7/2/14

Recordando a Ana Emilia Lahitte


LIBERACIÓN 

Las manos.
Sometida extremadura
de la avidez y de la servidumbre. 

Si pudiera
las dejaría partir
desarraigadas
sabiamente inexpertas
como el tacto feliz de los amantes
buscándose en la oscuridad.

© Ana Emilia Lahitte






ATRAPADOS 

Sólo tengo de vos
una fotografía con pómulos rasantes
tu pelo de llanura sobre los hombros tensos
y sin brazos
-no he podido inventarlos todavía-
y tu extraña manera
de acompañarme a solas
de este lado del mar.

Vivías en París
(lo especifica el dorso de la fotografía)
ignoro si habrás muerto.
Importa
el desamparo de tu mirada inmensa
que me atraviesa
y sigue camino a mis espaldas
sin dejarme jamás.

Mirás hacia el vacío.
Un abrazo
sin tiempo que se abraza a sí mismo.
Mirás
como buscando la huella de un albatros.
Algo que implora
un límite para poder llegar.

Ni siquiera conozco tu sombra.
Sin embargo
regreso sin descanso
y me tiendo a tu lado en tu voz
en tu sed
en el tacto insaciable
con que rastreo a ciegas tus rasgos
con mis dedos.
Y te llevo a mi piel.
Y siento que tus muslos
aprietan con el celo de lo deshabitado.

Gozamos
el secreto pacto
de lejanías
que anuda nuestros cuerpos
en una memorable batalla despojada
de heridas y arrogancias.

Una trama ilesa
bellamente perversa insiste en atraparnos.
Y estamos atrapados
aquí
en el Sur más sur.
En esta factoría de la imaginación oculta
en el reverso
de los acantilados.


© Ana Emilia Lahitte


5 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

TODA MI ADMIRACIÓN Y VALORACIÓN A TAN GRANDE POETA. susana zazzetti.,

8 de febrero de 2014, 10:08  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Poeta enorme, obviamente no la olvidaremos.

Lily Chavez

10 de febrero de 2014, 10:19  
Anonymous Anónimo ha dicho...

GRACIAS ANA EMILIA POR TU MARAVILLOSA POESÍA Y TUS ENSEÑANZAS, SIEMPRE EN NUESTROS CORAZONES, MARIA CHAPP

11 de febrero de 2014, 13:26  
Blogger Adriana ha dicho...

Leo estos poemas y escucho en mi corazón una voz armoniosa que los hace fluir como si fueran de agua. Son una bendición para los poetas, que los beben y se alimentan de ellos. Un abrazo para todos. Adriana Maggio

11 de febrero de 2014, 19:01  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Ana Emilia fue mi maestra, me corrigió mi primer libro y fue a la presentación del mismo en la s.a.d.e Mi cariño, mi admiración en el recuerdo presente, POETA de las grandes!!!! María Luisa

11 de febrero de 2014, 23:40  

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