11/1/17

Poema de Mariano Shifman

  

NADA SE PIERDE

Había una vez... La luz, antes dormida,
comenzó a iluminar amplios senderos:
contra Razón, beatos y hechiceros
emprendieron su lánguida partida.

No hubo vueltas: el viaje era de ida.
El cosmos insensible y sus mil ceros
-los cálculos exactos y severos-
malhirieron los sueños de otra vida.

En medio del desierto, algo persiste:
vivir se torna demasiado triste
si la nada es la última certeza.

Dios resiste en cuidados intensivos
(no ha de morir: hay alguien que le reza);
el resto acaba en puntos suspensivos...


© Mariano Shifman

2 comentarios:

Anonymous MARIA LUISA MARQUEZ ha dicho...

La luz , la que nos enciende en todo sentido !!!!! besos Maria Luisa Márquez

15 de enero de 2017, 14:18  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Razonamiento poético, con la rigurosidad de una demostración científica. Interesante el efecto logrado. Muchas gracias Mariano.
Raquel Jaduszliwer

16 de enero de 2017, 1:15  

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