17/2/16

Poema de Olga Ferrari



   Ahora

vacío mi cuerpo
de los ecos
que dejaron las palabras
transformadas en monólogos
al golpear
una y muchas veces más
mi silencio

despojada de todo
como recental hambriento
retomo el camino

en la búsqueda
mis ojos se estrellan
contra la maleza

las palabras calladas
dibujan siluetas
sin rostro

entre la noche
y el amanecer
el insomnio del alma
rescata espacios vedados

y todo… parece posible.



© Olga Ferrari

8 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

sí,olga, las palabras se callan, dejan ecos. sobrevivimos después en ellas y todo vuelve a parecer posible. placer leerte. susana zazzetti.

17 de febrero de 2016, 14:54  
Blogger Noemí Correa Olivé ha dicho...

¡Bello poema! Graciass!

18 de febrero de 2016, 9:46  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Querida Olga!
Conmovedor poema, con imágenes de gran contundencia. Te felicito, amiga. Cariños

Elisa Dejistani

18 de febrero de 2016, 10:15  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Bellísimo Olga, toca el alma. María Cristina Di Lernia

18 de febrero de 2016, 12:38  
Anonymous Anónimo ha dicho...

OLga, es profundo, rítmico, sonoro como los ecos.Un gran beso Iaabel Llorcx Bosco

19 de febrero de 2016, 14:55  
Anonymous Anónimo ha dicho...

David Sorbille dijo...
Excelente poema! Un abrazo

3 de marzo de 2016, 12:53  
Anonymous Anónimo ha dicho...

las palabras calladas... el insomnio del alma... Lo posible al final...

Qué hondura de sentimientos..., de ese silencio soledad límite, de lo felino atravesando el decir...
Hermoso fuerte poema, querida Olga. Abrazo grande. Cecilia Glanzmann

3 de marzo de 2016, 19:10  
Blogger graciela noemí barbero ha dicho...

Es verdad, todo es posible. Muy bueno
Un abrazo Graciela Barbero

4 de marzo de 2016, 19:33  

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