11/6/26

Poema de Silvana Franzetti

 


“Una luz plateada”

 

Una luz plateada

sobre los declives

anticipa que la marea

está bajando

y se va a llevar

una parte de vacío.

 

El signo de cierre

de interrogación

va quedando atrás

a medida

que la pregunta

retumba.

 

Un tiempo después

las respuestas son moléculas

que chocan por su solidez

hasta que la fragilidad

oponga resistencia

y se escriba de nuevo

el signo de apertura.

 

Llegar hasta donde penetra

la luz del sol: corales

langostas, cigalas

cangrejos

o llegar al punto de partida

de la circulación de energía.

 

El estruendo de las olas

es ahora nada más

que el recuerdo

de otro mar.

Una tarde en el límite

de ser tarde

y hay mínimas

probabilidades de lluvia

el mar de Vietnam

termina en el cielo

siempre y cuando

lo mire de pie

en este nombre.

 

© Silvana Franzetti

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30/1/26

Poema de Silvana Franzetti

 


Tiendo a volverme en contra de los tiempos,

si pudiera hablar en presente nomás,

dejaría el teclado.

Me equivoco en el modo de sentarme

está muy lejos de me siento mal.

El océano no separa una forma de otra,

es preferible confundir

a un húngaro con un familiar.

Qué hay debajo de las notas discordantes.

Es mi tímpano esta vez es que percibe

los grados bajo cero del idioma.

 

© Silvana Franzetti

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8/12/25

Poema de Silvana Franzetti

 


Por qué Ozu.

El sabor del té verde con arroz

alcanza el fuera de campo.

Qué variedades

se perdieron en los últimos cien años

y por qué causa placer

el sonido de la lluvia

de arroz

al verterla en el agua.

Construida la perspectiva,

quién sabe si una parte

de las cosas

están en oriente.

 

© Silvana Franzetti

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19/11/25

Poema de Silvana Franzetti

 


Los árboles del bosque

o la idea o la memoria

del bosque

 

porque no sé dónde

 

podría encontrar

ahora un bosque

ahora,

a las cero horas

del año dos mil.

 

Si no lo busco en la pintura

en el cine...

 

un bosque

 

con la perspectiva

que da el tren en movimiento

y el sonido

de las hojas de un libro

al pasarlas según

la pulsación de las arterias.

 

Hay cientos de poemas

sus palabras se despliegan

y se componen

 

otra vez

bajo la sombra del bosque

 

esta vez

por única vez

que la poesía

coincida en el poema

 

no cien veces

esta vez, nada más.

 

© Silvana Franzetti

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