10/8/19

Poema de Patricio Emilio Torne





LEY FÍSICA

En espiral,
la inminente caída desde tu corazón.
Azotado por el viento
ese cuerpo que bordea las piedras
de un precipicio interminable.
¿Un río? ¿Una selva?
¿Un lecho áspero y filoso
esperando al final de su derrumbe?
¿Música de cámara o estruendo
con acordeón y trompeta?
Alguien ha pasado la mano por el cielo
y juntó, como quien junta las migas del mantel,
las estrellas que entretenían los ojos.
Ahora el cielo es de un profundo negro
que penetra los huesos.
Cuando al fin llegue al fondo de mi caída,
SI aun estoy con vida,
prometo escribir dos cartas,
una de agradecimiento y otra con un pedido:
a dios por no haber estado nunca,
y al demonio para que me tienda la cama,
y si es posible, deje un vino sobre la mesa de noche.
Antes he de ver como hago para despegarme
de los efectos de esta ley física
que me lleva del cielo al infierno
sin estaciones intermedias.

© Patricio Emilio Torne

2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

La existencia con sus vaivenes de luces y sombras nos sitúan ante los enigmas y emociones que plantea tu poema. Bravo Patricio !! Con el mejor de los recuerdos de muchos años atrás desde Córdoba, Alfredo Lemon

20 de agosto de 2019, 15:46  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Impecable!
Saludos, Patricia Corrales

22 de agosto de 2019, 10:25  

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