Cifras
cifras curiosamente imprescindibles en
nuestra vida
tan de
moda la numerología
estar en el lugar incorrecto puede costarnos
la vida
como a Manuel del que canta Jara:
“Son cinco minutos/ La vida es eterna en
cinco minutos/ Suena la sirena/ de vuelta al trabajo/… muchos no
volvieron/ tampoco Manuel”
se trata de latitudes y
altitudes y fechas no
convenientes
tal vez si Ignacio Sánchez Mejía esquivaba
la cornada
Federico no hubiera escrito nunca eran “las
cinco en sombras de la tarde”
tampoco el tiempo en números sería
importante
cuando la madre de Lennon después de
abrazarlo por última vez
lo hubiera abrazado dos o tres veces más pero no lo hizo y
sin embargo en el film alemán Corre, Lola,
corre el tiempo de veinte minutos
tiene el privilegio de repetirse tres veces
hasta llegar a estar en el lugar correcto y
en el momento adecuado
pero cuidado
que
ahí hay una mina que se plantó en
Ucrania
o andá a saber vos en qué paralelo y meridiano más
hay
gente en el desierto de Malí, Congo, Afganistán por pisar una
creo
mientras las cifras de la desnutrición de mal en peor
en cuestión numérica se trata de gramos
siempre cifras mientras dos estados
sometidos de pocos kilómetros cuadrados
es mucho para llamar reino unido a una isla
y el fragmento de otra
tal vez la literatura abogue sin números
pero Georgie comienza : “ El catorce de
enero de 1922” su cuento Emma Zunz
prolijamente ubicado pero al final
“sólo eran falsas las circunstancias, la
hora y uno o dos nombres propios”
entonces qué
los números no dan
¿por
eso la horda de refugiados buscando morder el pan?
escucho decir que soy número 8 en la
numerología
entonces indago qué número es la infancia
ahogada en el Mediterráneo
cifras de los economistas hacen pronósticos
desoladores
necesitan que “los pobres/ que cada día
están más solos/ cantando el himno nacional y agitando la bandera,/ en la fría noche/ de la patria
ajena”
como escribió Roque Dalton no se desvelen
en una sublevación carnívora
no hay cifras que predigan que el agua de la historia
ha de ser vertida en el nudo del polvo
incalculable desde las matemáticas
la cosecha no es propia si retacea el pan
la muele la imaginación poderosa de la
poesía
que enhebra palabras voraces de esperanza
de que esto termine de una buena vez y se
hagan bien las cuentas para todos.
© María Cristina
Chiama
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