18/3/20

Poema de Darío Oliva



Lo que no cambia

Ladra el viento 
sobre los techos de cinc 
hasta que lame el sol 
las superficies de block cuadriculado 
después de la lluvia y sus cuchillos, 
resecos los ombligos 
de perros y niños 
en busca de sus sombras por el patio, 
mientras adentro revienta los oídos 
un reggaetón furioso 
como la vida calma 
de cualquier suburbio.

Lo que no cambia 
es el ojo gillette del insecto 
posado en la comida 
que nadie, en este país de llagas,       
            encuentra.

Lo que no cambia 
es la mudanza del reloj 
sin ganas de dar la hora exacta 
cuando lame el sol la sombra 
de su desterrada pobreza 
en los caseríos 
donde se exprime 
el níquel soberano 
de cada moneda 
que nos hace esclavos 
de algo insustancial         
                        e inalcanzable.

© Darío Oliva

2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Poema que denuncia la triste realidad de tantos y la implacable indiferencia del dinero.
Un abrazo
Juany Rojas

26 de marzo de 2020, 16:10  
Blogger Liliana ha dicho...


Lo que no cambia es el ojo gillette del insecto. (me encantó eso amigo). Tu poesía siempre me dice distinto.

Lily Chavez

2 de abril de 2020, 9:55  

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