25/8/20

Homenaje en el fallecimiento de RAFAEL VÁSQUEZ


 Me entero del fallecimiento del querido Rafael Vásquez, un poeta enorme, un gran tipo, amoroso, sensible, perfil bajo, de esos seres que alumbran siempre siempre...!!!!
Una tristeza su partida. Un abz enorme a sus familiares y amigos, Gus.
Publico los poemas que me envió hace muy poco y que no llegué a publicarle.


ITINERARIO

Antes estuvo la ciudad,
mis caminatas sin apuro,
algún balcón iluminado
que se asomaba en soledad.
Que era también la mía.
O aquellos parques sin sorpresas
recorridos de tarde
donde quedaba un banco entristecido
sin esperanza alguna. Solitario.
Y el tren también,
las estaciones ciudadanas
que preludiaban un adiós sin la distancia
porque no estaban lejos.
Después
Cada rincón de mis palabras
supo tener un nombre y una ausencia
y se aferró al amor.
                                Otra certeza.
Pero también la paz que nos quitaron
o la vida sin luces y el mundo sin justicia
nos tuvo por testigos.
La amistad acercaba trabajos y poemas,
separaciones, viajes,
otro tiempo distinto.
La mujer y los hijos; los nietos, esta vida               
supo ocupar espacios, motivos,
simples versos                                                              
para seguir contando
esa historia que acaso ya no tiene importancia.

© Rafael  Vásquez



GENERACIÓN  DEL  60

Uno busca la voz del semejante.
Así fue como vino:
grupos y soledades
cafés y relecturas.
La ciudad parecía tan grande y era chica.
Justo para encontrarnos,
para aprender a perseguir la noche.
Ese comienzo extraño que crecía
pero acababa pronto,
porque venía el trabajo al día siguiente.
Una voz que al final nos continuaba
la mano de escribir. Y era el momento
de adivinar la luz de la poesía.
Allá estuvo ese punto de partida
con la antigua inocencia
que la vida alumbró con la palabra.
Que nos dura y no pesa.
Merecieron ser nuestras aquellas librerías
o aquellos cines del refugio cierto,
todo lo que perdimos poco a poco.
Ahora
como no estoy pendiente del mañana
disfruto de los días.
Sólo hay algo que nubla lo futuro:                          
aquellos libros de mi biblioteca
que no alcancé a leer.

© Rafael  Vásquez        
  


DEDICATORIAS

De las mitades del amor
nacían las dedicatorias.
Casi nunca trataban de asentarse sobre cada poema.
Eran como una confidencia que ellas sabían
y yo con ellas también las conocía.
Pero ocurría sin decírnoslo.
La caricia o el beso
bajaban por las sombras oscuras de la tarde
o por los blancos de la piel y los papeles
sin destinar silencios, con un nombre sabido de antemano.
Vieja costumbre del amor
que allá se fue quedando
enmudecido y solo.

© Rafael  Vásquez          



EL  CEMENTERIO

A veces
acompañaba a mi madre al cementerio.
Cerca de la entrada
una bóveda velaba la muerte de mi abuela.
Mi adolescencia curioseaba
tanta caseta estrecha, tanta cruz, tanto ángel
fijo en las esculturas para la eternidad.
Luego venía aquel rito repetido:
vaciar los recipientes, cargar el agua fresca, poner las flores nuevas
que nadie entrevería.
Y alguna espera silenciosa.
Nunca supe, nunca le pregunté a mi madre
qué pensaba.
Después mis padres se sumaron
a ese yacer sin voz en este barrio de los muertos.
Un día
me convencí de que el recuerdo
filial se queda en uno,
no en un lugar donde se juntan huesos y cenizas.
Por eso
no volví más

© Rafael  Vásquez    

            

MI  ABUELA

Era pequeña, delgaducha, sonriente
detrás de sus anteojos
(como si siempre los hubiera usado).
Se me fue en la mitad de una infancia distante,
recuerdos de domingo y regalitos
y la muerte sin voz para ocultarla.
Todos los años previos se quedaron a oscuras
apenas recorridos en su casa de Flores,
un barrio como tantos
y una sombra perdida.

© Rafael  Vásquez              


RAFAEL ALBERTO VÁSQUEZ nació en Buenos Aires en 1930. Lector de poesía desde la infancia, poeta desde hace mucho tiempo. Publicó 8 libros de poemas: La verdad al viento (1962), Apuesta diaria (1964), La vida y los fantasmas (1968), La piel y la alegría (1973), Hay sol en Buenos Aires (1975), Cercos de la memoria (1992), Ese sitio sin paz de la memoria  (2007), Explicaciones y retratos (2011).La Secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le editó un cuadernillo, Rafael Alberto Vásquez - Ciclo de Poetas del 60 (2003).     

En prosa,  Informe sobre Santoro (2003), aproximación bio-bibliográfica sobre el poeta desaparecido Roberto Jorge Santoro, con un apéndice documental y una selección de su poesía.

Algunas distinciones recibidas:Tercer Premio “Evaristo Carriego” del Consejo del Escritor (1962). Faja de  Honor de la SADE (1964). Mención en el Concurso Municipal de Literatura de la Ciudad de Buenos Aires, poesía édita, bienio 1992/1993 (1998). Gran Premio de Honor 2014 de la Fundación Argentina para la Poesía
Fue incluido en nueve antologías editadas en el país y una en el Paraguay.




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20/7/20

Poema de Rafael Vásquez



FUNCIÓN  DE  CINE

Y se apagó la luz.
Pero empezó la imagen que esperaba
desde otra realidad,
desde el fondo invisible del recuerdo.
Tardes de cine aquellas por donde no volví.
Los años se llevaron tantos datos y nombres,
ciclos, descubrimientos, argumentos y dudas.
También los viejos cines que la ciudad guardaba,
refugios de otro mundo que no supe olvidar.
Cuando volvía la luz volvía el momento
de salir a la calle a la deriva
con otra historia a cuestas.
Otra vida tal vez.

© Rafael  Vásquez  

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26/6/20

Rafael Vásquez recuerda a Carlos Patiño



RESIGNACIONES

                  “Para qué si ya sé que es inútil llamar
                                             nunca, nunca vendrás
                                                       Homero Manzi


Busco a aquella que fue.
No volveré a encontrarla. Ya no es.
La vida se encarga de estas cosas…
No sé quién sos / ahora.
En mi memoria
está ese fuego vendaval que fuiste.
¿Serás todavía así?
¿Serás todavía quien amé
o acaso ya no serás más que una tiniebla de ella?
Yo
te digo
soy apenas un eclipse de aquella estrella azul,
no alcanzo ni a satélite de cualquier estrellita de segunda.
Te llevaste mi animal entero y sus despojos
vagan entre la bruma tórrida de los amores locos
llevando entre su piel –destrozada y atroz-
tu piel que estoy seguro
aún tiene resacas de mi olor y
               tal vez como la mía
un continente entero sin habitante alguno.         

© Carlos Patiño
(1934/2013)



GUIÓN

Cuando me encuentro dos fechas en un recordatorio:
dos años más o menos distantes y una línea en el medio
que sugieren
un espacio vital que se acabó
comprendo que alguien
nos dejó de escribir, ya no nos cuenta más
su amanecer sin sombras o su noche distinta,
cesa
su manera de hablar.

Entre esos años 

apenas separados por un guión que se estrecha
quiere caber un tiempo que no conoceremos,
lo que su voz ausente
sólo supo callar.

© Rafael  Vásquez

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