21/9/26

Poema de Leopoldo Castilla

 


CON LOS PIES EN LA TIERRA

 

                                             A Mario Trejo

 

Hay un instante

en que la mesa vuelve en si

en que el árbol se reúne

y es de nuevo

ramas, hojas y un pájaro lógico

 

todo recompone la escena

los límites

que hagan verosímil a ese hombre mirando la siesta

 

él

considera que realmente ha aparecido

que tiene tiempo

y parado sobre la sombra del árbol

cree que toca tierra

 

                              dentro de un orden

                              el conocimiento

                              es eternidad que se pudre

 

pero el azar absuelve:

el pájaro ya no sostiene

al árbol

  torcido por el cielo.

 

© Leopoldo Castilla

Etiquetas:

Poema de Susana Szwarc

 


A solas

 

Lejos está el recuerdo y cuando

se acerca

aprieto los ojos. Pero sigue ahí

la hermanita

dando vueltas

entre las paredes austeras, el libro abierto.

Caminan ella, el libro, las paredes,

se le caen las medias.

 

¿Si ciega una, siega la otra?, ¿y quién

riega las plantas? ¿Había plantas?

 

No escucha porque lee

en voz alta, lee lo que todavía

rueda hasta que se queda

y le alcanza una sola pared.

 

Tu cabeza tu cabeza tu cabeza

se golpea

contra

una vez y dos y mil veces

salgo corriendo.

 

Hasta que la rueda se aquieta,

la pared se aleja y la lluvia

nos mantiene

todavía

despiertas.

© Susana Szwarc

Etiquetas:

Poema de Silvana Franzetti

 


El asunto no es el lápiz negro que chirría sobre el papel

y tampoco las teclas de la computadora

decididas a llevarse el resto

de ruidos del lugar, sino callar como el extranjero,

con un silencio reversible: del anverso

(para el natural), se trata de algo inalterable;

para el extranjero (del reverso),

su propio silencio sobrevive,

acepta la palabra en sentido hiperreal

porque sabe qué es la nada,

ya no digamos el nadie.

 

© Silvana Franzetti

Etiquetas:

Poema de Vilma Sastre

 


E L


Aunque tal vez sea un espejismo 

O.  Girondo, Ella

 

es un aficionado de playas encendidas

guía inaudito cuando me tallas

estrepitoso

espléndido

en una cobertura de lava

enlodados los dos

en alarde de balancearnos juntos

caricatura cursi casi culminando

en melodía rimada que se pierde

           por extremos pudorosos

es también intolerante de mi nada

               que no sea el deleite apocalíptico

dispendio fanfarrón

que atreve todos sus campanarios

exuberante

exhibiéndose en hálito sensual

a veces desborda los paréntesis

        y desmenuza  mis flancos

es

cuando me acoplo a su espesor

sólo por el placer de ampliar su

              ego oblicuo

jadeo sentencioso

      lamiendo lengua-lengua la lejana línea

orilla de labios sorbo caliente

un éxtasis de arrullo

       en el revés de mis mejillas

voraz procaz falaz

feroz filibustero fálico

vertiginoso

vertical

osamentero mientras controlremotas mis contornos

en cadencia permanente

que amo

amor rozo que froto aglutino desmigajo nucleo

disperso que mutante reorigino abrazo entrecierro

y que me adhiero me adhiero me adhiero madhiero

 

© Vilma Sastre

Etiquetas:

Poema de Ricardo Ruiz

  


mousiké

 

a la sombra

del silencio

en su noche

asoma

si pudiera ver

esa lengua

que lame

la espalda

temblando

antes de su escucha

 

una mirada

oblicua

agua

de lo común

el pulso 

del recuerdo

futuro

un aire

que murmura

en los cuerpos

 

el envés del aura

 

gotas

danzando

en lo que

decimos

tiempo

las manos

que lo vibran

nota a nota

en sus huellas

o ruinas

 

no calla

 

en los huesos

azar su voz

quiebra

y canta 

 

muda la lengua

que corroe sus maderos

muda velamen y jarcia

a son de mar

deriva

 

reúne la materia

del temporal

motín de esclavos

y fantasmas

el futuro anterior

el regreso al infinito

 

derrota

del buque

insignia

de las manos

que lo hicieron

 

en los sargazos

de niebla

aún varado

en un mismo otro día

otro día persiste

 

el amor

por la tormenta

los vientos

de clases

contrarias

 

cielo invertido

cifrado en sus olas

su no

resiste

y resplandece

a son de mar

 

muda la derrota

muda el infinito

que lo precede

 

el regreso al futuro

de las manos

que lo hicieron

 

© Ricardo Ruiz

Etiquetas:

Poema de Noemí Correa Olivé

 


TEJIDO EN SECO 

 

Por el encaje gris

de la sequía

buscamos          hilo y aguja

para enhebrar fisuras y requiebres

para coser estanques

y anudar temores.

 

Por el encaje gris de la sequía

escapa

sin su gota

un retoño de la hiedra

y, entre cactus y espinillos

 

se escribe una canción

 

humedecida.

 

© Noemí Correa Olivé

Etiquetas:

Poema de Fabiana León

 

 

Una palmera se agita por el viento

parece un niño jugando a ser fantasma

el cielo humoso confunde la mirada

podríamos estar lejos

solos

podríamos ser otras   otros

 

pero es viernes

llueve

soy esta mujer

que amanece temprano

viaja en colectivo

                               y mira

qué profunda humanidad

esconde un árbol.

 

© Fabiana León

Etiquetas:

Poema de Dardo Passadore

  


Una hendija de luz

que se colaba por el postigo.

Un grillo de madrugada.

Sombras indeterminables.

 

Amo todo

lo que odié de niño.

 

Mis sutiles enemigos.

Mis crueles obligaciones.

Saber que un día

llegarías a mi vida.

 

© Dardo Passadore

Etiquetas:

Poema de Silvia Susana Durruty

 

 

QUIERO

 

Que nadie me robe la cordura

Que nadie deposite hierbas amargas

en mi taza blanca de café

Quiero que no me roben la alegría

de todo lo que sí

y que desaparezca al fin

todo lo que no  

Quiero los fuegos en la cocina

Quiero las flores en el patio

Quiero los motivos dibujados en la pared

Quiero que se esfume de una vez el engaño

Quiero los reflejos claros del sol en el agua

 

© Silvia Susana Durruty

Etiquetas:

Poema de María Elena Gómez Link

  

 LA OSCURIDAD

 

A oscuras la noche palpita.

Silencio que abraza los oídos

solo se puede saber que

afuera de esta oscuridad corre el tiempo.

Ruidos lejanos a esta negrura.

Lo cierto se hace incierto.

Las horas pasan, pero sin percibirlas.

Extraño aburrimiento.

Estar conmigo

 ¡calamidad!

Los agujeros del paisaje dejan entrever

sombras dibujadas como árboles y cosas.

Más allá hay algo

 no puedo divisarlo bien.

Sombra dentro de una entera.

Un laberinto que imagino

 mientras la negrura me perturba.

Ir por velas parece un gran paso. 

Mi mente se ha aquietado

 ahora no sé.

Tal vez dentro de un rato

¿cuándo?

No están las horas

 hay un gran vacío estancado la existencia.

Después de la puerta

 todo sigue igual:

calles iluminadas

 voces que intercambian palabras.

En la penumbra que avanza

con la noche

 todo se detuvo aquí dentro.

Lo más lejano

se vuelve cercano

una apariencia inconmensurable

 la negrura.

 Recuerdos

 calcos perfectos de otra existencia.

Perdida entre el dialecto

 los menesteres del crecimiento

 acuden

despacio a la mente.

Dentro de un rato será de día

 ya no cantarán los grillos entre el pasto

 la noche desaparecerá 

 la luz tan ansiada entrará por la ventana.

No habrá miedo de enfrentarme.

Ni decirme, ni nada.

Me veré en el espejo

con ojeras debajo de los ojos

cansancio que muestra el no dormir esperando a que amanezca.

 

© María Elena Gómez Link

Etiquetas:

20/9/26

Homenaje a NORMA STARKE en su fallecimiento

 Me entero del fallecimiento de Normi, como le decía cariñosamente. Un ser humano gigante, enorme, cálida, empática y una poeta esplendorosa, de esas poetas perfil bajo pero que con su palabra enaltecía el género que tanto amamos y nos unió.

Una tristeza. Abrazo enorme a sus familiares y amiges, Gus.






por las cavidades

sin huellas

crece infinito el musgo

vamos juntos hacia el fondo

tierra en desliz

 las preguntas

 

y la sed agotada

que se acuesta y  sueña

aromas en el fuego.

 

© Norma Starke 

 

no comprendo el silencio

 

sos la memoria del fuego

el poema oscuro que hoy  escribo

el blanco poema a veces arrojado

           en secreta lengua de amantes

 

aún arde

este fuego intocable

aún arde

 

sos la memoria del fuego y la lluvia

las palabras del aire y la tierra

         esta leña que traspasa el alma

 

no comprendo el silencio de mis muertos

 

© Norma Starke

 

Llueve Pero No Tanto

 

Hoy llueve no tanto, pero tan poco, no.

No  parece que estén lavando el mundo.

Los vecinos separan la ropa para otro día

incomprensible sería encender esos aparatos ruidosos

mezclarían sus algarabías con las del cielo

los lavarropas los secarropas y los autos  mojados,

y es mejor lavar en un día de sol/ hoy llueve mucho

bastante pero no tanto

como ayer

 

los estruendos del cielo empujan recuerdos

de paseos safaris  pero en la selva

no usan lavarropas/ ni secarropas/ ni autos mojados

van al río cuando tiene agua

 

agua clara      agua  oscura

sin lavarropas

que la ropa blanca   que la ropa sucia

que los autos mojados

 

y hoy acá llueve poco y las gotas sobre hojas

hacen ruidos/ muchos / bellos sonidos

pero no tanto como en el cielo/

el mismo que está rugiendo

para que llueva mucho

mucho

pero no tanto

como ayer.

 

© Norma Starke

 

La Cobija

 

La piel seca se escama, dice  la radio.

Mira el color de la colcha. Le parece agradable, la ajusta por las esquinas, sujetando el colchón y la cobija a un mismo tiempo. No deberá quedar ni una arruga, no deberá verse nada.  Lecciones  de madre ausente. Una y otra vez vuelve a acomodar. Una y otra vez. Estira la trama. Intenta tapar todo hasta el suelo todo. Debajo de la cama algo oculta. No sabe qué,  igual lo hace. Tiende nuevamente la gruesa tela. Insiste. Insiste.

Y cree haber visto el cielo debajo. También el abismo.  Ni una arruga. Los arabescos distraen su voz y su mirada. Habla sola. Canturrea bajo. Luego más alto. Desafina como siempre.

No existen rastros  de caricias.

La piel seca se escama, dice la radio. Dice.

 

© Norma Starke

 

Más poemas de Norma en https://mispoetascontemporaneos2.blogspot.com/search?q=norma+starke

 

 

Video de Norma leyendo en MISPOETAS EN EL DORADO https://youtu.be/JEHwRQd146M?si=T-_p5fWKw8bzTRVW

 

 

 

Vivo en Buenos Aires. Comencé a escribir con fervor y pasión hace 9 años.

Creía que lo mío sería la prosa, hasta que concurrí a un Taller de poesía en la Biblioteca Nacional. Me atraparon los surrealistas, luego los italianos, argentinos, latinoamericanos, y comencé a leer toda la poesía posible. Luego todo fue escribir y escribir.

Concurrí a diversos talleres, conocí gente hermosa que hoy son amigos de este camino.

Mi gran maestro y al cual me siento profundamente agradecida por su generosidad y aliento es Marcos Silber.

La revista Guka me ha honrado con varios premios en poesía, y prosa poética (2012, 1er. Premio). 

Tengo varios libros inéditos: “Aguas” (2008), “Nada Que Hacer” (2013), y “Abril Oblicuo y Vertical” (2014).

Biografía extraída del blog -No actualizada-

Etiquetas:

19/9/26

Poema de Diana Bellessi

 


ALGO SUCEDE

 

Algo sucede

cuando me detengo en mí,

en mi silencio

y puedo pensar,

algo se despeja,

se alumbra

y es como entrar

a otro lugar. Sí,

he venido así,

sin que nada fuera mío,

he venido

buscando en mi silencio

no sentirme esclava

ni sentirme vencida

cada instante,

cada instante esa

del mar

en el poema

 

© Diana Bellessi

Etiquetas:

Poema de Ramón Altamirano

 


PASAMOS 

 

Pasamos

con la dicha de una gloria pequeña

extraviada entre las sábanas

 

Pasamos

y hay que andar con la dulzura de la noche

atada al cuello y hurgando con un dedo en las derrotas

 

entre las miradas quietas

de rostros queridos

estampados en el verdín

 

bajo un cielo que se nos mete entre los dientes

y se dispara al infinito

 

sin poder morder aquel olor a pan casero

sin poder conservar en la lengua la última borrita del vino

 

Pasamos

y yo me quedo al borde de un río

balanceandomé en la mirada tierna de mi nieto

 

© Ramón Altamirano

Etiquetas:

Poema de Hugo Luna

 

 

Recordaré siempre una vez

que cruzaba herido de muerte ante

los ojos de Dios

y él

se tomaba el mentón y decía:

estás mintiendo.

 

© Hugo Luna

Etiquetas:

18/9/26

Poema de Ana Romano

 


Agustín

En la noche encapotada

fluctúan

borrosas formas

que generan incertidumbre

 

La osadía del viento

en busca de espacio

hostiga la insonoridad

 

En garganta de lata

el sortilegio de unas cuerdas

derraman añoranzas.

 

Agustín

a pasos desorbitados

se acomoda en el banco de la plaza

y dispara.

 

© Ana Romano

Etiquetas: