28/3/26

Poema de Ohuanta Salazar

 


Parada Obanta

 

Era fácil de llegar aunque la casa

no tenía número en la entrada, ni nombre.

Ohuanta se lee el cartelito de la ruta

aunque Obanta le decían.

Desde lejos, se veían

asomando entre cañaverales,

antes del pie del cerro, las casuarinas

en fila y los lapachos rosados.

En el límite de la vía, los eucaliptos

de Perón llegaban al cielo y mis abuelos,

después de las tormentas, salían a mirar

a cuál lo había alcanzado un rayo.

Por las noches había que seguir

esa arboleda, montoncito iluminado

por la luna y un camino

de tucu-tucus.

Una vez en la tranquera, la avenida

de hortensias y al fondo la galería

donde los perros y mis abuelos siempre

esperaban que alguien volviera.

En tren era mejor porque

justo ahí, en la casa de mis abuelos,

paraaada Obantaa

anunciaba el maquinista.

 

© Ohuanta Salazar

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1 comentarios:

Blogger Susana de Zazzetti ha dicho...

hermoso. gracias por la naturalidad de los versos. susana zazzetti

28 de marzo de 2026 a las 15:31  

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