3/8/15

Poema de Rodrigo Illescas


No paniqueen 

Con un movimiento llegamos a pensarnos
los mejores y más grandes gigantes
frente al cielo de esta mañana:
un día nuevo en la ciudad
para quemar las naves
y decir que lo intentamos todo.

Bajo la cuenta inestimable de los días
abro la ventana que da al mar:
Lo que pudimos ver
se parecía a nosotros.
¿A qué te hacemos acordar?

Cuando no quede ni uno,
cuando la corriente se lleve lo último que hay,
alguien preguntará cómo se empieza de nuevo.

Nos terminamos acostumbrando
a estas aguas que no son seguras para nadar.

Sin embargo
bañistas desnudos bracean contra la corriente
haciendo olas sobre lo que intenta perdurar.



© Rodrigo Illescas

8 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Excelente, un saludo de

Silvia Loustau

4 de agosto de 2015, 12:26  
Anonymous Anónimo ha dicho...



Gran poema, Rodrigo.
Casi un tratado filosófico.
Me encantó.

Abrazo grande.

Alicia Márquez

7 de agosto de 2015, 13:14  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Muy bueno!!!! Las aguas no son seguras y sin embargo nos acostumbramos a nadar...existencialista, cercano a la pregunta filosófica. Inés Legarreta

10 de agosto de 2015, 19:24  
Anonymous Anónimo ha dicho...

los tiempos los elegimos nosotros, no desesperes , un saludo de María Luisa Márquez

10 de agosto de 2015, 20:48  
Blogger Liliana ha dicho...

Tu poema perdurará.

14 de agosto de 2015, 16:28  
Anonymous Anónimo ha dicho...

excelente tu poema...
gracias por compartirlo

norma starke

14 de agosto de 2015, 20:11  
Blogger Marìa Sonia Quevedo Hoyos ha dicho...

Cuando costumbres y el paisajes por siempre se repiten y perduran, la respuesta es pertinente.
Gran poema.

15 de agosto de 2015, 17:10  
Anonymous Anónimo ha dicho...

me gustó este poema.ese giro al final.. es un poema sabio ,abrazo Marizel Estonllo

22 de agosto de 2015, 15:38  

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