23/7/26

Poema de Teresa Korondi

  


El otoño consiente con su trazo

el camino de tierra

su fiel desparpajo

Hay irreverencia en las suelas que aventuran

uno o mil pasos -¿cuántos

de verdad importan?-

tras un cáliz de cieno entre los labios

Oro oscuro

simulacro de aves

que advierten los ojos en el trote

Pequeños campos de juego

sin el fuego de la guerra

piel de hierro en la intemperie que está rota

Hace frío y sin embargo,

un calor se respira de los troncos

como si la única verdad fuese la mañana

y su ángel custodia de la vegetación

 

© Teresa Korondi

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1 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Maravilloso. Gracias Teresa. Soy Irene.

23 de julio de 2026 a las 22:49  

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