11/3/20

Poema de Fiorel Rayen






En la cabeza del monje zen Thich Nhat Hanh

Francia

Cerca de los campos Elíseos 
mi mente se puso en blanco,
vi una lagartija basiliscus
caminar sobre el agua
y luego recobré la consciencia.
El satori es un mensaje
que proviene de la nada
pero trae consigo un propósito.
Una semana después
decidí irme a México
para estudiar el hábitat
de estos réptiles y me instalé
en un pantano de la selva de Chiapas.
Los lagartos pisaban el agua
cuando los peces se ocultaban.
Antes de llover corrían
creando un pequeño mar,
partían hacia una flor
y retornaban a otra,
si caían, se aferraban a las ramas
y remaban hasta la orilla.
Tomé a una de esas criaturas
entre las manos y le agradecí
por mostrarme los secretos
de la voluntad.

© Fiorel Rayen

2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Poema magnífico y muy justa la ilustración! Descripción precisa de un momento único cuando la conciencia roza el Todo, el absoluto. Qué bueno poder decirlo con palabras y belleza. Alfredo Lemon desde Córdoba

13 de marzo de 2020, 16:43  
Blogger Adriana ha dicho...

Excelente texto. Gracias. Un abrazo. Adriana Dirbi Maggio

17 de marzo de 2020, 20:17  

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