4/8/18

Texto de María Malusardi



detrás de un vidrio oscuro

a Ingmar Bergman,
in memorian 

“¿Cómo puede uno ponerse a salvo de aquello que jamás desaparece?” 
Heráclito


detrás de un vidrio oscuro una mujer repasa sus costumbres: en su sueño un hombre se escapa un dinosaurio ladra música barroca un perro mastica una flor y escribe un epitafio una cama incendia el trigo de su cosecha un pájaro anarquista se fatiga por la causa mientras yo inválida de atuendos atravieso dos amores: uno que me deja otro que me condena a la repetición 

la mujer espera a dios sin embargo lo que llega y rodea su delantal de cocina es la locura 

amasa el pan hunde sus dedos en lo informe como una salvación desnuda la mujer de cara a la ventana ve reflejos en el barro ve sobre el agua del mar una multitud que camina hacia los perros muertos que rasguñan sus ojos 

contemplo a esa mujer y calzo en su sufrimiento la acuno le escribo un destino detrás de un vidrio oscuro


© María Malusardi

10 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

María... Tu poema me dice de mucho dolor, de oscuridades o tristezas . Tomo de tus últimas líneas y parafraseando digo: me calzo en este sufrimiento también y acuno a este ser que el yo poético o el otro lado del yo detrás del espejo... contempla. Abrazo. Cecilia Glanzmann

4 de agosto de 2018, 16:25  
Blogger Marta Raquel Zabaleta ha dicho...

Desde todo punto de vista,BRILLATE

4 de agosto de 2018, 23:38  
Blogger Mónica Angelino ha dicho...

Muy bueno!!

Besosss

5 de agosto de 2018, 14:10  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Bello!
Verónica Capellino

5 de agosto de 2018, 19:46  
Blogger Nerina Thomas ha dicho...

El dolor mismo.

6 de agosto de 2018, 1:41  
Blogger norma ha dicho...

Muy buen poema, gracias!!!

6 de agosto de 2018, 8:37  
Blogger Anamaria Mayol ha dicho...

Profundo, fuerte y bello Gracias por el poema

6 de agosto de 2018, 17:25  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Dolor, sí, quizás un borde de locura, pero por sobre todo cuánta, cuánta vida, cuánto es lo que sucede en las palabras, a través de ellas, cuánto sucede y fluye, todo fluye... gracias María!!
Raquel Jaduszliwer

14 de agosto de 2018, 23:42  
Blogger Adriana ha dicho...

Bello poema; hay una circularidad que remite a las recurrencias, al encierro, a lo que no puede cambiarse. El yo lírico es el que mira y el que es mirado; desdoblamiento que aumenta la sensación de que todo se repite inexorablemente. Gracias. Un beso. Adriana Maggio (Dirbi)

16 de agosto de 2018, 21:22  
Blogger Olga Liliana Reinoso ha dicho...

Originalidad y ritmo que no decae.

18 de agosto de 2018, 13:43  

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