12/6/19

Poema de Carlos Alberto Roldán



Lleno de recodos el camino 
Otros quiebres otras empinadas cuestas 
Vértigos gratuitos y saltos que interpuestos 

El desaliento a veces 
Abre como si puertas los regresos 
Los llena de voces precisas de pedidos o promesas 
Que nadie ha hecho 
E ilusiona 
Puertas de par en par abiertas 
Noches infinitas o veladas en que lo herido se restaura. 

Es posible que alguno equivocado vuelva: 
La voz de las sirenas es infinitamente dulce 

No se ve que su rostro es siniestro 
Que su intención no es buena 

A cada paso 
Un camino a casa y millón de renuncias: 
El infinito con su disolución y tinieblas 

Y sí: según una no dicha ley nómade 
Pisando los propios cadáveres



© Carlos Alberto Roldán

2 comentarios:

Blogger María Sonia Quevedo Hoyos ha dicho...

Algo muy oscuro y doloroso, desgarrador.

14 de junio de 2019, 17:18  
Blogger Elsa Cordoba ha dicho...

Tremendo.

1 de julio de 2019, 23:44  

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