Poema de Teresa Korondi
El otoño consiente con su trazo
el camino de tierra
su fiel desparpajo
Hay irreverencia en las suelas que aventuran
uno o mil pasos -¿cuántos
de verdad importan?-
tras un cáliz de cieno entre los labios
Oro oscuro
simulacro de aves
que advierten los ojos en el trote
Pequeños campos de juego
sin el fuego de la guerra
piel de hierro en la intemperie que está
rota
Hace frío y sin embargo,
un calor se respira de los troncos
como si la única verdad fuese la mañana
y su ángel custodia de la vegetación
© Teresa Korondi
Etiquetas: Teresa Korondi
.jpg)


1 comentarios:
Maravilloso. Gracias Teresa. Soy Irene.
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio