mundo

Pero no es así, no hay que explicarlo

Circulen caballeros por favor circulen caballeros

Hay muchas cosas para ver todavía

Como Camila O’ Gorman la gran bella imprudente

La rebelión surrealista con sus fondos de amantes

Un paraíso perdido en mi último viaje

Pero ya nadie dice, nadie circula:

“materiales inusitados, criaderos de sonetos,

cabezas cortadas de señores con bigotes de otro siglo,

discursos, festivales de carpinteros y fotógrafos, adioses, toda clase de homenajes”

Nadie lo explica, nadie entiende nada

Nadie invierte en su muerte con el último pájaro que saluda mi cuerpo

agonizando

Yo descanso en la noche final, lo saben mis amigos que me vieron morir

Mi vida fue ese sueño invertido, mi propio cuerpo iluminado por Dios.

 

© Juano Villafañe

Etiquetas:

Poema de Teresa Korondi

 


Rodó porque rodaba

 

Miro la niñez

que hoy no parece tan lejana

cuando tenía la ilusión de visitar

el Parque Rodó

Ese parque era imposible

que llevara el nombre

de persona alguna

No provenía de una estatua

en el medio de la gran plaza

Rodó era

porque rodaba

en su rueda gigante

como ola tempestuosa

en la marea de la playa Ramírez

Mucho más cerca de la bruja y

de la magia de Próspero

que de otras literaturas

Una isla de juego

donde recrear los sueños

que ahora alberga la tormenta

de Greenaway:

un largo

desplazamiento de cámara

en el rodaje de aquella historia

que viene a mi mente cansada de este encierro

circular

entre muros

lacrados de peste

donde recreo la tempestad

Pienso en William

y luego entiendo ese nombre

del parque de mi memoria

 

Lo deposito en esa inocente

caída que sufrí en el estanque

entre camalotes

al cruzar el puentecito

de madera

Y si bien el mundo

ya no es el mismo

ni yo

el parque aún me conmueve

con sus letras de Próspero

y mis libros siempre a flote

que rescatan cada una

de mis caídas

como una balsa de ensueño

 

© Teresa Korondi

Etiquetas:

Poema de Ana Gervasio

 


La gracia de una mañana cualquiera 

 

hoy mientras me vestía

con mi ropa de trabajo

pensaba qué lindo

fue vestirse de poeta

por tres días.

 

cuando sentí la blusa rozando mi cuerpo

y caminé con ese otro andar

que impone el trabajo cotidiano

sentí, también, cierta felicidad

 de ser obrera.

 

agradecí por el pan.

aquel que compartí entre versos

y noches con aroma a cedrón

y este otro que la vida

me permite ganarme cada día.

 

es un prodigio la palabra,

la intención de escuchar,

el derecho a decir.

así también la gracia que concede

una mañana cualquiera

o la fortaleza que otorgan

los dolores antiguos.

 

hoy, en este país desolado y sin memoria,

usurpado por ruines y cobardes,

abracé a un niño que buscaba

la salvación en la basura

con la inocencia de quien

no conoce su condena.

 

tuve ganas de llorar a gritos

y vergüenza de haberme vestido

de poeta por tres días.

 

escribo, ahora, con mi ropa de obrera

y un corazón a la luz y a la sombra de la poesía.

escribo como si lo hiciera por primera vez.

 

© Ana Gervasio

Etiquetas:

Poema de Salvador Verzi

 


Cambio de género

 

Y si por hoy

cambiaras el género de la obra

en que somos protagonistas

porque es sábado   digo

porque vos sos el dramaturgo afirmo.

si yo dejara de tener el papel secundario

y subir de cartel como actriz principal

si apretaras menos mis brazos como castigo

y apretaras fuerte mi pecho como afecto

si las palmas de tus manos

no dejaran moretones en mi rostro

y sí rubor de caricias en mis senos

si de tu boca

no arrojaras insultos y escupitajos

y brotaran besos y dulces palabras

si no me empujaras al suelo

y sí depositar mi cuerpo en la alfombra

para hacerme el amor como antes

no    no estoy loca de utopía

porque sé que alguna vez me amaste

por eso me atrevo a pedírtelo

por hoy te pido

cambiar de género en la obra

pasar del drama a la comedia romántica

porque es sábado   digo

y si sale bien

repetir la función mañana   domingo.

 

© Salvador Verzi


Etiquetas:

Poema de Romina R. Silva

 


A LOS MENDIGOS

 

Háganle el amor a los mendigos,

que la pasión llene los huecos de sus vidas,

que por cada lágrima reciban un beso,

y si alguna vez cayeron arrodillados llorando

que caigan rendidos en el éxtasis del orgasmo,

si padecieron escasez de alimento

que el cuerpo del deseo lo alimente,

si anduvieron con ropas harapientas

que manos cálidas se las arranquen

hasta dejarlos desnudos.

 

© Romina R. Silva

Etiquetas:

Poema de Cecilia Galeano

 


DE MI PADRE

 

De mi padre

sólo sabía de sus ojos claros

y del silencio,

que amparaba el río

 

mi padre era una invención

inacabada

él callaba en mí

su voz

 

y yo cantaba

 

© Cecilia Galeano

Etiquetas:

Poema de Nora Patricia Nardo

 


Magia

 

Ingenuamente me acerco

a tu cielo y a tu ángel guardián

que me encandilan.

 

Urbano milagro anochecido

inesperada emoción del alma

tus palabras sobrevuelan

los jardines del Edén.

 

Solo un segundo para recordar

tu segundo conjugado en el mío.

 

Un quizás, un tal vez

huimos alucinados

la magia había sucedido.

 

© Nora Patricia Nardo

Etiquetas:

Poema de César H. Suárez

 


LXI

Nueve años de ausencia

a mi padre Juan H. Suárez

                                                                                    

                      

I

Se silencian los pájaros

     la lágrima cae enceguecida

carcome la noche     lo insomne

otra vez aquel adobe reseco

      espera la respuesta

y un viento leve ordena 

el paisaje       en su ocre destino.

 

II

Esa mirada diluye al dolor

en el agudo grito de la noche

para atravesar

     la hondura del silencio.

Una mujer

espera el amor    que no

     el instinto     que no

ahora    el ardor    estalla 

en una marcha  roja     sobre la piedra

ahora          no serás    vida.

 

 Hay una historia escrita        padre

       de verdades y mentiras

en el secreto final.

 

 

III

Consumir la ausencia en la partitura

de los días          que no vendrán

caen en un leve suspiro del viento

       con el último instante

en el estallido de la oscuridad

ya no hay estrellas

              para ordenar un camino

ya no existe

       más que un recuerdo.

 

 

IV

Ahora estas allí

al resguardo del horizonte

en el resplandor de los pájaros

o en la certeza         en lo eterno

sobre un cielo testimonial 

yace        la memoria de un niño

y su infancia equivocada    

         huérfana de palabra y abrigo.

 

¿Cómo nombrarte padre

 en la ceremonia de lo ausente? 

                                                                                                              

                                                                                                      

©  César. H. Suárez

Etiquetas:

Poema de Silvia Cacchione

 


Durante un tiempo me esforcé con esmero

por encontrar una nueva manera de habitar el mundo

pero solo encontré un libro que habla de pigmeos.

Y hoy, de noche, de repente

miro por la ventana y todo lo que antes

se movía ahora está quieto. Abro bien los ojos

en la oscuridad igual no llego a ver bien.

Observo el paisaje de siempre que ya no parece real

sino un artificio, como esas noches de fiestas:

petardos y luces estallando en el cielo con colores.

En el libro de los pigmeos hay fotos en blanco y negro,

los pigmeos no se ven tan chiquitos, tal vez

porque solo aparecen ellos en las fotos, nada para comparar,

distinto es acá con las hamacas y los juegos para chicos

al lado del pino viejo que llega hasta el sexto piso.

Recuerdo que cuando una vecina lo hizo cortar

solo llegaba hasta el quinto. Recuperó altura

y la ganó, todo sin moverse del lugar.

Sigo acá y de pronto empiezo a oír ruidos

tan pero tan chiquitos que no puedo entender

nada de lo que pasa. Por ejemplo, oigo

cómo las hojas de los árboles caen sobre el pasto

o sobre la tierra seca (son distintos),

oigo también cómo crujen los huesitos de un pájaro

adentro de la boca del gato, ese amarillo

tirando a naranja y negro que siempre anda

por el jardín del edificio. La verdad es que me asusto.

Entonces me doy vuelta porque creo que me dejé

la hornalla prendida con algo hirviendo

y en la curva que doy con el cuerpo oigo

el esqueleto de una hormiga bajo la suela de mi zapatilla.

Pienso en todas las hormigas que estarán esperándola,

pienso en todos los pigmeos que se quedaron solos,

pienso en todas las familias que se desarmaron,

en los hijos perdidos en la noche o en una guerra,

en los hijos que mueren antes que sus padres.

Pienso en esos padres que no conocieron nunca a un pigmeo

pero rezan para que sus hijos vuelvan.

Y al final pienso que no tengo idea de dónde

me voy a parar mañana en este mundo.

 

© Silvia Cacchione

Etiquetas:

16/6/26

Homenaje a CARLOS ALBERTO ROLDÁN en su fallecimiento

 Me entero de la partida de Carlos. Un tipazo, un gran poeta, un difusor de la Poesía de otres, un docente querido. Carlos nos acompañó desde los inicios, allá por 2006, en el blog. Fue el primer premio que recibí por MISPOETASCONTEMPORANEOS en el ciclo literario "VIENTOS CONTRARIOS"  que él llevaba a cabo.

Un luchador por los derechos humanos, ponía el cuerpo cuando se necesitaba jugársela. Un ser humano espléndido. 

Abrazos enormes a su familia y a sus amiges, Gus.




allí en lo extenso

una de las desesperadas señales a punto

de que distancia y tiempo y oscuro glotón

allí

curvando la luz la desolada comprensión

generosas señales

puertos

alguna

al punto de lo inaudible de la voz

y ya no la ráfaga implacable

ya no el desvelo ni las horas en que la sombra

ex nihilo

por darle alpiste al espejismo

 

© Carlos Alberto Roldán

 

allá en el infinito y torpe tumulto de las ningunas cosas

arranqué de una infancia ni siquiera mía

la canción que nos nombraba en la cual

casi a latido o luz un instante cantábamos

 

© Carlos Alberto Roldán

 

Por lo demás

-a pesar de todo-

tengo mi corazón en esta orilla del río

 

digan de la noche perdida

allí donde aún no llega el posible de la luz

 

hablen del agua que cantaba en su viaje

 

del poema ante el cual perdí la palabra y el alma

 

al llegar la aurora

-hubiera dicho-

estábamos desnudos y ateridos

 

en vano la lluvia

intentó despojarnos de pureza

 

© Carlos Alberto Roldán

  

                          (a mi vieja)

 

pondrá geranios y malvones

a su pedazo de cielo

 

dalias y jacintos

violetas nomeolvides

 

y una enorme hilera de calas

bajo extenso parral

 

con dedos deformes

acribillados a aguja

un matecito

 

qué no sonriera

bajo la humilde casa eterna

de entonces

 

qué no aflojara

del hueso

cosido a este alma

 

© Carlos Alberto Roldán

 

ENTREVISTA A CARLOS EN MISPOETASCONTEMPORANEOS https://entrevistasamispoetascontemporaneos.blogspot.com/2006/12/entrevista-carlos-alberto-roldn.html


MÁS POEMAS DE CARLOS EN MISPOETASCONTEMPORANEOS https://mispoetascontemporaneos.blogspot.com/search?q=CARLOS+ALBERTO+ROLD%C3%81N 


MÁS POEMAS DE CARLOS EN MISPOETASCONTEMPORANEOS2 https://mispoetascontemporaneos2.blogspot.com/search?q=CARLOS+ALBERTO+ROLD%C3%81N

 

 

Docente. Nació en Sáenz Peña, pcia de Buenos Aires. Decidió escribir a los 14 años y solamente el trabajo a destajo lo apartó alguna vez de la escritura. Publicó un sólo libro gracias a la invitación del Ateneo Poético Argentino: "55 aniversario". Trata de generar múltiples espacios de circulación para la literatura y conectar a sus cultores tanto en lo virtual como en lo presencial. Maneja la lista Utopoesía y los encuentros de lectura literaria Vientos Contrarios. Fue periodista. Es docente.

Biografía extraída del blog (No actualizada )

Etiquetas:

15/6/26

Poema de Dolores Etchecopar

 


un perro humano

y un hombre perro

se llevan uno al otro

ninguno de los dos sabe qué hacen aquí

pero se conocen y se entienden

los dos procuran sortear los inconvenientes

los pozos los rayos las vejaciones que llegan

intempestivas o esperadas

 

caminan a la par

a veces se ven como dos perros

otras como dos hombres

y a veces no se ven

ninguno usa palabras

pero se dicen varias cosas a la vez

en un idioma de perro y de humano

el aullido de uno el llanto del otro

se confunden

a los dos aflige la pena del otro

y la pena se desvanece

cuando uno se acerca y acaricia

 

también comparten el hambre

sin embargo

después de tragar con igual deleite la comida

queda expuesta otra hambre que persiste

no saben qué podría saciarla

y se miran consternados expectantes

no tienen nada conveniente para ofrecerse

empiezan a agitarse sin rumbo

van de aquí para allá

enloquecidos no advierten que se separan

ahora el hombre es solo hombre

el perro solo perro

de ahora en más uno hará sufrir al otro

hostigados los dos por un hambre imperiosa

de algo que nunca está sucediendo

 

© Dolores Etchecopar

Etiquetas:

Poema de Edda Sartori

 


LA TERRA GRANA

 

lascia amore mio la terra grana

 

los grises modulan esa línea, apenas la descifran, y ella acaba de

 pronunciar un nombre

ah

no es el mío

qué haré ahora

con el espacio de ese nombre ¿esa sustancia? dicho por ella ya ajena a mí

 

el libro en la mano

desposeída de mi nombre

esta visión ajada

trastorno que desmenuzo

agua en el destello

retorno líquido de mi sueño

la sofocación

el sopor del recuerdo

 

cómo haré ahora

qué fluirá

dónde habitaré

más allá de su conciencia

 

tiniebla que resplandece

en la memoria

doblez

doblez que remoza

 

ya infranqueable

 

qué se esconde detrás

quién o qué cuidó la huella desvaída

 

hay sombra en la casa

el levísimo espejo de una gota de coñac escanciada en el agua.

 

© Edda Sartori

Etiquetas:

Poema de Ramón Altamirano

 


DESPEDIDA 


                       Constitución, 1817


te vas

me dijiste

y se hizo

un silencio de vidrio o escharcha

yo empiné el último trago

y salí

como quien sale

a desgarrar la noche

hundí la reja de los recuerdos en la tierra

seca

que antes fuera barbecho / promesa / ilusión

 

sin luciérnagas siquiera

más allá del Hueco de los Sauces

es la noche / cardos / pajonales

 

me vi cruzar

de Constitución al desierto

y me dije

que la muerte acabe por fin

con este pobre infeliz

 

la niebla todo lo cubre

no hay estrellas  para mirar

yo quise merecer la suerte de El Alazán

y no me dio  miedo correr

cortando la oscuridad

 

tal vez, como dice el cantor:

                 si "hay cielos pa'l buen caballo"

                 haya un cielo para mi

 

© Ramón Altamirano

Etiquetas:

Poema de Paulina Juszko

 

  


atrabiliaria

 

Con los ojos apenas abiertos

te  prendiste  a la teta de la Melancolía

 y no querías dejarla.

Podés verlo ahora

¿lo ves?

 Mirá esos ángeles de papel

cómo se esfuerzan por destetarte

 por arrancarte a ese pecho adictivo.

 Destete fugaz y pronto retorno

 a los brazos de tu nodriza.

Podés verlo ahora

¿los estás viendo?

esos chupetes endulzados de la gente sensata

  y vos chupeteando un poco

   para volver y volver y volver

   a las tetas de doña Acidia

   a chupar esa bilis negra

  que te circula


             aletargándote

                adormeciéndote

      aislándote.

                                                                      


© Paulina Juszko

Etiquetas: