20/7/16

Poema de Isabel Llorca Bosco


EN BUSCA DE LA BELLEZA DE LO RARO

El no poder está pegado al hombre,
y lloro sin alterar mi cara
la seca realidad.
A veces, sin esperarlas, llegan treguas,
el esfuerzo es compensado. Veo la imagen joven de la vida
y camino casi corriendo por el camino estrecho.
Pero pasa, como todo.
Hay un canal de palabras absorbidas por el barro.
Hay arenas movedizas que por horas
me hacen invisible: el sueño.
Así me destierro del mundo cotidiano, tan difícil.
Y tanta palabra que silencio para no incomodar
y que intenten quererme.
Desbordante de planes, no consigo
vivir como los otros. ¡Ay! Ya era rara,
y me he pasado los años tratando de alejarme de lo común.
La felicidad es contradictoria y tiene dividida la lengua
como las víboras.
                              

© Isabel Llorca Bosco

11 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

tremendo en su contradicción, en su intensidad, en esta extraña manera de recibir treguas. una belleza. susana zazzetti.

20 de julio de 2016, 14:19  
Anonymous Anónimo ha dicho...

" la batucada de los techos de chapa" bella originalidad.muy buen poema y me impacta la imagen. susana zazzetti.

20 de julio de 2016, 14:20  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Gran poema, un abrazo,

Silvia Loustau

20 de julio de 2016, 15:34  
Blogger Unknown ha dicho...

"¡Ay! ya era rara" por tu sensibilidad y tu don de gente, diría yo. Hermoso poema!

21 de julio de 2016, 10:32  
Anonymous Milagros Rodríguez ha dicho...

Y TANTA PALABRA QUE SILENCIAS EN POEMAS PARA QUE NOS TOQUEN EL CORAZÓN HERMOSAMENTE !

21 de julio de 2016, 12:20  
Blogger Mónica Angelino ha dicho...

Perfecto final!!

Besossssss

21 de julio de 2016, 17:37  
Blogger mariel monente ha dicho...

Isabel tu voz me alcanza,e atrapa, gracias por la belleza de tus letras!

24 de julio de 2016, 5:57  
Blogger sacanueces ha dicho...

me impactó tu poema!!! muy intenso!!! bellísimo desnudando tu ser sin tregua!!! un placer leerte, gracias por compartirlo, francisco

24 de julio de 2016, 20:33  
Blogger Adriana ha dicho...

Me encantó tu texto, Isabel. Tan profundamente poético, lleno de ese extrañamiento que tiene el poeta hacia sí mismo, en el que -sin embargo- se reconoce. Hay imágenes muy bellas, y una reflexión abarcadora que nos interpela a todos. Buenísimo. Un abrazo. Adriana Maggio

28 de julio de 2016, 10:39  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Poema diáfano en su verdad. Una verdad que no es crudeza, es transparencia. Hermoso Isabel. Raquel Jaduszliwer

31 de julio de 2016, 12:15  
Blogger Leonor Mauvecin ha dicho...

el camino estrecho por donde siempre andamos buscando la palabra que nos justifique , el sueño del despertar , el silencio como refugio y el poema que nos salva . Gracias

31 de julio de 2016, 19:47  

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