3/8/26

Poema de Mario César Lamique

 


ADELANTE


Caramelo/caracol

te comes las palabras

viajando

en ellas por

el territorio que no dibuja el mapa.

La escalera

(caracol)

no tiene fin

no se ve nunca el último escalón

(o el primero depende desde dónde comiences el recorrido).

 

Vamos trepando

la pared -caracol-

de la cueva

desde la época

nocturna/extensa.

 

Estamos en camino

(caracol)

y la tierra

crece apenas unos centímetros delante nuestro

 cada paso-caracol

se asemeja a una siembra.

El barro

sigue siendo casa y habitante

                  celda y prisionero.

 

Adelante está desierto

árido

de certezas

¿qué hacemos? - pregunto como caracol.

 

Daremos otro paso

viajaremos

 en las palabras

 

 adelante hay tierra

-contestaste-

por pisar.

 

© Mario César Lamique

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8/5/26

Poema de Mario César Lamique

 

 

 El RESCATE DEL POEMA

 

Dio comienzo

el vano

intento de escribir un

poema que no sea cursi

en el que

no falte la duda del color de tus ojos

 

Que no falte el andar de gacela sorteando

mis propias/inútiles/ya viejas

defensas

 

que

no deje de mencionar que es como escaparse a ciudades

inventadas/lejanas cada nuevo encuentro.

 

Al no poder lograrlo arrugo el papel y lo tiro 

 

 

Si alguien

 

lo recoge del rincón

lo trae

de vuelta y se

toma el trabajo

arduo (trabajo)

de estirar la hoja y leerlo

 

quizás

 

el poema sea más

 

el esfuerzo por rescatarlo

y deseo de ser rescatado

 

que lo que está

escrito

en él.

 

© Mario César Lamique

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26/4/26

Poema de Mario César Lamique

 


CUESTA ARRIBA

 

Cuesta arriba montaña inaccesible.

Exigís empatía a los que están peor que vos

¿y vos? Pregunté.

 

Caemos antes de llegar a la cima.

Caemos de noche/ de visita/ de sorpresa en casa sin habitar.

Espiral que se moja

mosquito agazapado/ expectante/paciente

nos pica y

 muere al lado nuestro.

 

Por la mañana

(ejerciendo el error) los titulares afirmaron:

 

“Encontraron dos cuerpos sin vida

en una casa vacía.” 

 

Los diarios nunca supieron contar muertes.


 

© Mario César Lamique

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