Mamá, mamá, mamá
Mamá, mamá, mamá
No te sientas triste mamá
No tienes la culpa como te decía mi viejo
Y No tienes nada que espiar
Mamá
El brillo en tus ojos siempre me ha
iluminado el camino
Y en mis noches de lagrimas ESCONDIDAS
Tú fuiste el pañuelo y la sonrisa que las
desaparecía
Ay mamá, mamá
No tienes que volver a meterme a tu vientre
mamá
No hiciste nada malo al darme vida
Ni pecaste al criarme y cubrirme de los
otros
Porque algo en ti sabia que era diferente
Ay mamá, mamá, mamá
Tus monedas y billetes que salían del banco
de tus senos
Ocultos entre tus dedos
Y acompañados de ese gesto de ojos abiertos
para que nadie notara
El secreto entre tu mano y la mía
Siempre mi ángel mamá
Y yo tan necio
Tan cobarde
Ta extraño a veces
Tan distante ahora
Ay mamá tu cara triste y tu corazón roto al
verme ir herido
Surcando los cielos a otros cielos
Porque no había espacio para mí en tu casa
Ay mamá perdón por nunca pensar en tus
océanos
En tus ríos sobre las almohadas
En tus culpas atribuidas por egoístas
Por no ver tu corazón roto
Por culparte a veces
Por no entenderte a veces
Cuando abrazabas a quien para mí era un
monstruo
Y para ti era otro pájaro herido
Ay mamá
El cielo debería inclinarse ante tu amor
infinito
Ante tu entrega abnegada
Y tu sabiduría Salomónica.
Mamá, mamá
No te vayas nunca No me dejes solo en este
mundo que a un me rompe
Este mundo que no entiendo
Este mundo que me desarma a diario para
volver a armarme
Como un rompecabezas infinito
Santa, santa, santa…
¡tantas veces santa!
Y yo pecador, hereje, prodigo y mendigo
Nunca ha sido fácil ver la riqueza que
siempre tuve
La que veo ahora
Mi tesoro tú, mi fortuna tú, mi cielo y
paraíso tú
Siempre tú mamá
Infinita TÚ
BENDITA ENTRE TODAS LAS MUJERES
Ay mamá aquí está tu niño roto
Tu niño frágil aun que solo en ti encuentra
fuerza
Tu equivocado niño
Tu hombre errado
Tu dolor, tu orgullo extraño
Tu niño ma´
Ay mamá
perdón mamá
Mi ángel tú
No dejes nunca porque aquí no hay un lugar
Para mi sin ti
Sin tu palabra sabia en el momento oportuno
Sin tu abrazo en todos mis vacíos
Sin tu aguja que teje mis heridas
Sin tu mirada que me acepta todo
Ay mamá
Artesana, mi milagro, mi Aleph
¡¡¡Mi diosa humana mamá!!!
© Luis Pabón
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