20/2/26

Poema de Mabel Fontau

  


  TU  SELLO

 

Como guarda el espíritu el proceso

sagrado de la vida que se inicia,

mi piel guarda en sus poros tu caricia,

y mi boca, las mieles de tu beso.

 

Me aferro a tu placer con la avaricia

que da el tiempo dichoso. Y es por eso

imposible el olvido, su regreso

se fija en la memoria y se reinicia

 

en los sentidos el momento vivo.

Tu sello inolvidable está cautivo

en mi cuerpo y mi alma, y su tesoro

 

es el signo de luz donde te miro,

te acaricio, te beso, te respiro.

Y cada nuevo día me enamoro.

 

© Mabel Fontau

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10/1/26

Poema de Mabel Fontau

 


LA CAVERNA 

 

La mirada en penumbras sin linterna,

la débil luz apenas desentraña

en las viejas paredes su maraña

de miedos y dolor, su sombra interna. 

 

Como el mito, Platón y su caverna,

la ignorancia del hombre que se engaña,

su realidad de sombras y la hazaña

de una salida hacia la luz externa. 

 

Seguimos entre horrores sin frontera,

la violencia instalada ya ni asombra.

Pero hay un alma universal que espera. 

 

La presión de esta cueva se acelera.

Y en la desesperanza de la sombra

olvidamos que hay una luz afuera.

 

© Mabel Fontau

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17/7/25

Poema de Mabel Fontau

 


UN CORAZÓN

 

Entre luces y sombras forma el trazo

un solo corazón, de sangre nueva.

Sólo una piel humana, un Adán y Eva

libres ya del prejuicio y el rechazo.

 

Hermanados por Dios, chispa votiva,

que unirá sus dos almas con el lazo

de un amor concebido en el abrazo

perdurable, la llama siempre viva.

 

La fuerza del amor crece y renueva

el encuentro de luz, frente a la cueva

tenebrosa del odio y la violencia.

 

El sueño de una humanidad sin gloria,

que ha arrastrado a lo largo de la historia

la carga de una cruz en su conciencia.

 

© Mabel Fontau

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30/11/24

Poema de Mabel Fontau

 


INSUPERABLE 

 

Grita la angustia y calla la esperanza.

El corazón desangra por su hermano,

y el brazo se levanta soberano

hasta saciar la sed de su venganza. 

 

Ojo por ojo, veredicto insano

que cubre de tinieblas la balanza,

una ceguera universal que avanza

hacia la destrucción del mundo humano. 

 

Sólo el Amor sembrado en el Calvario

podrá cerrar las puertas del osario

y abrirnos el camino del regreso. 

 

Salvarnos sin cañones y sin sable.

El Amor es la fuerza insuperable,

mueve al mundo y también cabe en un beso.

 

© Mabel Fontau

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22/2/24

Poema de Mabel Fontau

 


DECISIÓN 

 

Me desangro. La espina consecuente

del amor me lastima en carne viva.

Mi corazón es esa voz furtiva

que clama por el bálsamo latente. 

 

Quizá el tiempo. No hay tiempo suficiente

en este sueño mío, no habrá cura

para este amor. Tal vez una sutura,

extirpando primero el clavo ardiente, 

 

la espina del recuerdo, de un sablazo

que destierre el dolor de un solo trazo.

Qué profundo ha de ser el tajo cierto, 

 

para entrar en mis venas el olvido.

Para arrancar de cuajo lo vivido

hay que operar a corazón abierto.

 

© Mabel Fontau

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8/11/23

Poema de Mabel Fontau

  


  DESVÍO 

 

La vida corre libre en las arterias

de un tiempo que se muere cada día,

y en la copa de arena se vacía

este ahora de sueño. Ya en las ferias 

 

del mundo se han volcado la miseria

sin freno y la ostentosa rebeldía

del estertor humano. La armonía,

silenciada en la piel de la materia 

 

se ha quebrado entre huesos desnutridos.

Con el último sol, desprevenidos,

buscamos la esperanza, alguna estrella 

 

que nos hable de un cielo sin infierno,

de una luz inmortal, de amor eterno.

Del punto donde erramos nuestra huella.

 

© Mabel Fontau

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18/10/23

Poema de Mabel Fontau

 


       ESTACIÓN 

 

Una cadencia acuna los andenes.

Es un eco de voces que amalgama

en rituales el júbilo y el drama,

los secretos de un mundo de vaivenes.

 

Qué insólita estación, se sufre y se ama,

y el amor del abrazo nos mantiene

soñando hasta que luego, sobreviene

siempre un adiós. Y el llanto se derrama

 

sobre la flor de alguna bienvenida.

Allí vive el amor, muere el suicida,

y Penélope empieza otra madeja,

 

como estampas continuas de una serie,

sin tiempo. Una estación que al fin nos deja

sin andén, con el alma a la intemperie.

 

© Mabel Fontau

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