28/2/20

Poema de Cecilia Carballo





No entran mariposas 
al masticar un cordero 
ojos me miran inquietos 
su latido 
es un hálito 
que rodea la sala 
la cara de la oveja 
aparece y desaparece 
la veo brincar 
con su cuerpo de algodón 
sobre un paisaje de ensueño 
no puedo seguir comiendo 
tengo miedo 
de devorar 
la ternura del animal.


© Cecilia Carballo

7 comentarios:

Blogger Gus... ha dicho...

Bienvenida Cecilia a este sitio que pretende difundir a poetas contemporáneos, un abz, Gus.

28 de febrero de 2020, 11:15  
Blogger Marta Rosa Brignolo ha dicho...

Muy bueno! Gracias, Cecilia por tomar conciencia.
Cariños, Marta!

28 de febrero de 2020, 19:03  
Anonymous Anónimo ha dicho...

ohhhhh me pareció brillante el poema, fuerte al mismo tiempo. feliz arribo al Tisocco club de los seres que sentimos de otra forma la vida, ni mejor ni peor, diferente sencilla componedora, arremetedora a veces con las conciencias dormidas. abrazo. marta comelli

29 de febrero de 2020, 10:47  
Blogger María Sonia Quevedo Hoyos ha dicho...

Hermosa descripción de un momento especial.
Bienvenida al mágico sitio de los "poetas contemporáneos"

29 de febrero de 2020, 12:29  
Blogger Ana Romano ha dicho...

Bienvenida Cecilia, con este bello poema que despierta la conciencia sobre el dolor de los animales,
Abrazo Ana Romano.

29 de febrero de 2020, 16:30  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Bienvenida al grupo. Saludos.
Anahí Duzevich Bezoz

29 de febrero de 2020, 17:27  
Blogger Alicia salinas ha dicho...

un poema que incomoda, y eso siempre es bueno. un abrazo

10 de abril de 2020, 22:23  

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