Poema de Celina Feuerstein
Sin olfato casi. Ciegos
sus ojos miran la pared
en penitencia o en pena
de espalda al mundo
se va muriendo
perro del cielo bola peluda
nube y bendición en los días
tristes del 2007
encerrado en su soledad perruna
se va muriendo
ladrido escandaloso
la audacia de entrometerse sin tapujos
perro alma y perro duelo
de mis hijos parte cada día. Y yo
yo no puedo no morir un poco
-no es melancolía ni el dolor
devastado de quien pierde
a su mascota-
No es eso.
Anda rondando la muerte
se huele cerquita y yo espío
enojada limpio olores
culposa miro si respira
un túnel a ninguna parte este vértigo
este miedo.
© Celina Feuerstein
Etiquetas: Celina Feuerstein


0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio