28/9/11

Poema de Edna Pozzi


Mendigo amor
con forma de amor
y sonido de amor
y furia y deseo
de amor
bandadas de pájaros
que ayer nomás
cruzaban el océano

Corres a mi
en besos de frutilla
y piel de arena
y cántaros colmados

Has desatado demasiados
pájaros
Puedo morir de amor
Desconocido

O caer en las alas
como un loco
payaso de algodón

© Edna Pozzi

Poema de Irene Gruss


“ERA LO QUE DIANA MAS TEMIA: QUE LA
...........REALIDAD IRRUMPIERA”
.......................Liliana Heker



Consecuente, ella empezó a lavar su ropa.
Puso agua en un balde
y agitó el jabón, con un sentimiento ambiguo:
era un olor nuevo y una nueva certeza
para contar al mundo.
“Mirar cómo se rompen las burbujas, dijo,
no es más extraño que mirarse a un espejo.”
Creía que hablaba para sus papeles
y se rió, mientras tocaba el agua.
La ropa se sumergía despacio, y
la frotaba despacio, a medida que
iba conociendo el juego.
Decidida,
tomó cada burbuja de jabón
y le puso un nombre; era
lo mejor que sabía hacer hasta ahora,
nombrar, y que las cosas
le estallaran en la mano.

© Irene Gruss

Poema de Walter Iannelli


Nene ponéte la camisetita

Si te vas a leer poesía, Nene
ponéte la camisetita.
La poesía es fría Nene.
Ya sé que dicen que calienta el alma
pero qué alma Nene en la parada del colectivo
este invierno a las cinco de la mañana.

Ponete la camisetita Nene.
¿Y los guantes?
Cuidáte de los versos que cortan
cuidáte Nene de esas palomas
de la luna
del viento
del poniente Nene que se desangra sobre las
casas como una marea escarlata.
Nene: ¿No pensaste en la bufanda?
Ya van a venir a soplarte hielo al cuello
a afilar la palabrita
retorcerla como si fuera tu cogote.
Sabés cómo son esos tipos Nene.
Te dan la mano, te aplauden y después
te mandan de vuelta con el estómago vacío.
Y no me comiste nada antes de irte.
Ahí te dejé el guiso de papas y arvejas.
Si al menos te llevaras el añorak de tu difunto padre
o el sobretodo. Pero te vas sin darme un beso
Nene.
Cuántas veces te dije que tenés que encaminarte.
Estudiar abogacía, conseguir una novia que al menos
los domingos no esté borracha.
Pero Nene, vos andás con esos que viven del aire
revoleando las letras.
¿Dónde viste el fulgor del cosmos infinito?
¿Desde cuándo el fuego es una llamarada impúber?
Decime Nene, no te vayas todavía.
Te hubieras puesto los zapatos con suela de goma
a ver si tanta imantación, si tanto voltaje te electrocutan.
Pero Nene: ¿No viste que estoy sola?
¿Que mamá te necesita más que todo el diccionario?
¿Que ninguno de la academia o de la SADE te va a tapar de noche?
Podemos jugar Buraco, terminarnos el strudel
ver sábados continuados al lado de la estufita de cuarzo.
¿Para qué el doble sentido
la metáfora
la sinécdoque
la metonimia, Nene
si me volvés con un resfrío?
Para qué la paradoja, Nene, el verso libre
La aliteración, la elípsis.
¿De qué sirve la otredad
o el misterio de la muerte?
Si es todo tan simple como que te vas desnudo
porque vivís una realidad hecha en pedazos.
¿A eso le llaman poesía?
Vení, Nene
que mamá te hace una sopa con galletitas Manón
en el té con leche.
No seas tonto
el mundo debería ser chico
el mundo no se conquista agrandándolo de sentido
ni doblándolo, ni pegándolo
ni siquiera tratando de romperlo.
El mundo es, mirá vos Nene lo que te digo,
el mundo es como el cajoncito de tu ropero.
Así, cuadrado, en el fondo de una habitación
en tu propia casa, con todo lo que hace falta.
Vení Nene, que ahí está tu camisetita nueva.
Mirá qué linda.
Se la compré a Don Samuel en dos cuotas.
Ponétela Nene.
No quiero que tomes frío.

© Walter Iannelli

Poema de Emilce Strucchi



Ay!
Un cerebro enloquecido querría ser!
En la salud
En abundancia si es posible (no de la enfermedad)

Si bien el cerebro y peor el cerebelo

Son un poco asquerosos
(Como los intestinos)
¡Pero es que pueden tanto!

© Emilce Strucchi

Poema de Eduardo Espósito


Continuum

O será que alguien dibujó un hombre
sobre un cadáver
y el hombre estaba muerto?
Carlos Sordini

La vida
es esa rara mezcla
entre lo que debió ser
y no fue
y lo que fue
y no debió ser
Ese gualicho apócrifo
Ese suspiro ralo a ras del alma
constante
......... irresoluto
Esa monedita de 5 y devaluada
que llevás siempre con vos
y por puro acatamiento
Aquel dado cargado de improbables
Este coito con astillas
donde ocurro
............. inacabado.

© Eduardo Espósito

Poema de Fabiana León



Toda la vida
buscaste
un sillón
que contuviera
el tamaño
de tu indecencia.


© Fabiana León
Pintura: Juan Fernando Cobo

Poema de Teresa Gerez



¿Se entiende algo de mi balbuceo?
Sí, eso del sol naranja y las nubes verdes
Cuando hablaba
te decia en mi interlengua
que todo está patasparaarriba
La música se ha convertido
en un aullido de alarma
que ahora espanta a la risa
Y ni el frio ni el calor
ni demás mercurios me interesan…
Sólo grito callada tu Ausencia
ya harta de mí misma.
Esquemas y pre-esquemas derrumbados
Ninguna estantería sobrevivió a la caída
Alambres de púas,
tierra con dinamita…

Ciudad devastada, el poema
Mi soledad, la guarida.

© Teresa gerez

Poema de José Enrique Ramírez Aguilar



Final yámbico

¿A dónde miran ciegos de luz
en este tiempo inmensurable,
en un segundo perfecto naciente,
la carne quemada del sol ausente
y la luna roída y elusiva?
Quizá el mar del muro blanco,
la araña que naufraga
entre sombras undívagas,
las letras de la infancia,
los vestigios de la vida infinita.
La madera legendaria se lamenta
no saber ya nada de los árboles.
Todo arde, toda alma es un rescoldo.
Mi poema es un holocausto.
Bienvenido al encuentro
de los desencuentros.
Luz de júbilo
aguarda el yambo del futuro.


© José Enrique Ramírez Aguilar

Poema de Daniela De Angelis



DEVASTACIÓN

En el noviembre que gravita
cada muerte
de mis muertos regurgita
en la escuálida hendidura del silencio
y hay un dios de violencia
y de río
crucificado en la garganta.
No hay instante
ni fuga ni pupila
ni madre que me vele la vigilia.
Abroja la sangre su amargor nato,
la filosa mordedura de las horas.

© Daniela De Angelis
-Imagen, Pierre Mornet-

Poema de Juan Lucas Pantaleón Andrín


Tiempos personales.

Yo escribo
tu escribes
él escribe

nosotros escribimos
vosotros escribís
ellos escriben.

Perfecto,
me parece perfecto,
sensual,
bello,
interesante,
divertido.

Pero por qué
no salimos a la calle,
y disparamos verbos,
y martillamos adjetivos,
para que este mundo de mierda
explote de una vez por todas.

© Juan Lucas Pantaleón Andrín

Poema de Fabiana Posse



Anda el toque queriéndome
Deshaciéndome
Perra de todos mis nombres no me nombres
Diciéndome me rompes
Anda la viuda palabra vistiéndose de blanco
Y semillas de ajo pegadas con brillantina
En la pecera de tu dolor creciéndote
Abarcándote en olas mudanzas
Y como buen pez esas alas no te sirven para volar
Apenas te impulsan de aquí a allá
Entre tu lunes y mi viernes
La marea apenas es una arruga que bucea
Entre tu círculo amargo y el mío.

© Fabiana Posse

Poema de Luis Alberto Ambroggio


La historia del mar
Recordando a Alfonsina Storni

Navegando (1)

¿Qué es el mar
sino un largo llanto
de lejanías?
¿Tanto espejo utiliza
el cielo para verse?

Pudiera ser
la trama de las olas
aquel sensual
diálogo con el viento
que es irreprimible.

Temo el amor,
ese mar infinito
sobre los nombres,
porque lo desconozco
porque me desconoce.

© Luis Alberto Ambroggio

Poema de Martha Goldín


en silencio
el agua ejerce su oficio

............ hace del mar misterio
lugar de amor y
................... nacimiento

mientras el aire se oculta entre las sombras
muestra su extraño ropaje de hojas secas

y transita el lugar exacto
................ donde todo puede suceder

© Martha Goldín

Poema de Alejandro Schmidt


En mi pecho

Existe un lugar donde va la muerte
con sus bolsos llenos de pan

y está en mi pecho
madre

hay un espejo
donde peinás tus serpientes
y está en mi ardor
madre

¿te mirás
vacía como un trapo?

mi pecho es tu labor

tu reposo.


© Alejandro Schmidt

Poema de Nilda Barba



duermen
como en palacio
después de la rueca y la gota de sangre
duermen
el vuelo de las mariposas
el crujido de un viejo armario
las risas de las nenas
en el oficio mudo
duermen
la oscuridad a pleno día

ni que se estén muriendo
dijo el dedo en alto
antes de cerrar con llave
las siestas de ceniza

© Nilda Barba

Poema de Rubén Gómez


(mapa)

el viejo la mira /
la recorre como un viajero /
se detiene en cada mallín /
cada hondonada / cada erosión /
cada cerro / arroyo seco /
cada herida / cada corte /
está toda cuarteada
como foto arrugada /
la anota toda
en un mapa de tiempo /
el viejo descubre su mano

© Rubén Gómez

Poema de Marina Cecilia Kohon


de lo inmenso y lo pequeño…

aullar sin luna aullar
a la noche llena
bajo el reflejo del poema que me cubre
y me desnuda
hasta ser sólo el punto
detrás del párpado
que ausente en la inmensidad
se aquieta.

© Marina Cecilia Kohon

Poema de Luis Benítez



Cinco contrapuntos para Erasmo de Rotterdam

I.

Gira en el espacio esta pelota de crímenes,
Cruza tu inmenso cuerpo negro, Jack Frost,
En el centro del siglo XX el Minotauro:
Contra la peluda noche de Calibán
La constelación de Ariel recortada y solitaria
¿O en la noche de Ariel
el brillo aún de Calibán?
Solo entre tus holografías
Mudo y desnudo como una figura de tapiz
Escuchá Erasmo lo que dice para tus oídos de gobelino
El televisor, bestia parlante, sibila, dios hermafrodita de mi época:

“UN HOMBRE DE 1956

el perro desciende del lobo
y aun el hombre tiene del ángel
si no la espada un poco cada tanto
de brillo entre las sienes, un gran minuto
que compensa el plomo de diez años;
idéntico el hindú desnudo (que no es
el pensante payaso de sus imágenes,
sino el antiguo ario que habita el ramayana)
dice grave que al oro del tiempo
siguió el hierro, como el metal del día
se funde y se desangra en el hueco inevitable de la noche:
la alta luna que da al olvido.
veo girar la rueda: gira siempre
ya ha devorado a ovidio y a la liviana
caricia de lucano; suya y no del día
va siendo un poco más cada hora la gracias de tu albatros
tenebroso carlos clarividente. antes lo fue
la gaviota del viejo marinero.
el tiempo se alimenta de tiempo:
a mi alrededor todas las cosas dicen
que ahab cazará su ballena finalmente.
ya se inclina sobre sus libros aquella
que con ser apenas un Gran Recuerdo
era el Recuerdo. como su lector
ella tiene la cabeza blanca.”

Allí, en las sincronías, esto sin suceder
No detiene tu caballo en medio de la Aquitania,
Taciturno Erasmo, como la pluma sin pausa
Tampoco deja de apoyarse en la sacudida montura:
Pero Erasmo, ¿acaso vos, de la misma manera,
No hacés ningún caso de las ruinas romanas que salen al paisaje,
Como ellas desdeñaron a los profusos menhires de Bretaña
Surgiendo de sus cimientos?

Y sin embargo, ya no es fácil separar a los bárbaros de los helenos.

No me digás que la Gran Madre Biológica
Quiere raptar a su niña, porque eso es fácil
Y no digno de tu rictus permanente:
Allá en la meta Tomás no es todavía San Moro
Y ya tiene en la garganta una gran tiara roja:
El hombre es el único animal que muere por ética
Y ese es el más provechoso elogio de su locura,
Esto es cierto como todo lo que dice la radio;
Pero… ¿seguirán muriendo, Erasmo?
¿O volverán en acto, después de la palabra, a la Gran Madre,
que arrime el cuidadoso alimento,
el cuidadoso cultivo de los cuerpos donados,
el cuidadoso pensamiento, en fin,
para no lastimar ninguna de las delicadas partes mientras vivan?

Una vez más, ¿Ariel es la noche
O lo oscuro es Calibán?


© Lu
is Benítez

Poema de Yolí Fidanza


PATRIOTA y AMANTE

En el puerto de Paita, anclada a la vejez
presa en cama inhóspita, a enfermedad sujeta,
la gloria hecha recuerdo, la libertad a medias,
oye un grito que llega galopando
.......................... sobre un potro azul noche.

En el viento álguien llama
Ven amada a cerrarme los ojos que agonizo.

¿Es sueño o pesadilla? No lo sabe,.
olvida afrentas de la edad, un viejo dolor ahuyenta.
Montada sobre un rayo de pelambre azabache
devora mares, tierras.
Ya el horizonte alcanza, acorta riendas,
se apea, corre y besa al amado
......................... que un aliento de vida espera.

Por fiebres devorado Bolívar sueña,
una caricia, un abrazo anudado.

Vano intento de amantes conjurar tiempo y ausencia,
olvidar a la muerte que junto a los dos se acuesta.


................a Manuela Sáenz



© Yolí Fidanza

Poema de Walter Villareal


SIESTA

Por qué no, la tarde, toda luz, afuera;
hojas, benteveos, aviones, arcángeles
y adentro, siesta de húmedos perfumes.

Por qué no, tu piel, un mapa, solo aquí;
valles, promontorios, playas, mesetas
y allá, astrolabio de secretos sabores.

Por que no, el cielo, un pretexto, ahora;
dioses, aerolitos, nubes, relámpagos
y en ti, espejo de latente inmortalidad.

Por qué no, las alas, un engaño, apenas:
raptos, vaivenes, temblores, pulsiones
y en mi, trampa de innominados colores.

Por qué no, la tarde, toda luz, a fuera
Y quizás...

el sueño de nuestro desnudo abandono
entre las sábanas.

el sueño de nuestro silencioso repertorio
de paisajes.

© Walter Villarreal

Poema de Ivana Szac


MUY ROJO

Gotitas
como ciruelas en la pared
crepúsculo incandescente
y un mail para Caperucita
que anda con cachetes colorados.
Dakiri para las señoritas
magnolias en sus boca.
y manzanas para Eva.

Hay insomnio de vampiro,
tanto rojo hierve
y golpea mi mirada
como un parto.

© Ivana Szac

Poema de Leonardo Gastón Herrmann



Las opacas escrituras de los insectos
durante el éxodo de los antepasados
de la imagen
signos de la longevidad,
polaroids de los alaridos
entre las ruinas del caracol de ojos.
Efímeras crónicas de los transeúntes
bajo la lluvia ácida.
Pinturas rupestres en las catacumbas
de mis vértebras,
oscuros campos de vidrio,
con ese mismo espectro que sonríe.

© Leonardo Gastón Herrmann

Poema de María Alicia Gómez de Balbuena



“Paz para las letras que me buscan…”
Pablo Neruda


Por Amor… Zalema

Para todo el amor que buscará follaje
Te ofrezco el alma mía
Donde anidan preguntas sempiternas
Donde aguardan caricias
Las desnudas caricias no logradas…
Para esa paz buscada
Para el camino de la mundial plegaria
Y porque eternamente esperaré que vuelvas
Hermano en mis angustias
Sangre de vanas luchas
Porque no hay caminos que nos lleven
a la paz tan ansiada.
Porque es LA PAZ ese camino
Me encuentras en las letras del mañana
Y en la energía cósmica del alma.
Pero también te ofrezco mi presente
Sepultaré mis noches
en la alegría de compartir tu calma
Y seré esa mano que, aunque yerma,
tenga el calor que nos derrita el alma
Hasta ser afluente…
Y ser puente.
Que pueda unir la diferencia humana


© María Alicia Gómez de Balbuena

Poema de María Amelia Diaz



A veces es un llamado débil
apenas un rumor inaudible en lo profundo de los huesos,
como una diminuta raíz que cava entre la tierra oscura de la carne

Después, se reconoce el golpe,
un ramalazo tendido entre diástoles y sístoles que galopa con sus cascos los charcos de la sangre
corre y arrasa el camino que le señalan las arterias
trepa y golpea aldabas incesantes que retumban en la casa a oscuras del cerebro
Como un chamán convoca a los poderes del nombre
que no sabemos
que no encontramos
porque no hay palabras ni sílabas que expresen
con su alfabeto hambriento el poder sagrado de las sombras

Entonces sólo nos responde el grito
desnudo grito hostil, jirón primero
que permanece sofocado en la trampa feroz de la garganta
en la boca misma del abismo
justo al borde de toda expresión posible.
Cepo
Y nos ahoga.

© María Amelia Diaz

27/9/11

Poema de Liliana Díaz Mindurry


MISTERIO Y MELANCOLIA DE UNA CALLE
de Giorgio de Chirico

No hay lugar que no amenace: eso lo sabe
no hay lugar donde no pase ella
la sin sombra.

........................ (Ningún ojo duerme)

No hay una caja de silencio, una caja pequeña, apenas entreabierta
no hay un viento rosado
a esa hora.
A esa hora, en esa calle, en el agua dolorida de ese mundo
no la ha visto. No la ha visto a ella, la del aro,
la sin sombra.

La belleza se le enciende de a ratos. Apaga el último amor adentro de los /huesos

Ningún ojo duerme.

A esa hora, en esa calle,
no la ha visto.

Ella no dice lo triste, lo más triste de todo.
No la ha visto.

En la ruina del sentido,
habla y deshabla.

...No la visto. Porque no la ha visto. Porque no es ella
la sin sombra.

Los perros del amanecer no se acercan, ni beben del agua cruda de la zanja que /ella pisa
la que sigue la geometría de las calles,
la que no se puede concebir ni soportar.
la que es un terciopelo adentro de las cosas
el plumaje del vacío.

Es que no la ha visto. O no es ella. O no hay calle ni mundo.
Las palabras se caen hacia abajo
la maravilla abre surcos en la piel, tajos en el aire. Guarda el deseo entre los /labios.

.................... Cero quiere decir nada.
.....................Cero.

No la ha visto y no hay maravilla, y no es ella.
Las palabras han dejado de concordar.

.............. Un disparo en la cajita del silencio
las palabras se caen hacia abajo.

Dios
afuera
ladra.

© Liliana Díaz Mindurry

Poema de Alberto Luis Ponzo


Preguntas

........................para Alicia Quaini

me he preguntado
dejando ir mi ser
por donde pueda modelar el brazo

seguir su movimiento
armar el labio
señalarme en la voz

me he hecho heridas
ardí en esperas
viví en las despedidas
me sostuve en dedos y ojos

abrí el oído
donde quedaron signos antiguos
tonos y cuerdas del sonido

percibí en mi cuerpo
el amor

me he preguntado
por cada grano que brilla
entre todos
para siempre

© Alberto Luis Ponzo

Poema de Marta de París


Cuántos soles perdemos

¡Oh dios irreversible! ¡Oh vértigo infinito!
A su inagotable curso
se ata nuestra vida
y el hombre inventa el sueño y los relojes
para poder mentirse.
¡Cuántos soles perdemos!
Las líneas puras de la rosa
la caridad, la gracia, la inocencia
las fosforescencias de la historia
lo que amamos.

¡Qué de soles perdemos!
Por ventura la memoria elige
y nos devuelve los perfectos azules.

© Marta de Paris

Poema de Álvaro Baltazar Chanona Yza



UNA MISA DE CUERPO PRESENTE

Desde la oscuridad del atrio

desciende ostensible el réquiem de la muerte
la lengua luminosa de los cirios
lame minuciosamente
todas las formas jorobadas de las religiosas
hemos traído las flores
que estaban donde termina el patio de la casa:
oraciones rotas
que ha puesto el sacerdote en las esquinas
de tu caja...

Yaces estéril a la mitad del templo

sin la fuerza deliciosa que tenían tus caderas
la sangre se estanca
en la planta de tus pies
antes que se juntaran tus párpados
no lloraban los muertos...

Afuera, a nadie le importas

la gente sigue comprando pan caliente
el aroma que viene de la calle
me lo dice...


© ALVARO BALTAZAR CHANONA YZA

Poema de Beatriz Schaefer Peña


El Santo Oficio

¡Aleluya, el Señor es conmigo
y mis culpas me serán perdonadas!
Así me ha sido revelado
............... en este ejercicio del rigor.
¡Aleluya! porque al amor
............... no hay que cederle espacio
ni debe haber caricias o deleites ocultos;
............... ningún regodeo del placer.
¡Aleluya! ¡Aleluya!
La Redención es inmaculada
............... como una lágrima seca
sobre la piel del muerto,
............... como un campo de sal.


© Beatriz Schaefer Peña

Poema de Alfredo Palacio


CONTIGO TODO TIENE NOMBRE.

“contigo todo tiene nombre”
FÉLIX GRANDE

Mi café tardío
las esperas tan largas
la luna y su otro lado
las limaduras del tiempo
cada hueso y su frontera
la brisa que inventa el verano
cada flor que se arranca para alguien
la lluvia y su pecho ambiguo
un amanecer cualquiera
la caricia que se demora
tu cintura y sus conjuntos
mi beso pegado en tu beso
la rabiosa soledad de los solos
el cuchillo que también corta el alma
la mirada perdida
cada estación que se abandona
este insomnio que te debo
cada palabra que invento
mi mano que espera tu avenida
tu piel de siempre y nunca
tus tacos tu seda tu mejor sombrero,
la noche que mire tus ojos
el silencio que nunca entrego.
Y me resta aún
.............. saber cómo te nombro

© Alfredo PALACIO

Poema de María Del Mar Estrella


EL PRODIGO

..............A René Vargas Vera


Camina. Se proyecta,
entra en la piel del otro
en el alma del otro
estudiando sus rostros y sus máscaras
sus fraternales laberintos.
Pero ignora
que escondido en su sombra,
latente pero oculto
el pródigo merece regresar al hogar
a sus raíces.


© Maria del Mar Estrella

Poema de Julio Carabelli



.................. A María Esther Chapp

Yo
El que nunca pisará Nazareth
saludo las odres y el lejem
Mañana
Cuando la tarde se incline
pasarás por el bar de la esquina
como siempre
para ver si estoy bien y me dirás
shalom
logrando que aparezca la primera estrella.

© Julio Carabelli

Poema de Ime Biassoni


ABRO MI CORAZÓN

Tinta que estás triste
por mirar de frente a los desastres
ver a la responsabilidad apolillada
atascada en caminos grises.

Corre sangre negra
viendo las caras de pobreza... desamor.
Abro mi corazón para entregarlo al mundo,
lo sostengo sin llaves y en silencio
ahogando el grito, subrayando paz.

Banderas de colores flamean amor
para que todos las alcancemos...
para que la humildad de lo sublime
trepe sin escaleras y se expanda
atando laureles, besando el blanco angelical
del corazón de la paz

© Ime Biassoni

Poema de Liliana Lapadula


VISIÓN

III

Una línea perpendicular
se dibuja en el cielo
cae a tierra
y se disipa en un instante.

¿Será la mano de Dios
que busca anclar
en el mundo
o la cuerda de salvataje
de los caídos?

La intensidad del viento
nos ha cegado
y el silencio no responde.


© Liliana Lapadula

Poema de Eduardo Alberto Planas



La ira

En el medio del dolor, cuando anhelaba la paz y el frágil equilibrio surgió de repente: la ira.
No ama demasiado al hombre, sueña con una cerilla y un bidón de gasolina, pero no es la reina en el palacio de las corrientes de aire.
A ella solo le queda el grito desaforado. El exabrupto.
Como si entre tanto dolor propio y ajeno uno tuviera tiempo para escucharla.

© Eduardo Alberto Planas

Poema de Susana Mabel Lizzi



Inevitable

Llueve infinito

caen sombras pedazos
secreto del humo olor a lengua sola
a piel quemada de recuerdo
escarcha y llama
silenciada
como llave sin puerta que abrir
tan muertaenvida
con su magnolia sin ojal
oscura menta náufraga en la noche
puñal y augurio atravesando sangre
pronta a morir como animal escarlata
y ahora
esta enormidad de sentimiento
puro quedarse aquí
como la sal
(y el alma sin salir de su prisión
con levedad de pájaro
buscando un trébol de cuatro hojas
sin remedio).

© Susana Mabel Lizzi

Poema de Stella Maris Vence


sin frontera en la encrucijada
en la dimensión absurda de la coherencia
en la medianera de los dioses
en la santidad de la violencia
habla clama exclama
el hombre


© Stella Maris Vence