7/3/26

Texto de Hugo Francisco Rivella

 


La espalda carga el peso de la culpa

la cruz

el árbol que alguna vez fue rama algarabía nidales de las aves semilla de algodón

fruto guarida

hoy es apenas cepo madera astilla de naufragio

la espalda y el azote como un trueno un estallido

el odio acurrucado en el niño al que acunan caballos alunados

la espalda con el peso de la mina llenándose de sed cavernas solitarias el socavón polvoso en donde el día es un vestigio torpe de la noche

la espalda que soporta el monasterio las paredes del templo del asceta

el silicio que esparce sus aceros de cuero más temibles que el pecado

he visto en Guatemala a los hombres cargar a las espaldas esculturas de piedra y trepar las callejas también de piedra para llegar al alto de la plaza y ser arriba sueño

la espalda del florista la tejedora de huipiles las vendedoras de ají de miel de abejas

de panes de maíz de chirimoyas

la espalda del gigante que sostiene al universo con sus raspaduras los campos de batalla y sus tanques las bazookas sus laser sus mesnadas

la espalda en donde el trueno se hace estrella

la espalda Quasimodo contrahecha lo mismo que un puñal hecho con barro

 

© Hugo Francisco Rivella

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1 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

GRAN, GRAND{ISIMO POEMA! SUSANA ZAZZETTI

7 de marzo de 2026 a las 14:07  

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