29/11/16

Poema de María Teresa Andruetto


Lección de piano

Brilla el asfalto como un vestido de seda
bajo las luces de un teatro. Otra vez marzo
en la avenida que lleva a la maestra de piano.
La llovizna humedece los silos, la alameda,
la resaca de la noche en el billar. Alguien
seca al sol las fachadas de laja en las casas
del centro. Levantan puntos de media
las chicas de Los Vascos y el verano
peina el pelo en colas de caballo. Cuando
sea grande, seré concertista, dice a todos
la niña que va a piano. Serás profesora,
dice la madre a la vuelta de los años. Piensa
en eso la niña mientras muerde la madera
del piano. Va su pensamiento lejos del pueblo,
más allá de la maestra y del verano


© María Teresa Andruetto

4 comentarios:

Blogger Elisabet Cincotta ha dicho...

Me inundó el recuerdo, el tiempo de sueños, de caminos para andar.

Abrazo
Elisabet

29 de noviembre de 2016, 14:53  
Blogger Marily Canoso ha dicho...


Lindo poema, Ma. Teresa, una caricia que se agradece. María Lyda Canoso.

1 de diciembre de 2016, 7:36  
Blogger sacanueces ha dicho...

maravilloso!!! gracias por compartirlo, en nuestro caso la maestra de piano venía a casa, aún así la evocó! francisco

1 de diciembre de 2016, 14:37  
Blogger Adriana ha dicho...

Me gustó mucho. Está lleno de nostalgia de tiempos niños, en que pensábamos el futuro con un poquito de temblor en el estómago. Un beso grande. Adriana Maggio

1 de diciembre de 2016, 20:44  

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