18/3/26

Poema de Mercedes Venturino

 


Cuando te conoci

 

Cuando te conocí

la sombra leve de tu mano bastaba apenas

para despuntar eclipses

Y así, entre la claridad de un sol

y la oscuridad cerrada de las ostras

que guardan su tesoro,

brotó ese cristal de alondra que fuimos

A veces

eras la corona amarilla

de un diente de león embravecido

Luego...su misma corona vuelta espuma,

sombras del viento,

o nácar de luz para volar en silencio

A veces

fui la reina coronada de una comarca sin nombre,

sin límites ni banderas,

escondiendo cualquier decorado

que adornara

tu patria huérfana de deseo

Dueña sin llave de la pertenencia,

la que supo que la puerta mejor cerrada

es la que se deja abierta

Fui la que abdica y entrega la posibilidad de la luz

sin contar la voz y los milagros

Y entre rumbas y zambitas

pasó el acierto, leve, pero decidido

como el secreto de un diente de león

Hoy

que ya no somos la magnolia quebrada entre los dientes

o un rayo de luna sostenido entre los dedos

Hoy

que todo lo que puedo guardar de vos, lo llevo puesto

Hoy que ya no asoma el filo de mi piel

para rasgar el aire donde entra la luz

Hoy

que no somos candil, llama, espejo del infierno

camino a tientas sobre el duelo

que empecé a vivir desde que nacimos

y me digo

que era sólo cuestión de tiempo

pero no supimos

-como decía Oscar-

que algunos caprichos duran una eternidad

-siempre más que los amores eternos-

 

© Mercedes Venturino

Etiquetas:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio