15/9/15

Poema de Carlos Alberto Roldán



¿De quién era esa quijada en que el dolor no pudo 
Desarraigar la sonrisa que escondía el sueño? 
¿De qué mano de niño ya perdido el juguete 
Se perdió en una convulsión el tacto tan delicado 
Que llevaba de la casa al mundo? 
No sé no sabemos acaso alguna vez sepamos 
Cómo y con qué entusiasmos repetían sus nombres entre amigos 
Con qué vehemencia tomaron por eje denegarlos 

Ahora sin embargo no creo que importe demasiado 
La anécdota trivial en que la vida hace su nudo al seguir creciendo 
Veo el bosque la catedral la brisa marina el vasto contorno el agua 
Veo los pájaros los poetas insomnes los que perforan la última noche 

(En sus bibliotecas temblorosas para ignorar el día 
Las avenidas se pueblan fértiles y absurdas)


Y alguien cuya quijada se llenaba en sonrisa



© Carlos Alberto Roldán

2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Conmovedor, urgente y necesario tu poema, amigo.


Claudio Simiz

15 de septiembre de 2015, 23:23  
Blogger Raquel Graciela Fernández ha dicho...

Excelente! Me gustó muchísimo!

28 de septiembre de 2015, 13:38  

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