22/2/13

Poema de Marizel Estonllo


Hay momentos en que las cosas se acomodan
ceden   su contenido,
      en el hueco del temblor  

y ese estremecimiento es nueva letra
en el cuerpo del remanso. 

La tierra se humedece tierna y paciente
la lluvia lava todo deshecho, 

y bendice la ocasión
en las vísperas de esta luna creciente.
 

© Marizel Estonllo

4 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Me parece un poema extraordinario, de ésos que "uno quisiera haber escrito". Felicitaciones.

Claudio Simiz

22 de febrero de 2013, 17:38  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Me en-can-tó Marizel. Tiene unas piernas que caminan el aire, así se siente el poema.
Felicitaciones

Lily Chavez

23 de febrero de 2013, 21:07  
Blogger lau ha dicho...

Muy bello!!!!


Laura Soledad Romero

24 de febrero de 2013, 0:49  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Un poema suave, tranquilo, como la tierra humedecida por esa lluvia que lava los desechos, y promesa de un renacer con una mirada nueva,
cuando nos despojamos de la piel que nos ahoga.
Un poema bendito Marizel
Ignacio

2 de marzo de 2013, 19:26  

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