2/1/26

Poema de Silvia Cacchione

 


Y entonces la veo:

entre las flores blancas,

su risa.

Traeme esas tazas,

me dice, y no sé cuáles

pero solo pienso

en complacerla,

llevar hasta sus manos

lo que sea que me pida,

sí, mamita, ya voy,

y es cierto porque allá voy.

Escucho

una sirena, un estruendo,

tal vez es el mundo

que ahora mismo

se cae a pedazos,

pero yo tengo

algo importante que hacer:

llevar a mamá las tazas

donde quiera que esté.

 

© Silvia Cachione

Etiquetas:

1 comentarios:

Blogger edith galarza ha dicho...

Bellísimo poema!

2 de enero de 2026 a las 19:28  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio