14/5/16

Poema de María Teresa Andruetto


con un poco de fe
llego a su casa esta mañana.
Por un momento la vida vuelve, y reímos
de nada

no te alejes, Misha, de la felicidad,
decía Chejov,  acéptala... 


Acéptala...
                        una mujer cena sola
¿cómo era cuando todo estaba vivo? 


después quedamos
en silencio
                     es el silencio de la casa

(es el olvido)



© María Teresa Andruetto

8 comentarios:

Blogger Griselda Rulfo ha dicho...

Hermoso Maria Teresa. No hace falta abundancia de palabras para decir lo bello.

14 de mayo de 2016, 15:26  
Blogger ©Claudia Isabel ha dicho...

Hermoso tu poema
la felicidad se da con las pequeñas cosas
y se pierde ene se silencio
Gracias

14 de mayo de 2016, 16:14  
Anonymous betty badaui ha dicho...

Quien ya no está, las palabras y el poema que conmueve de manera natural, sin grandilocuencias.
Un abrazo
Betty

14 de mayo de 2016, 16:35  
Blogger Adriana ha dicho...

Sobrio y nostálgico. La pregunta final es un filo en el corazón. Muy bueno. Adriana Maggio

15 de mayo de 2016, 13:48  
Blogger Elisabet Cincotta ha dicho...

Es el olvido, sí.
Excelente.

Abrazo
Elisabet

15 de mayo de 2016, 18:53  
Blogger Noemí Correa Olivé ha dicho...

Bello poema. ¡Gracias!!

15 de mayo de 2016, 22:27  
Anonymous susana szwarc ha dicho...

Me gusta tu poesía Tere, y aquí, este poema.
Abrazo

23 de mayo de 2016, 19:48  
Blogger sacanueces ha dicho...

siento la dureza, la fuerza de la ausencia y el frío del silencio, a pesar de ello me parece bellísimo el poema!!! gracias por compartirlo, francisco

12 de junio de 2016, 21:32  

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