20/5/20

Poema de Elisabet Cincotta




los domingos eran estofado
tallarines frescos
y laurel

el laurel llenaba el cuerpo
abría el apetito

nosotras jugábamos
a ser mamá poníamos la mesa
y éramos mamá

enroscábamos los tallarines
y el tenedor parecía un señor gordo
tan gordo como ese señor
que un día nos decía
que había que pasar el invierno

desde ese día
los tallarines dejaron de tener queso



© Elisabet Cincotta

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5 comentarios:

Blogger Elisabet Cincotta ha dicho...

Gracias, Gus, en estos tiempos de soledad, incertidumbre, recibir abrazos como este ponen sol a pesar de la lluvia
abrazos
Elisabet

20 de mayo de 2020, 19:05  
Anonymous Belkys Sorbellini ha dicho...

Muy bueno! Sutil denuncia de ese señor que todos conocemos.

21 de mayo de 2020, 8:09  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Recuerdos, poesía y juego!
Gracias por compartir.
Abrazo Eli!!!
Tere Vaccaro.

21 de mayo de 2020, 10:02  
Blogger Adriana ha dicho...

Muy bueno, Elisabet. Cómo nos identificamos con tu niña, las amarguras colectivas y el desprecio por la falsedad de tantos. Gracias. Beso grande. Adriana Dirbi Maggio

21 de mayo de 2020, 18:03  
Anonymous Anónimo ha dicho...

A medida que iba leyendo tu poema se me hacía agua la boca recordando los tallarines de mi madre. Luego al final, con el rotundo shock de una conocida frase política llegó el asombro y la admiración. Muy bueno! además muy justa la ilustración de Gustavo. Gracias! Alfredo Lemon

23 de mayo de 2020, 19:46  

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