Poema de Diana Bellessi
El mazo
En el viejo café
Cervantes sobre la plaza
la sombra
luminosa de mi padre me acompaña
siempre he
querido a este boliche sombrío
donde los
parroquianos varones juegan al mazo
español o miran
la televisión silenciosos
y me dan permiso,
Dios mío, de fumar adentro!
aquí veníamos con
el papá a tomar café
y a él, no le
daba vergüenza traer a su hija mujer
la ruta al frente
y la vieja estación de tren
con la plaza al
lado, ya suben las voces de estos
machos y quisiera
atrapar cada gesto o frase
que se repite
desde mi infancia a mi vejez
ahora que ya se
han olvidado de mi presencia
con las cartas en
la mesa y uno lee el diario
dos toman cerveza
o miran un documental
sobre Tailandia y
el mozo del bar y yo
la octava
pasajera con un noveno sentado
atrás que ahora
entra al café de la plaza, el más
antiguo que
conozco y siempre milagrosamente
abierto, hay un
tipo ahora en el reservadito
tomando vino, y
mujeres nunca, qué entretenida
la rutina de los
varones que ahora comparto
con mi cuaderno
de notas mientras el noveno
se acerca a jugar
una básica y hablan de una víbora
no sé si será de
Tailandia o de Zavalla
pero todo tiene
un sabor de aventura antigua
que me dan ganas
de reír y de llorar al mismo
tiempo y ahí
entra el barbero y Barrera detrás
que se sienta en
mi mesa mientras recuerda,
octogenario ya,
al Chevalier y a su mujer
Hilda, amiga de
mi mamá, encantador este
Barrera, y otro,
al que le reconozco la cara
aunque no sé cómo
se llama y me dice "acá
se sentaba
siempre tu papá, en esta silla,
frente a
vos", lo recuerdo, sí, mirando hacia la plaza...
ustedes me
trajeron, ¿verdad viejitos? y el dueño
del bar que me
ofrece ahora una copita que no
me dejará pagar,
tan grande y hondo, no sé
© Diana Bellessi
Etiquetas: Diana Bellessi

.jpg)
.jpg)


.jpg)


.jpg)


.jpg)
.jpg)

.jpg)
