20/3/26

Poema de Lola Halfon

  


Las polillas te buscan

tienen algo con vos, así como

los mosquitos conmigo

En nuestra primera charla dije

te conviene, si estamos juntos

me pican a mí

y te convencí, me escribiste

para volver a vernos

Me guardo la lectura obvia

de las mariposas de noche

que no pueden resistirse a tu luz

y chocan chocan chocan

contra tu cuerpo. ¿Sabías que esa

atracción es suicida? Se golpean

contra la fuente luminosa hasta perecer

Si el fulgor no es de estrella ni luna

se confunden. ¿Nunca pensaste que

en vez de volar, tiemblan en el aire?

 

© Lola Halfon

Etiquetas:

Poema de Miguel Fuchs

 

 

En caso de emergencia

 

El animal con lenguaje

solo crea historias,

desde sus ancestros, reúne

la información. Utiliza

la fe para inventar su cuerpo,

narra la identidad, y deja a mano

un martillo rojo cerca del vidrio.

El animal con manos crea

herramientas, la previsión

de saber que lo que te protegía,

podría tener que romperse a golpes,

y salvarse de mirar

los ojos del cuerpo muerto

que nunca da una respuesta.

El animal que ama,

cuidará de su familia, señalando

las salidas de emergencias.

 

© Miguel Fuchs

Etiquetas:

Poema de Daniela Camozzi

 

Ruego

 

sean lucha

carretilla amor

memoria ritmo

sentido

 

la plata se haga

blanco brillo

rime también bright

acá con night

se vuelvan

noche en vela

y gema

de pedir y agradecer

 

dicen que traducir

es llevar un barco

a otra orilla

 

yo ansío

barca segura

 

el poema se haga

imploro

en cada lado

 

© Daniela Camozzi

Etiquetas:

Poema de Simón Dante Lorenzón

  


Paraná, islas, un litoral

mi ciudad, la que quiero llevar.

Paraná un río,

la humedad que sabe a desierto

un murmullo,

un fraseo, un paisaje total

se mezcla en cancionero.

Paraná un gurí en la costa

dibuja el cielo marrón

un válido trazo incierto.

 

© Simón Dante Lorenzón

Etiquetas:

Poema de Alicia Márquez

 


Estaturas

 

Todos nos apoyábamos en la pared

y nos medíamos.

A los chicos les encantaba verse en la medida

de su vida, que cada vez, se estiraba más.

Y un día, no nos medimos más.

Ya no entusiasmaba y tampoco importaba.

Ellos nos habían superado.

Y entonces ahora no hay medida que valga.

¿Cuánto mide el abrazo que no puede darse?

¿Cuánto la extrañadura?

¿Cuánto mide el silencio?

¿Cuánto?

Ahora mido los días para verlos, para hablarles,

para enterarme de sus jóvenes planes, llenos de verde.

Y los abrazo.

Y en ese momento, en ese preciso momento, el del abrazo,

recuerdo la pared, los números, y la medida del amor.

Que es infinita.

 

© Alicia Márquez

Etiquetas:

Poema de Celina Feuerstein

  


Sin olfato casi. Ciegos

sus ojos miran la pared

en penitencia o en pena

de espalda al mundo

se va muriendo

 

perro del cielo bola peluda

nube y bendición en los días

tristes del 2007

encerrado en su soledad perruna

se va muriendo

 

ladrido escandaloso

la audacia de entrometerse sin tapujos

perro alma y perro duelo

de mis hijos parte cada día. Y yo

yo no puedo no morir un poco

 

-no es melancolía ni el dolor

devastado de quien pierde

a su mascota-

No es eso.

 

Anda rondando la muerte

se huele cerquita y yo espío

enojada limpio olores

culposa miro si respira

 

un túnel a ninguna parte este vértigo

este miedo.

 

© Celina Feuerstein

Etiquetas:

Poema de Jorge Curinao

 

MANIFIESTO 

 

Lo realmente difícil en la poesía

es escribir sobre la felicidad

lo intenté

pero no pude

no sé

debo ser algo masoquista

porque siempre cuando escribo la palabra felicidad

la borro y la vuelvo a escribir.

 

Imagino que la felicidad es también eso:

borrar y volver a escribir.

 

© Jorge Curinao

Etiquetas:

Poema de Alicia Pastore

  

tan de a poco

se va retirando la luz

que no es un golpe

la oscuridad

 

como cuando el atardecer

entra en la noche

más profunda

o la ola

arrastra hacia el mar

lo que sumó en la playa

 

todo lo demás

ese resplandor

esta permanencia

 

es terquedad de llevarme

la última caricia

aún tibia

para el viaje

 

© Alicia Pastore

Etiquetas:

18/3/26

Poema de Ana Russo

  


  HERMANAS  MIRABAL


¡Si me matan, sacaré los brazos

de la tumba y seré más fuerte!

Minerva Mirabal


cada 25 de noviembre

en ojo de agua

el cielo se cubre de tres pañuelos

son sedas que se desanudan y

planean con libertad

pañuelos de seda, tres

una delicadeza que a su pesar

fueron destino de mordazas

tres telas que sobrevuelan

la rebelión  de las mariposas

entre sus vestidos, la libertad armada

muertas 

pegadas  sin aleteo alguno

en un frasco de vidrio

o en los bicheros del demonio

con las alas fijas a una chinche

así, sin gritos, las mariposas se asfixiaron

todas somos ellas

las vulneradas

las humilladas

las manoseadas

las sometidas

las apaciguadas a baldazos

las condenadas

las que fueron y van hoy a la quema

las que le mutilan  su orgasmo

las que pierden sus crías

las que rezan y las que gritan

con la gargantas rotas

una todavía sostiene entre sus dientes

un cuchillito afilado

otra trepa por la espalda de los siniestros

y la tercera tiene un ala caída 

pero  la está sacando de la tumba

y vuelve al vuelo.

 

© Ana Russo

Etiquetas:

Poema de Andrea Delfini

 

 

Sala de mujeres rotas

un cuerpo ovillado que

desaparece entre las sábanas.

Mamá está desnuda

debajo del camisolín celeste

conectada al suero

en su demencia,

me muestra una paloma

que entró por la ventana,

y es cierto,

camina entre las camas

en busca de miguitas

“mientras no me cague”, dice

y canta, “se equivocó la paloma…

tratala con cariño

que es mi persona”

 

© Andrea Delfini

Etiquetas:

Poema de Mercedes Venturino

 


Cuando te conoci

 

Cuando te conocí

la sombra leve de tu mano bastaba apenas

para despuntar eclipses

Y así, entre la claridad de un sol

y la oscuridad cerrada de las ostras

que guardan su tesoro,

brotó ese cristal de alondra que fuimos

A veces

eras la corona amarilla

de un diente de león embravecido

Luego...su misma corona vuelta espuma,

sombras del viento,

o nácar de luz para volar en silencio

A veces

fui la reina coronada de una comarca sin nombre,

sin límites ni banderas,

escondiendo cualquier decorado

que adornara

tu patria huérfana de deseo

Dueña sin llave de la pertenencia,

la que supo que la puerta mejor cerrada

es la que se deja abierta

Fui la que abdica y entrega la posibilidad de la luz

sin contar la voz y los milagros

Y entre rumbas y zambitas

pasó el acierto, leve, pero decidido

como el secreto de un diente de león

Hoy

que ya no somos la magnolia quebrada entre los dientes

o un rayo de luna sostenido entre los dedos

Hoy

que todo lo que puedo guardar de vos, lo llevo puesto

Hoy que ya no asoma el filo de mi piel

para rasgar el aire donde entra la luz

Hoy

que no somos candil, llama, espejo del infierno

camino a tientas sobre el duelo

que empecé a vivir desde que nacimos

y me digo

que era sólo cuestión de tiempo

pero no supimos

-como decía Oscar-

que algunos caprichos duran una eternidad

-siempre más que los amores eternos-

 

© Mercedes Venturino

Etiquetas:

Poema de Juan Manuel Ramírez

 


Hamacarse

un simulacro de vuelo

impulso a otro plano

Un intento de alcanzar el deseo

y volver al punto de partida

Te animás

el envión es diferente

podrías romperte una pierna

hacerte un raspón

tendría cierto placer

sacarse la última cáscara

de esa

de alguna herida.

 

© Juan Manuel Ramírez

Etiquetas:

Poema de Josefa Prada

 


A CIELO soleado dudoso

 

En qué ojos verdes

nada la memoria

delfina de ríos entre los dedos y los ojos

se horadan motivos

entre las cosas y los paisajes.

 

En la redondez se leen

las palabras de las hojas

 

ahí cuando el cielo manso

descansa su color

en el mimo del abrazo

y la compañía.

 

© Josefa Prada

Etiquetas:

Poema de Jorge Medrano

 

la acumulación

de suciedad en los dientes

 

la distribución de oxígeno en las glándulas

 

la capa hídrica

arrastra los detritos

 

diseccionar la soledad

irreparablemente termina

con la separación de los cuerpos

© Jorge Medrano

Etiquetas:

Poema de Gabriela Peirano

 


Fue tu sombra

 

Desdibujada y tardía,

se fue perdiendo en la noche

por la luna perseguida

entre calles de adoquines

y farolas encendidas.

Tomaba formas extrañas

al pasar por los jardines

y pintaba las paredes

con formatos sin sentido.

Fue una sombra, fue tu sombra

que me mostraba el camino

hacia un futuro dichoso,

hacia mi incierto destino.

 

© Gabriela Peirano

Etiquetas: