16/5/26

Poema de Paulina Juszko

 

                                                  

condenados

 

No hay Superman

 no hay héroe ni dios

que nos salve de nosotros mismos:

 enemigo feroz despiadado

 pero taimado y sutil

  subcutáneo como un sarcoptes

o

  escondido en los repliegues de nuestras entrañas

  de cuando en cuando sale a la luz

  se convierte en espejo fiel

  delante de nuestros ojos

   y nos avergüenza su fealdad

   nos hiela  nuestra cobardía

   gemimos lloramos

pero nada hacemos.

 

© Paulina Juszko

Etiquetas:

Poema de Daniel Rafalovich

  


He soñado mil veces

con un salto en el tiempo.

He visto extraños desfiles

sobre pasarelas de cristal

en espirales ascendentes.

He tenido sueños concéntricos

(despertaba

y el sueño seguía allí).

Sueños prehistóricos

en busca de algún fuego.

Sueños medievales

tras un cáliz mitológico.

Sueños con enormes Palacios de Justicia,

entre pasillos selváticos.

También hubo casas desconocidas

en un conocido sur

(y en un lago encrespado

y un altillo con libros en desorden).

Y un extraño recital poético

en una suerte de burdel

a cielo abierto.

Y presencias queridas

amor y vino

parpadeos galácticos

cuchillos maquillajes

susurros profecías reflejos

sed sexo caravanas

amenazas intangibles.

Y, claro, esa caída sin fin

(tan propia de los sueños)

que precede al momento

en que los ojos se abren al abismo.

 

© Daniel Rafalovich

Etiquetas:

Poema de Alejandra Boero Serra

 


Espejismos 

 

El agua abre círculos

bajo el rostro de Narciso.

El reflejo sostiene su mirada

y la recorre.

Muestra un cementerio,

un orden de lo ancestral.

 

Rostro y reflejo se funden

como el hierro en la fragua.

 

Narciso no se reconoce

en esa alquimia.

Una geografía de espasmos

describe su lucha.

 

El recuerdo de pútridos naranjos

y retorcidas herrumbres

desarma su belleza.

 

En sus ojos,

la muerte.

Negadora.

Familiar.

 

© Alejandra Boero Serra

Etiquetas:

Poema de Fabián Leppez

 


Soy hijo de mi santa madre.

Soy hijo de la sangre picante

que inmoló sus huesos

y los retorcijones blancos en la camilla.

Soy el hijo de la madre que me parió

vestida de algodón

en una clínica de cemento.

Hijo de la madre que pujó por mí

con los cachetes inflados

forzando la planta de sus pies

con sabañones

contra el caño frío.

Hijo de la madre que gritó

sin anestesia

mezzosoprano

en un intento de multiplicarse,

en un pacto filicida.

Pariendo piezas rotas.

 

Las paredes se ajustaron.

Caí entre sus piernas,

rojo, como un botón.

Varios dedos me sostenían.

 

Soy la placenta congelada en un tupper.

Un globo de cumpleaños reventado

con un cigarrillo.

Soy el croquis, el boceto de

un millennials que mutila

fantasmas en su adn.

 

Soy raíz de mi madre,

nervio de su corteza,

arteria en sus pómulos,

curva morada en sus músculos.

Soy un peldaño de mi madre

y una cápsula de ella habita en mí,

suspendida

como caja de Pandora.

 

Soy un virus lisérgico que rebotó

en las persianas de su selva

y abrió las cortinas

para incomodar.

Soy la caspa del stress de mi madre,

barro en sus zapatillas.

 

Soy lo que cabeceó una semilla partida.

Una semilla sin glifosato.

Un germinado en un frasco de dulce.

Soy lo que queda en el fondo del vaso

donde flota una dentadura

y desde allí, me hago carne.

 

© Fabián Leppez

Etiquetas:

Poema de Alejandra Bosch

 


Celebración

Adonde encuentro una ventana

Con la luz encendida

Allí adentro

De ese cuarto

Estoy y afuera también

Corriendo desnuda por el bosque

Allí junto a la vela

Insomne, una mano rápida

Deja una marca legible en un papel

                       Se hace con eso

 La música

A bailar en mi celebración.

 

Cuando mi tía me cortó el pelo

Y denunció, tenes piojos

Qué tenés en la cabeza

Llorando dije, piojos

Piojos, piojos

Y los bichitos

Festejaron la primera palabra

Dicha en voz alta

Y celebramos

Esas lágrimas y esa voz

Ellos, todos ellos allí

Sobre la corteza

De mi planeta.

 

© Alejandra Bosch

Etiquetas:

15/5/26

Poema de Luis Benítez

 


la momia en su vitrina 

 

el nilo azul las móviles barcas que doraba el dios

las pirámides hechas de tiempo detenido

el ambicioso insomnio del faraón la cacería de hipopótamos

bajo la luna nueva ni siquiera ya recuerdos son

en la cabeza vacía y el hueco de los ojos

 

las podridas vendas que mal sujetan su vientre destripado

pedazo a pedazo caen sobre los pies paralizados

las manos yertas las piernas consumidas

 

cuando ella piensa es porque una mosca distraída

le ha entrado por la oreja y si sonríe es porque una

mueca nueva le regaló impiadoso el roer de las polillas

 

© Luis Benítez

Etiquetas:

Texto de Cecilia Carballo

 


La cosa

 

Debo transformar la cosa; si no se rompe y yo quedo quieta. Aunque sea intangible, se caiga en el aire. Para que lo perenne mute de golpe. El cambio del objeto es poner límites, barreras a lo imprudente; si no me deslizo en una vorágine inesperada sin fondo donde respirar. Con la cosa arreglada, seré un enigma para manejarme en un terreno libre, prepararé la savia, abriré una llaga en la tierra.

 

© Cecilia Carballo

Etiquetas:

Poema de Mariana Miranda

       


TIERRA


Una lágrima del sol

es como un hechizo de fuego

que se hace luz.

 

Y mi tierra tiene

un sol que llora

la pena de los que sufren.

 

Como si fuera una cruz

para llevar

siempre.

 

Como si fueran cadenas

para no cortar

nunca.

 

Mi tierra es negra

como la sangre del indio

y sabe

que no hay morena más grande.

 

Que no hay disfraces

que la cubran.

 

Y hay un sol que llora

por sobre una tierra santa.

Tierra de madre,

pan de esperanza.

 

Milagro de que me halles

algún día

en las distancias.

 

Tierra que sufre

cantares de plata.

 

Milagro de los que se fueron

algún día

y en mi Patria

enterraron sus presencias

para que crezca

esta tierra santa…

 

© Mariana Miranda

Etiquetas:

Poema de Marta Ortiz

 


…hay partículas de soledad en el aire

                                                                                           Alicia Salinas

 

gotea la noche una luz de agua.

 

deshoja margaritas / inventa

–la solitaria–

su vuelo cósmico en la ruta del falso dorado.

 

presiente

la huella de tu estela

tu frágil carcasa de ángel. 

 

materia sutil

el aire con ojos respira vacíos.

 

© Marta Ortiz

Etiquetas:

Poema de Sergio Guerrieri

 


Ritual


Antes de ser descubierto,

el salvaje fue previamente inventado.

G. Cocchiara

I


El silencio, esa posible interdicción,

nos hacía bailar mejor.


La danza del amante se parece

al comportamiento animal:


comer por instinto,

por verdadero hambre;

correr para salvarse,

por verdadero temor.


La cabeza del amante

es una serpiente;

sus cascabeles,

el amor de la víctima.


II


En el silencio, la cadencia es una.

A veces puede verse ese ángulo ascendente:

la boca abierta de eros y tánatos,

la casa impecable, la falta de luz,

la oscura certeza de bailar imitando la luz.


© Sergio Guerrieri


Etiquetas:

Poema de Celina Feuerstein

  


Quisiera tu voz

después del silencio

esas rarezas

a las que me tenés acostumbrada

 

¿Y nuestra música mi amor?

¿Se hará eco?

 

¿Podremos atrapar la brisa leve

el viento huracanado?

¿Seremos capaces

de sostener el peso de los brazos

firmes las piernas?

 

Que leviten los cuerpos

llenen el aire de palabras nuevas

un coro de voces pronuncie

nuestro nombre. Que permanezca y susurre

 

se haga del amante amor

susurre susurre

 

y más tarde

cuando el crepúsculo todo lo nuble

y las horas sucedan para otros

no insistir

 

© Celina Feuerstein

Etiquetas:

Poema de Silvia Marina Crespo

 


Una cebolla cada noche

              

Por las calles blandas

donde se busca el sueño

pasa mi madre

con su carromato repleto de viejos carteles

de prendas ofrecidas al olvido

A veces es joven

sonríe y despliega sus alas de laurel

lleva una catedral sobre la cabeza

transparente como corona secreta

A veces murmura un canto bajo y envejece

repite frases bordadas en el renglón de la infancia

otras, camina sobre piedras calientes

sobre las piedras vivas del camino

Pasa mi madre cada noche

deshoja una cebolla e inicia la tormenta

y la lluvia cae de sus ojos a mis sueños

como sombra de un sauce

a veces violeta

a veces de un color interminable.

 

© Silvia Marina Crespo

Etiquetas:

Poema de Cecilia Glanzmann

                            


 PERSISTIR 


He de persistir

como el faro aquel de nuestras costas

enhiesto, solitario,

arrullado por las tempestades

y los soles.

 

He de persistir

con mi valija de gnomos

guardianes desde siempre de mis sueños

los sueños que caminan y caminan

con los haceres que me dicta el alma

cotidianos

y que son los que me susurra

el ser.

 

He de persistir

con la soledad acompañada

                        que agradezco

con el acompañar a la soledad de los otros

con la pura soledad que me conversa

y me encuentra, bien adentro

 

he de persistir

aunque me canse

en este acelerado desasirse de los lazos

desasirse de los nudos

de los enredos promiscuos del apego.

 

He de persistir

contigo, hermano, en este tiempo.

                                

© Cecilia Glanzmann

Etiquetas:

Poema de Susana de Iraola

  


CRISTALIZADOS

 

Hay algo extraño que escapa de las venas

no es sangre estoy segura

gotea transparencias invisibles

algo se pierde en el camino de los seres que somos

se lo traga la tierra vuelve al polvo

no notamos la falta

algo cristalizado en la mirada nos invade

seguimos nuestros pasos

dejamos a los lados del sendero a los heridos

niños mujeres viejos poco importan

sólo importa el avance individual

la humanidad no existe en nuestro cuerpo

llegamos a perderla

y casi es un festejo este anularse.

 

© Susana de Iraola

Etiquetas:

Poema de Marcelo J. Valenti

 


ANALEPSIS 3


¿Será verdad lo que

reza

el viejo documento?

¿dos ángeles en el linaje?

No logro imaginar sus voces,

su idioma, qué música escuchaban.

Debo ser el único que piensa en ellos.

Para el resto, son apenas una

cifra hipotética, algo necesario

y olvidado.

 

© Marcelo J. Valenti

Etiquetas: