9/2/19

Poema de Paulina Vinderman


  

En la única librería, oscura librería de viejo,
encuentro un hurón espiando detrás de
un estante lleno de polvo. Ah, mi hurón ansiado,
era aquí donde debía encontrarte.
Sigilosos, los dos nos miramos desde el fondo de
los tiempos.
Mi amor por él es igual a mi amor por el mundo:
hosco y dulce, ancestral y en perpetua —impaciente—
extensión al dolor, ese confuso dolor de las despedidas
(la elocuencia de la desaparición).

Me llevo dos libros: uno de animales y otro
de vientos. Éste tiene en la tapa el dibujo de Eolo
soplando sobre la tierra.
En el norte de África, leo, hay un viento envenenado
al que llaman Simoon, que sepulta caravanas
y aldeas a su paso.
De algún modo callado y misterioso, el hurón
y el simoon se unen en un espacio que mi mente
destina a lo imposible —lo fortuito—
y que no coincidirá con el resto de nuestras vidas.

"Te perderás- me dice D- y serás consciente
y ese prado perplejo te conducirá a la canción."


© Paulina Vinderman

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8 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

tu poema no se perderá, muy bueno,saludos.
Anahí Duzevich Bezoz

9 de febrero de 2019, 14:18  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Hermoso. En la biblioteca, en el hurón y el Simoon está el destino de los hombres, también en una canción. Abrazo, Inés Legarreta,

9 de febrero de 2019, 16:03  
Blogger tinA ha dicho...

Qué belleza !

9 de febrero de 2019, 19:21  
Blogger Adela ha dicho...

Original planteo en bello poema.

9 de febrero de 2019, 21:50  
Blogger Anamaria Mayol ha dicho...

Bello tu poema...Abrazos

10 de febrero de 2019, 16:05  
Blogger Sandra ha dicho...

Belleza absoluta! Gracias!

10 de febrero de 2019, 20:17  
Blogger mariel monente ha dicho...

Muy Bello!

14 de febrero de 2019, 5:03  
Blogger Liliana ha dicho...

Oh, no me sorprende. Adoro tu poesía.

Lily Chavez

5 de marzo de 2019, 19:28  

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