10/1/26

Poema de Luis Pabón

 

Transmutación

 

A veces a mi habitación la rodea una paz extraña

un silencio aterrador

es una mezcla que no se alcanza a descifrar

Hay momentos en que la habitación es un río desbordado

es otra sensación extraña

 

A veces me quedo sentado mirando un punto fijo

y la habitación se vuelve un laberinto

mi mente desesperada se pierde

y va a otras posibles realidades

 

A veces mi habitación es un tornado

y nada permanece en su lugar

al tiempo que todo está estático

desaparecen los silencios

 los ruidos

y todo cambia

Hay momentos en los que mi habitación

se vuelve de otra época

no hay televisores

no hay radios ni teléfonos

solo candelabros

velones

libros antiguos

plumas de papel

plumas para escribir

Hay momentos en los que me cuesta diferenciar la realidad

lo inmediato

el aquí y ahora del que tanto hablo

hay momentos en los que todo se mezcla

y mi habitación deja de ser.

 

© Luis Pabón

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4/12/25

Poema de Luis Pabón

 

Mi juicio

 

Tal vez me esté equivocando

quizá el barco donde viajo hace tiempo perdió su ancla

Y me aferro a cualquier posibilidad para detenerme

Ya no escribo como antes

Los demonios se han ido a jugar

Con otros ángeles rotos

A veces extraño el miedo

Extraño el dolor de los años juveniles

Miro debajo de mi cama para ver si aún están los monstruos

Y hay una soledad que espanta

Dios se sienta a mi lado y hablamos

De cosas que antes no entendía

Y los fantasmas, incluyendo a mi niño pasado

Danzan al compás de cuentos de hadas donde los protagonistas

Son los duendes, los lobos

Los zorros y las brujas

Tal vez me esté equivocando

Y ahora comienza mi juicio.

 

© Luis Pabón

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2/9/25

Poema de Luis Pabón

 


Entre esquizofrenia y blues

                           

Yo lo amé

Amé cada parte de su cuerpo

Amé sus locuras, su esquizofrenia, sus miedos

amé sus ojos temblorosos 

con mirada niño perdido

Yo lo veía sentarse en el rincón por miedo a la bulla

A los gritos

A las risas que dañan de los otros

Yo lo amé como se aman las cosas IMPOSIBLES

Las cosas que sabes que están rotas

En mi rebeldía lo amé con todos sus puntos suspensivos

Verlo era ir cociendo uno a unos sus pedazos

 amé en él lo que reflejaba de mi

Lo que ocultaba de mí

Lo que callaba de mí

Me miraba fijamente sin espabilar

Intentado descifrarme

Encontrar en ellos (en mis ojos)

eso que lo embrujaba

y caía rendido en mi pecho

vencido en sus imposibilidades

a veces sus ojos se volvían fuego

y yo lo invitaba a bailar un blues

para calmarlo

para encontrarlo

para intentar salvarlo

Para que no vieras mis miedos

Yo lo amé sin arrepentimientos

Como aman los locos.

 

© Luis Pabón

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21/6/25

Luis Pabón comparte a Barros Pinto/Vargas Carreño/Jiménez

 


El canto de las orillas

 

Primero estaba el mar

luego la mujer tejiéndolo todo a sus formas:

la eternidad, el amor, geografías donde todo asombra como en los espejos.

Aquí hay nervios, penínsulas, montes que se abren o se espantan maliciosos.

Un círculo que es río, vegetaciones, esferas donde ella aparece en cada gota.

Nunca hubo un animal más bello en el Paraíso.

Entre la vastedad de trupillos y madreviejas,

sobre la escarpada montaña, surtidora de ríos,

que asciende vertiginosa para salvarnos.

Nunca antes hubo tanto cielo.

Cabelleras. Un vellocino de oro.

Oh, Dios, tanto cielo.

Desde entonces una canción irrumpe cuando se cruza las orillas

y brota otra vez el instinto de ser hombre-caimán o mesosauro.

 

Desde allí mi fascinación por la ropa húmeda,

por el olor de los pantanos,

por mujeres que se bañan en las riveras como los cisnes,

desde entonces, tantas mitologías,

leyendas que me asisten cuando falta un verso

y ella aparece por el hilo del agua desnuda, cantando.

 

¿Comprendes ahora cuando me sumerjo entre las hojas

y regreso a ti como río domesticado?

Así se poblaron las orillas.

Hubo tantos testigos.

Llegaron atraídos por el fulgor de las luciérnagas.

Oh, Dios, esclavo y amo soy entre los humedales.

La historia empezó con un grito.


© Eduardo Barros Pinto



Relojes

 

Hay relojes que nos indican las horas,

existen otros aún más perversos que olvidan

un encuentro que no hemos de gozar.

Una gota cae: ¿cómo contará su tiempo?

Una flor se perfuma: ¿qué será la noción

de una tarde para ella?

Un relámpago nace y muere en un instante:

¿notará él su brevísima existencia?

Pero hay un reloj universal, eterno,

silencioso armonizador del Cosmos, del Todo

y de la Nada.

Su mecanismo gira sin ruido ni estridencias,

y alguien poderoso, oscuro, lubrica

perversamente cada pieza,

cuida bien de su eterno oficio.

Poca cosa para ocuparse de nosotros.

No contamos para él.

Nuestra insignificancia es absoluta.

Mientras aquí, adentro del alma,

nos apuñalan cada uno de sus segundos,

nos arrancan lágrimas, nos niegan caricias,

nos destrozan lentamente sus garras invisibles.

 

© Hernán Vargas Carreño


 

De nuevo

 

Estuvimos en el hotel del misterio

Brindamos con vino

La pasión de los cuerpos.

 

Vencimos el colmillo del frío.

Nos acomodamos

En esa cama estrecha

 

Bajo las cobijas evocamos el mar.

Evidencié una nueva luna en tus sueños

Cercana a mi piel.

 

El tiempo transcurrió

Y como amantes vecinos

Su marcha.

 

© Rafael Darío Jiménez

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9/5/25

Poema de Luis Pabón

  


UN MONSTRUO MÁS


Escribo y nadie escucha mis gritos

se ahogan entre las líneas

                  a los monstruos que tanto menciono

los ven como imágenes cristalizadas y repetitivas

                   …nadie se detiene

                                        a indagarlo

a ver que se esconde en ellos

 

Cada uno tiene una marca

         un símbolo

             una huella que lacera mi memoria

mi cuerpo

 

Se asoman desde la ventana de mi infancia

tienen nombres

                      sangre

y cargan en sus sacos mis tormentos

 

Escribo y cada línea es un eco deformado

una suplica

una advertencia a mí mismo

una profecía a punto de cumplirse

soy el borde

el abismo

el salto

el silencio

la memoria que no

deja de latir

soy el monstruo al que más temo…

 

© Luis Pabón

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17/4/23

Poema de Luis Pabón

 


Voy A Revelar Tu Nombre

 

Enloqueceré a propósito

contaré de la madrugada

donde tu orgullo alimentó mi ego

y tu altiva y afamada forma

de dominar por tu cara divina

sucumbió ante este poco agraciado.

 

Voy a revelar tus gemidos de placer

y la manera como tu cuerpo

hacia contorsionismo en las cuerdas

palpitantes de mi intimidad

olvidaré al caballero que soy

para vociferar que fuiste

lo que tanto repudiabas.

 

Voy a confesar tu nombre

me jactaré como loco voluntario

de haber poseído tu cuerpo

no porque seas lo mejor

que se haya posado en mis ramas

sino por ser la única que dejé anidar

para contar sus plumas falsas.

Voy a decir tu nombre en mi próximo poema.

 

© Luis Pabón

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25/2/23

Poema de Luis Pabón

 


Luna Nueva...

 

Conocer, perder, dejarte en un cuerpo más

un dato estadístico de camas pasajeras

una piel de luna nueva que se queda

guindada lejos del sol

una hoja sin árbol

llevada por la brisa fría de recuerdos comunes.

 

Nada más serás

 susurro talvez

y no canción,

hojarasca que se incendia de prisa y no deja cenizas,

un intento fallido de algo eterno

un suspiro agitado en el vacío

de aquello que no tiene memoria.

Aquí termina tu historia

Siguen mis puntos suspensivos...

 

© Luis Pabón

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26/8/22

Poema de Luis Pabón

 


El Caracol

 

Enciérrame en un caracol

llévame a tu orilla y hazme ermitaño.

Escucha mis olas serenas

mis olas altivas

mis olas vueltas espumas.

 

Siente en el sonido del mar:

la imagen del morro

las luces del faro

el bote de madera

mis besos de sal.

 

© Luis Pabón

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20/5/22

Poema de Luis Pabón

 


Los Extraños

 

Este lugar está lleno de extraños,

los que andan en bicicletas

los que solo comen hierbas

los de vida bohemia

y los de caminar delicado.

 

Aquí vienen los raros

los que sueñan igualdad

los que se dejan llevar

por la magia de una pintura

los que bailan

 los que escriben.

 

Aquí transitan los equivocados

los que cuidan el agua y abrazan árboles

los que no temen ser diferentes.

Aquí aplauden los que entienden y piensan

los desertados, exiliados, los refugiados.

 

Este lugar está apestado de voces condenadas

las que no figuran en los medios

monopolizados de los grandes

las que no pertenecen al sistemático populismo

ni a los congresos poderosos.

 

Aquí están los extraños

los que andan en autos lujosos

los que comen carne mientras bailan y ríen

los que lloran, los desesperados.

 

Aquí están los de disfraces y máscaras vivas

los que aplauden sin entender

los zombis, los que no piensan, las marionetas.

 

En este lugar están los que besan a hombres

y los que besan a mujeres

las que besan a mujeres y las que besan a hombres.

También están los que no hacen diferencias

y aman sin importar el género.

 

Aquí están los de derecha, los de izquierda

socialistas, capitalistas

los que gritan y los que callan

 los que critican y los criticados

 

Todos somos extraños, únicos

inentendibles ni por nosotros mismos.

Aquí estamos los hermanos

los que las letras unen

 los humanos de tiempos fugaces.

 

© Luis Pabón

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30/4/22

Poema de Luis Pabón

 


DESPOJOS

 

Voy a arrancarme el corazón, 

lo desprenderé despacio,

lo partiré en pedazos, le prenderé fuego

hasta cauterizar cada parte.

 

Voy a pulverizarlo, que sus cenizas

bailen con la música fría de la calle

hasta deshacerme de los espíritus

inmundos que me habitan.

 

Voy a oscurecer las voces,

a partir uno a uno los recuerdos,

a sepultarme vivo para que se explote

en la claustrofobia la sexta vida.

 

Voy a extirpar los miedos

y tomar el control sobre los restos

que han dejado tras asesinar

las otras vidas inocentes.

Voy a suicidar el alma liberando el cuerpo.

 

© Luis Pabón

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10/3/22

Poema de Luis Pabón

 


Bumerang


Voy a abrir la botella,

pondré las copas y encenderé las velas.

Sé que no te gusta,

que no eres una mina

y debes ser tu quien abra la botella

y prenda las velas,

pero yo tampoco soy una mina y tiemblas;

y no me besas porque eres hombre

aunque tu cuerpo convulsione con el roce de mis dedos.

Y te arrodillas como yo antes lo hacia

y te persignas ante un dios que te abomina

y no quieres sentir

y te culpas

y me odias con la misma fuerza del deseo

y me culpas

y te haces victima

y eres más que yo porque no te aceptas.

yo también debí odiar a alguien alguna vez

y tengo callos en las rodillas

y jamás escuche su voz

y nunca tuve respuestas.

Abro la botella y sirvo las copas

y bebo la mía y la tuya,

y bebo las copas de todos,

las que algunas veces tomaron por mí.

Pronto estarás en este lugar

con dos copas llenas en tus manos

y una botella que te haga repetir mi nombre. 

 

© Luis Pabón

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17/1/22

Poema de Luis Pabón

 


COMO SIEMPRE...


Hoy la vi en las flores,

sus pétalos mencionaban su nombre,

el perfume de las rosas me trajo su aroma,

sentí en la banca del parque sus piernas,

y en la brisa que tocaba mi rostro sus manos

acariciaron mis recuerdos.

Hoy la vi entre los gansos que jugaban en el lago,

en las palomas que volaron cerca,

La sentí en el abrazo sincero de una amiga,

en la sonrisa de una anciana que contaba historias.

Hoy me aferré a sus ojos cansados

en la mirada de quien vendía manzanas,

me acuné con la canción de las aves

y las caricias del césped suave como sus manos,

hoy la vi, la sentí tan cerca, la abracé tan fuerte

que olvidé las fronteras y las diferencias existentes...

Hoy la amé como siempre...

 

© Luis Pabón

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29/10/21

Poema de Luis Pabón

 


LA PUERTA

 

 Me tiré contra la puerta antes de que fuera demasiado tarde,

la cerré de golpe apoyando el cuerpo;

felizmente la llave estaba puesta de nuestro lado

y además corrí el gran cerrojo para más seguridad.

Casa Tomada, Julio Cortázar

 

Voy a modificar la puerta

estará adecuada para que salga todo

para que entre nada

se han roto los cerrojos

desgastado los pasadores

voy a poner clavos

no me aferraré a risas ni abrazos

no esperaré serenatas a guitarra

ni caramelos o Crispetas

las series las veré solo

con mi gata

con la almohada

voy a poner trampas en la puerta

cómo las de los peces

pero invertidas

Voy a olvidar los nombres de quiénes salgan

voy llorar por dentro

sin lágrimas

con sonrisas dibujadas

Voy a cerrar la puerta desde adentro.

 

© Luis Pabón

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21/8/21

Poema de Luis Pabón

 


 

POMPAS DE JABÓN

A mi amor gatuno

 

Cuando me preguntan por mi amor por los gatos

quisiera contar una linda historia

decir que me enseñaron que eran amor puro

que sus almas venían del linaje divino

 

En cambio, los mostraron diabólicos

la reencarnación del oscuro universo

 

Me obligaron a verlos estallar

Contra el piso como pompas de jabón

porque alguien odiaba sus siete vidas imaginarias

 

Sus colas eran las cuerdas de globo para lanzarlos al cielo

Yo rogaba que llegaran a la luna

o al lugar donde habitaban los dioses de mi infancia

al contrario las pompas estallaban rojas

manchando las veredas.

 

Llorar por ellos en vez de salvarlos los hacia victimas de mi fragilidad

y uno tras otro caían quebrándose contra mi impotencia para salvarlos

Me tocó aprender a ignorarlos en publico

a empujarlos cuando se acercaban porque eso era mejor que verlos volar sin alas

 

Los amaba en secreto como aman los pecadores

Como amaba a los hombres

De niño vi atraparlos con anzuelos y jalar el nailon hasta sacar sus tripas

Eran peces sin agua que nadie comía

Cuando me preguntan por mi amor por los gatos

hay algo adentro que se suicida

algo adentro que grita

hay un niño que muere

Puedo decir que un gato me habita en cada una de sus muertes

y maúllo y lamo mis patas

intentando limpiar lo demoniaco de mis siete vidas que no existen.

Cuando me preguntan por mi amor por los gatos

Reconozco mi fragilidad, su bondad.

 

© Luis Pabón

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14/7/21

Poema de Luis Pabón

 


 

Caballo, espera y culpa

 

Ahora que cabalgas sobre mí

Que tomas la rienda y me sometes a tu apetito voraz

Algo adentro explota y te recuerdo adolescente queriendo

Ser caballo y solo alcanzabas las travesuras de potro

en un personaje de una novela que aún no publico

 

Ahora que te siento a dentro

Que sujetas mi cuello con fuerza y siento la sangre a borbotones

Algo se suspende en el tiempo y no quiero que salgas

Veo tu cuerpo perfecto, tus piernas de hierro y explotas

 

Ahora que tu volcán erupciona

Que tu lava corre por mi cuerpo.

Ahora que la furia pasa

Intentas huir asustado o culpable

¡No logro descifrarlo!

Ahora que al final te quedas y mi boca toma de tu fuente

pienso que tal vez siete años fueron poco

que te irás con el sol y no habrá otra noche.

 

© Luis Pabón

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17/7/20

Poema de Luis Pabón


Del otro todo.
A mí Madre.

Yo sí recuerdo, madre,
tu oficio de ser tierna
y fina como el aire.
Meira Delmar

Aún en mis sueños llevo tatuado tu nombre,
y me miras en silencio intentando adivinarme,
descubrir quién seré,
a dónde va el viento y mi barca
o simplemente qué hay en la vastedad
del mundo que me sumerge.
Tus ojos de universos dilatados
tus brazos de ángeles
y tus manos de aire
hacen parte del éxtasis que me construye.
¿Es que todo te alcanza y te contiene?
¿Acaso todo te habita madre?

© Luis Pabón

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10/6/20

Luis Pabón recuerda a Meira Delmar



Alguien pasa

Alguien pasa y pregunta
por los jazmines, madre.

Y yo guardo silencio.

Las palabras no acuden
en mi ayuda, se esconden
en el fondo del pecho, por no subir vestidas
de luto hasta mi boca,
y derramarse luego
en un río de lágrimas.

No sé si tú recuerdas
los días aún tempranos
en que ibas como un ángel
por el jardín, y dabas
a los lirios y rosas
su regalo de agua,
y las hojas marchitas
recogías en esa
tu manera tan suave
de tratar a las plantas
y a los que se acercaban
a tu amistad perfecta.

Yo sí recuerdo, madre,
tu oficio de ser tierna
y fina como el aire.

Una tarde un poeta
recibió de tus manos
un jazmín que cortaste
para él. Con asombro
te miró largamente
y se llevó a los labios,
reverente, la flor.

Se me quedó en la frente
aquel momento, digo
la frente cuando debo
decir el corazón.

Y se me va llenando
de nostalgia la vida,
como un vaso colmado
de un lento vino pálido,
si alguien pasa y pregunta
por los jazmines, madre.

© Meira Delmar
Barranquilla Colombia (1922 – 2009)




Mutante

“Quién no se ha preguntado alguna vez
¿soy un monstruo, o es esto ser una persona?”
Clarice Lispector

¿Acaso sabes lo que siente cuando cierra los ojos,
cuando apagas la luz y ve salir los monstruos?
¿Cuándo suplica a su ángel que no se vaya
y confundes su dolor con cobardía
y lo regañas porque tiene que ser un hombre?

¿Alguna vez te has preguntado por qué es diferente
sin pensar que es su culpa
 que hay algo malo en él y no en los otros
en el otro
 en el afuera, en ti?
¿Lo has visto cuando abraza a su mamita y tiembla
y se acurruca y muestra su fragilidad?
¿Lo has visto sin sentir que insulta tu hombría?
¿Te has detenido a ver que se culpa siendo inocente,
que sus lágrimas no son de género sino de dolor o impotencia
de no entender que amar duele
que la sangre quema y arde
que hay algo en su interior que se muere
cuando se sienta a la mesa
cuando te ve abrazar al monstruo con orgullo
y piensa que debe ser como él para ser bueno
pero duele adentro de sus carnes y no entiende
entonces vuelve a correr bajos las alas de su ángel
y tú gritas porque no sabes que mientras él
se estremece de miedo
y se refugia en ella
intenta encontrar otra forma
otra manera de acercarte
sin sentirse deforme?

© Luis Pabón

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